Hospital Eva Perón
Hospital Eva Perón

Muere la bebé de la niña argentina de 11 años obligada a parir después de ser violada

La pequeña, de apenas 11 días, ha fallecido debido a un problema respiratorio

MadridActualizado:

La tristeza y la polémica han llegado a la provincia argentina de Tucumán. El bebé concebido después de que su madre (de 11 años) fuese violada por la pareja de su abuela ha fallecido tras nacer con apenas 25 semanas de gestación. Todo ello, después de sufrir una complicación respiratoria grave. El recién nacido ha muerto con solo 11 días de vida y después de que su pequeña progenitora solicitara, sin éxito, que se le practicara un aborto. «Quiero que me saquen esto que me puso adentro el viejo», afirmó la chica.

Esta triste historia comenzó cuando los medios desvelaron que la niña había pedido a los médicos acogerse a la ley argentina que permite abortar en caso de que haya violación y de que corra peligro la vida de la madre. «Ha sido obligada a parir. Además de ser víctima de violación e intentar suicidarse dos veces, su salud corría peligro», expresó en su momento la abogada de Católicas por el Derecho a Decidir y Mujeres X Mujeres, Soledad Deza.

En principio, la solicitud fue aceptada por las autoridades. No obstante, cinco semanas después de que se detectara que estaba embarazada, se decidió practicar una cesárea. «A la niña, que había sufrido un abuso, se le practicó una cesárea la semana pasada, en medio de una polémica porque el Estado no aplicó la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), previsto en el Código Penal», explicó el hospital en un comunicado.

De este procedimiento nació una niña de 600 gramos que, al haber sido gestada durante 25 semanas, no ha logrado sobrevivir y ha fallecido después de 11 días por una complicación respiratoria grave. La joven madre, por su parte, se recupera de forma favorable.

Según ha desvelado Deza, la práctica de la cesárea supone una grave violación de los derechos de la niña debido a que la interrupción del embarazo está permitida en Artgentina en 1921. «Cuando está en peligro la vida de una mujer no hay por qué dilatar la práctica, no hay que pedir intervención del poder judicial, ni pedir consentimiento de una junta médica», ha explicado. A su vez, considera que se ha «perjudicado a la niña» de forma premeditada.