Guido Balzaretti, Nina y Nando González, en «Casi normales»
Guido Balzaretti, Nina y Nando González, en «Casi normales» - Virginia Park

«Casi normales», un musical «bipolar»

Nina encabeza el reparto de este espectáculo, muy alejado de la imagen que tiene el género en España

MadridActualizado:

El 27 de marzo de 2009 se estrenó en Broadway un musical de Brian Yorkey y Tom Kitt titulado «Next to Normal», que obtuvo cuatro premios Tony y estuvo casi dos años en cartel. Una de sus espectadoras durante este tiempo fue Nina. «Ya entonces me impactó, pero no esperaba interpretarlo». Y es que la cantante y actriz gerundense es la protagonista de la versión española, «Casi normales», que hoy se presenta en el teatro de La Latina; le acompañan en el reparto Nando González, Jana Gómez, Guido Balzaretti, Roger Berruezo y Fabio Arrante, con Silvia Luchetti como alternante en el papel de Diana. La dirección musical es de Xavier Torras y la del espectáculo de Luis Romero. «Lo que más me impacta de este musical es que sea capaz de abordar una temática tan dura y potente. Eso pone de manifiesto la grandeza del teatro musical, tachado tantas veces de frívolo y epidérmico; pero tiene la misma capacidad, o más, que el teatro de texto, porque cuenta con la música, que viaja directamente al sentimiento. Y puede ser más eficaz a la hora de contar la lucha para ser normal de una familia que no consigue serlo por la “enfermedad mental” de la madre».

Califica Nina su trabajo como «un reto», acrecentado por venir de diez años a lomos de un musical tan distinto como «Mamma mia!». «Es un reto tanto a nivel vocal, porque la partitura exige mucho y me hace cantar en un registro nuevo para mi, como a nivel interpretativo: los actores llevamos en la mochila emociones y sensaciones de las que tiramos para armar el alma de un personaje. Pero en este caso era muy complejo, porque no me podía imaginar cómo siente y cómo vive una mujer con trastorno bipolar, especialmente cuando aparece el delirio».

Nina se ha apoyado por una lado con firmeza en la partitura y el texto, «que están tan bien escritos, sin dejar nada al azar, y en ellos está el alma del personaje». Además ha trabajado «muchísimo» la gestualidad; «he borrado la sonrisa, con la que el público me relaciona, y he trabajado su manera de andar, el movimiento de las manos, de la cabeza. Creo que le ha dado entidad al personaje; son pequeños detalles, imperceptibles para el espectador, pero que alejan a Diana de Nina».

Concluye la intérprete que «el hecho de que se estrene en España un musical como “Casi normales” es un signo de madurez en nuestro teatro; diez años atrás hubiera sido impensable, por el tema y por el código. Es una obra que tiene el 95 por ciento de música -y cantamos con la misma naturalidad como si habláramos-, pero no cuenta con la popularidad del título, como sí tiene por ejemplo “Los miserables”».