Cultura - Libros

El imaginero Juan de Mesa, visto con los ojos de Fernando Carrasco

El director de ABC de Sevilla presentó la reedición de la novela «El hombre que esculpió a Dios»

Un momento de la presentación del libro
Un momento de la presentación del libro - RAÚL DOBLADO

La primera novela del escritor y periodista Fernando Carrasco, «El hombre que esculpió a Dios», ya está en los anaqueles de las librerías de toda España. De hecho, va por su segunda edición con una tirada bastante mayor de lo acostumbrado.

El director de ABC de Sevilla, Álvaro Ybarra, presentó este miércoles la reedición de la obra de ficción a cargo de la editorial Almuzara del exministro Manuel Pimentel. En un acto lleno de emotividad por el recuerdo del autor ausente, Ybarra dio a conocer algunas claves que le había suscitado la relectura del libro, inicialmente publicado por Jirones de Azul en 2008.

Así, Ybarra destacó que muchos de los rasgos con que Fernando Carrasco, fallecido en marzo a los 51 años de edad, había retratado al imaginero cordobés Juan de Mesa eran, en realidad, autobiográficos. «El Juan de Mesa protagonista es Fernando Carrasco en muchas de sus virtudes, he visto que se había inspirado en sí mismo: era justo, sencillo y sin más ambiciones personales que hacer su trabajo y hacerlo bien».

El director del periódico en que Fernando Carrasco desarrolló su labor periodística continuó con el juego de similitudes: «Mesa y Fernando eran soñadores y ambos tenían un gran talento. Fernando era un periodista todoterreno, acostumbrado a lidiar en muchos frentes, de los más rápidos que he conocido, amante de su familia y hombre de fe profunda» como se trasluce en los diálogos de Juan de Mesa con la talla del Gran Poder «muy emocionantes».

También llevó el paralelismo entre autor y protagonista de la novela de ficción a su relación familiar: «De Mesa le robaba horas a su mujer, que es seguro el mismo remordimiento que tenía Fernando cuando echaba las jornadas que echamos en los periódicos, y estaba profundamente enamorado de su mujer como lo estaba de Libia», la propia mujer del novelista que le sirvió de inspiración confesa para retratar el personaje de la esposa del imaginero.

Álvaro Ybarra remató su alocución con una sencilla descripción de las cualidades del periodista y autor de novelas: «Sólo puedo decirles que Fernando Carrasco era un gran hombre, gran periodista y magnífica persona, un gran novelista que habría tenido mucho recorrido y que pasó por esta vida haciendo más felices a los demás». El público que llenaba el auditorio de la Fundación Cruzcampo subrayó las sentidas palabras con una estruendosa ovación.

Por su parte, el editor, Manuel Pimentel resaltó que la novela «El hombre que esculpió a Dios» es un libro que, «como los vinos buenos, tiene dos o tres vidas». Quizá porque «no habla de lo fútil, sino de lo esencial». El editor también estableció un paralelismo entre De Mesa y Carrasco: uno describió a Dios con la gubia sobre la madera y otro con «la gubia de sus palabras y su talento sobre el papel».

El presidente honorífico de la Fundación Cruzcampo que ejercía como anfitrión, se refirió a la presencia espiritual de Carrasco en el acto: «Fernando acaba de entrar con su libretita y el bolígrafo girándolo, está en el corazón de ustedes y esta casa está bendecida porque es la primera vez que presentamos un libro con la presencia espiritual de su autor».

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