Manuel Alcántara junto a sus amigos antes del acto
Manuel Alcántara junto a sus amigos antes del acto - F.SILVA
HOMENAJE

Los amigos de Manuel Alcántara le rinden tributo antes de los 90 años

Francisco de la Torre, Ignacio Camacho, Salvador Moreno Peralta, Rosa Montero, Teodoro León Gross o Antonio Pedraza recordaron su obra y vida ante el maestro

MÁLAGAActualizado:

Lleva toda la vida balanceando la realidad con palabras desde las páginas de un periódico. Subido en la atalaya de su columna, donde su oficio le ha convertido en el mayor maestro del género en el periodismo español. Por ello, sus amigos le han querido honrar este jueves antes de cumplir los 90 años el próximo 10 de enero. Manuel Alcántara «es patrimonio de todos», que recordó Francisco de la Torre, alcalde Málaga. «Eres envidiable y más que admirable por lo que has escrito. La gente se alimenta con tus columnas diarias», dijo el regidor de la ciudad a Manuel Alcántara, presente en el acto, agasajando a sus amigos con cariño y fumando mientras los fotógrafos se afanaban en hacer una foto de grupo.

En el acto estuvieron «todos» sus amigos. Los que están, los que no pudieron y los que se marcharon para siempre. «Entre amigos» fue el título elegido para este homenaje, porque es la amistad una de las mayores vocaciones que ha cultivado durante su larga y prolífera vida. Una muestra de ello, la dio Teodoro León Gross, director de actividades de la Fundación, cuando recordó su abandono del periódico «Arriba» tras enterarse que habían despedido a Ramón Gómez de la Serna. «Un hambre bueno», le definieron aquellos que le conocen. «Limpio y honesto», sentenció Antonio Pedraza, presidente de la Fundación.

Sus capacidades siguen intactas pese a la edad y vive aquella vida que siempre quiso llevar. Nació en 1928 y ha sabido contar la historia de España con ironía y respeto. «Su memoria es una patria y su amistad un refugio. Es un posadero hospitalario con la chimenea encendida, solo hay excepción para los pelmazos», apuntó Salvador Moreno Peralta, con el que se ve cada semana para conversar en «una imperiosa cuestión de supervivencia». «Te necesitamos porque te queremos mucho», le ha dicho, antes de ceder la palabra, Moreno Peralta.

Alcántara fue una inspiración para tres generaciones –afirmó Ignacio Camacho– . «Soy su discípula y admiradora. Nos conocimos en los 70 en la redacción del «Arriba». Era un maestro admirado por todos. Le leía desde antes. Soy de una de esas generaciones que aprendió con él en la época del desierto cultural e informativo», reconoció Rosa Montero, que describió sus columnas en aquella época como «esa ventana de cultura humanista, delicada, inteligente y refinada en los años bárbaros».

«Si la palabra maestro tiene algún sentido es el que adquiere aplicado a Manolo. Un espejo en el que mirarse cada mañana», subrayó Ignacio Camacho, quien alabó su «persistencia, pero sin rutina». «Un articulismo que vive, siempre terso y recién horneado con prosa limpia y transparente», resaltó Camacho, que reconoció que intentó escribir todos los días de año su columna semanal en ABC para imitar al maestro, pero que este año ha sucumbido a las vacaciones de agosto. «Es imbatible», le indicó, antes de alabar sus textos, donde se observa «la piedad de la humanista con el sarcasmo suave, la elipsis o la retranca». Finalmente, todos se emplazaron para estar junto a Manuel Alcántara en su centenario. «En los 10 años que nos quedan tiene que caer el Cervantes, que es el único premio importante que le queda», pidió Pedraza.