Uno de los pequeños, con su padre y el presidente de los Veterinarios. - Francis Jiménez
INICIATIVA EN EL HOSPITAL

Terapia de sonrisas y ladridos para los pequeños pacientes del Puerta del Mar

El hospital de Cádiz acoge un programa pionero de visitas de animales al área de Pediatría

CÁDIZActualizado:

Si la sonrisa de un niño es el mejor regalo, Paty es, en sí misma, una Navidad. Una noche de Reyes peluda, silenciosa y cariñosa que reparte tranquilidad con los ojos, quita penas con el hocico y, si a quien se acerca está entre los elegidos, alegra a base de golpecitos con la pata. Ella es una de las protagonistas del programa ‘La compañía que te hará sonreír’, por el que el Colegio de Veterinarios lleva al Puerta del Mar a animales para que visiten a los niños que están allí ingresados.

Si hubiera que resumir en una palabra lo que suponen estas visitas para los pequeños, probablemente sería ‘alegría’. Y aunque tratar de definir la alegría supone siempre limitarla, vamos a tratar de explicar quiénes son los protagonistas de esta iniciativa pionera en España que tiene, en su centro, hacer felices a quienes siempre lo merecen, los niños.

La primera protagonista es la propia Paty. Ser una mala estudiante le ha granjeado haber sacado un sobresaliente en la asignatura de hacer un poco más dichosos a los demás. Es una pastor belga de dos años cariñosa, sociable y compañera del presidente del Colegio de Veterinarios de Cádiz, Federico Vilaplana. «Ella iba para perro policía, pero de cachorro ya vieron que no reunía todas las condiciones. Entonces intentamos buscarle un hogar y me la quedé en mi casa una semana... después de estar ese tiempo con ella, ¿cómo no iba a quedarse conmigo?»

Vilaplana es el segundo protagonista de esta historia donde sólo hay buenos. Él («yo no, el Colegio de Veterinarios», me corrige) fue quien propuso este programa al Hospital, «donde sólo hemos encontrado facilidades». Ya tenía experiencia en programas similares. No en balde, el Colegio de Veterinarios, dentro de su plan de acción social, puso en marcha un programa de visitas con animales a residencias de mayores y el resultado no pudo ser mejor. «Comprobamos lo bien que recibían las visitas y pensamos en trasladarlas al hospital para rebajar la ansiedad de quienes están ingresados... y creo que los resultados están siendo buenos, los padres y los niños suelen estar encantados con la presencia de estos nuevos amigos», explica Vilaplana ante la atenta mirada de Simón Lubián y de Carlos López.

Colaboración del Hospital

Y es que tanto Lubián (director del área de Pediatría) como López (jefe de bloque de Cuidados de Enfermería de Pediatría) se muestran encantados con la iniciativa, de la que destacan su carácter totalmente pionero. «Hay algo parecido en Ibiza, pero en Andalucía sólo se encuentra ésta», comentan entre los tres antes de iniciar la visita perruna a los pequeños.

Los profesionales sanitarios, con Vilaplana y Paty.
Los profesionales sanitarios, con Vilaplana y Paty.

«La propuesta nos sorprendió gratamente –explica el doctor Lubián–, hace cinco meses que el Colegio de Veterinarios nos lo transmitió y pensamos que estaba muy en consonancia con nuestro plan de humanización de los servicios sanitarios». Lubián, como antes hizo el propio presidente del Colegio de Veterinarios, corrige al periodista cuando éste le pregunta por la eficacia de la terapia.

«No se puede decir que sea una terapia en sí, aunque sí observamos que la llegada de los animales produce una mejora en los niños porque reduce sus niveles de ansiedad y les aporta una alegría que contribuye a su recuperación», relata el doctor, al que se le dibuja una gran sonrisa al recordar el caso de un niño, enfermo renal «que llevaba mucho tiempo aquí y estaba muy deprimido... y al que le volvía la alegría cada vez que venía alguna de las mascotas».

«Aunque no pueda hablarse de terapia, el que mejore su estado de ánimo ayuda a curar al niño»

En cualquier iniciativa que se realiza con un organismo público, siempre hay una insalvable burocracia. Pero en este caso, se ha agilizado al máximo. «Desde la gerencia del hospital nos dieron la aprobación prácticamente de inmediato», detalla el director de Pedriatría.

«Nosotros, por supuesto, garantizamos que el animal que viene tiene todas las garantías sanitarias, que está limpio, vacunado y que no puede trasmitir ningún tipo de enfermedad al niño, además cuenta con un seguro de responsabilidad civil», detalla el presidente de los veterinarios. «Los padres en este aspecto pueden estar más que tranquilos, la posibilidad de infección o transmisión de enfermedad de los animales a los niños es prácticamente nula, menor de la que se contempla con alguien que venga de la calle», añade Lubián.

Sorpresa y agradecimiento

Son varios los colaboradores en el programa de ‘La compañía que te hará sonreír’. De entre los participantes de dos patas están una veintena de veterinarios colaboradores que se han prestado a esta iniciativa. De entre los que suman cuatro están una perra salchicha, una dálmata («que le gusta mucho a los niños porque les recuerda a los personajes de la película»), conejos («a los pequeños les encanta acariciarlos») y Paty, la pastor belga protagonista de este reportaje.

Ella fue la gran estrella cuando el pasado jueves, en su última misión, llegó al hospital. Desde que entró, fue el centro de las miradas de quienes estaban en las instalaciones del Puerta del Mar. «¿Pueden entrar perros?», preguntaba una usuaria en el ascensor asombrada de la mansedumbre de Paty, «ah, que es un programa para niños, pues igual deberían extenderlo para todos, me encantan los perros y creo que aquí harían mucho bien», continúa. En los pasillos de Pediatría (séptima planta), los niños miran incrédulos y algunos padres desconfían.

Los animales cuentan con todos los controles sanitarios y con un seguro de responsabilidad civil

Unas gracias que sí dan los padres cuando esta médico que iba para policía abandona la habitación de Gabi, o de Chari, o de Celia, que sonríe a una madre que espeja la alegría de su pequeña. «Hasta la semana que viene», parece despedirse Paty cuando Vilaplana le hace un gesto y ella se retira. Y al salir los niños comentan esa aventura con sus padres como quien ha encontrado la más mágica de las curas.