Cultura

Música y teatro se unen en una obra que explica el origen del «Novio de la muerte»

La semana pasada, Melilla acogió dos representaciones de la obra «Novio de la Muerte», un repaso a la historia de la canción más famosa que se asocia a la Legión

Música y teatro se unen en una obra que explica el origen del «Novio de la muerte»

Música, artes e historia militar. Estos tres suculentos ingredientes fueron los que se reunieron los pasados 13 y 14 de septiembre en Melilla para dar como resultado una función de teatro que narró sobre los escenarios, y por primera vez, dos hitos de la Legión española. El primero, la historia de valor que dio origen a la letra del «Novio de la Muerte», una de las canciones más famosas ligadas jamás al antiguo Tercio de Extranjeros. El segundo, el día en que dos banderas (batallones) de esta unidad llegaron en barco a Melilla tras el desastre de Annual dispuestos a defender la ciudad española del ataque de las tropas rifeñas.

La obra, llamada «El novio de la muerte. Un cuplé hecho oración», ha contado con la participación de más de un centenar de legionarios reales como actores, además de un equipo de producción y la actriz Maricarmen López Ballesteros (colaboradora también del Centro Unesco de Melilla). Esta última, en el papel de Lola Montes, la cantante que fue elegida para entonar en Melilla durante 1921 (una ciudad en peligro y cuyos ánimos decaían ante el avance de los rifeños fusil en mano) el «Novio de la Muerte». Todos ellos han sido dirigidos por el director y autor de esta función, Francisco Casaña, teniente coronel del Ejército en la reserva y, a día de hoy, al timón de la compañía teatral «IV Recinto».

A estas funciones (enmarcadas en el 96 aniversario de la fundación de la Legión y en el 95 aniversario del día en que Montes dirigió la canción a los habitantes de Melilla) se ha sumado también Fernando Pozueta, el nieto de la cantante. Un espectador de excepción que, gracias a los esfuerzos de Juanjo Florensa (miembro del Centro Unesco y de la Asociación de Estudios Melillenses), ha colaborado activamente en algunos ámbitos de la recreación.

«Hasta hace poco, no se sabía nada sobre Lola Montes más allá de que actuó del 30 al 31 de julio en Melilla tras el desembarco de la Legión. Por ello, me esforcé en investigar el devenir de este personaje y en localizar a Fernando para que pudiese colaborar con este proyecto y disfrutar de la memoria de su abuela. Además, he reconstruido con él la vida de Montes después de la actuación en la ciudad. Unos datos que, hasta ahora, eran totalmente desconocidos. No se sabía lo que había pasado con ella ni qué había sido de su vida», explica Florensa en declaraciones a ABC.

La obra

La obra, que fue representada los días señalados en el teatro Kursaal de la ciudad, se encarga de explicar de manera pormenorizada el camino que llevó al «Novio de la Muerte» a convertirse en uno de los himnos más famosos de la Legión española. Para ello, cuenta con una gran dosis de historia militar y otra tanta de musical. Y es que, los orígenes de esta canción se remontan al año 1921, cuando el legionario Baltasar Quejía murió combatiendo contra los rifeños cerca de Tetuán (lo que le convirtió en el primer caído de este cuerpo).

La relación entre ambos hechos estaría presuntamente relacionada ya que, según se cuenta, cuando sus compañeros le registraron la camisa hallaron unos versos en los que, posteriormente, se basó la canción legionaria. «La historia es preciosa, habla de la muerte de este legionario al que le encontraron una nota junto a la foto de su novia. Según se dice, quería morir porque había recibido una nota en la que le habían dicho que ella había fallecido. Esto terminó convirtiéndose en un cuplé» explica, en declaraciones a ABC, López Ballesteros.

Para saber más: Baltasar Queija, el primer legionario español muerto heroicamente en combate contra los rifeños

El resultado sería el que todos conocemos hoy en día: una canción que narra la vida de un legionario que busca marcharse al otro mundo batallando para poder reunirse con su amada de una forma honrosa. Aquel pequeño cuplé pasó a ser todo un himno (aunque extraoficial, eso sí) de la Legión cuando la cantante Lola Montes, por entonces conocida en el mundo de las artes, la cantó en Melilla. Una ciudad a la que acudió precisamente en 1921 de manos del Ejército, vestida de enfermera y con el gorro legionario, para dar ánimos a la población después del Desastre de Annual, la gran derrota del ejército español ante las tropas rifeñas.

Su participación no puede ser desdeñada, pues colaboró para evitar el pánico de una población que, tras la derrota del Ejército en las posiciones avanzadas de Melilla, sentía en la nuca el aliento de los soldados marroquíes. A su vez, la cupletista también rindió con esta actuación un sentido homenaje a las dos banderas (la I y la II) de la Legión que habían arribado a la ciudad española para proteger la región y evitar que fuera tomada por el enemigo. La actuación, por cierto, se llevó a cabo en el mismo teatro Kursaal, aunque remodelado.

Lola Montes canta de nuevo

Entre los papeles más determinantes a la hora de traer a la actualidad la historia del «Novio de la Muerte», ha destacado el de López Ballesteros, quien rememora la voz de la mítica Lola Montes. «Personalmente no conocía a esta cantante de nada. Pero cuando me ofrecieron el papel y tuve la oportunidad de informarme sobre el personaje, quedé prendada de él. Es un personaje precioso y que me enganchó desde el principio. Por ello, la obra me pareció perfecta», ha determinado en declaraciones a ABC.

La audiencia, según parece, estuvo de acuerdo con la apreciación sobre la obra, pues en ambos casos el teatro se llenó de un público ansioso por revivir aquellos momentos de nuestro historia. «La historia te atrapa y, por mi parte, me gustaría que pudiéramos repetirla», ha señalado la actriz en declaraciones a este diario. La obra fue presentada por la Comandancia General de Melilla (Comgemel) y cuya recaudación fue destinada a una ONG.

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