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«Maestros de la costura»

La última confesión de «Maestros de la costura»

Eduardo fue el aprendiz que fue eliminado del talent show de costura el pasado lunes

Edu, trabajando en el taller de «Maestros de la costura»
Edu, trabajando en el taller de «Maestros de la costura» - TVE
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Como cada semana, los lunes ahora son el día de la costura. «Maestros de la costura» regresó para rizar el rizo gracias a la colaboración de Bibiana Fernández. La actriz llegó compañada de Hope y Joe. Sus perritos fueron los protagonistas de la primera prueba y es que se prestaron como modelos para «Maestros de la costura». Los aprendices tuvieron que confeccionar dos abriguitos a medida para Hope y Joe. Pero se nota que el nivel de competición va aumentando. Esta vez, y antes de que Raquel Sánchez Silva diese la orden de entrar en la mercería ya tenían muy claro qué tejido quería coger cada uno. Solo tuvieron 60 minutos para escoger los materiales, plantear el patrón, coser todas las partes… y tomar bien las medidas para que el trabajo salga bien. Pero eso no fue todo. Tuvieron otro pedido sorpresa: un complemento a juego para su dueña.

Pese a lo que podía parecer al inicio (teniendo en cuenta que algunos no terminaban de entender los patrones), los abriguitos de Hope y Joe estaban bastante bien. Sin embargo, la dificultad con la segunda ronda. La prueba por equipos consistía en transformar trajes de hombre en la sastrería de Emidio Tucci. «Este reto os pide precisión en la técnica y velocidad en la ejecución», gritaba Palomo. «El primer grupo está compuesto por los primeros cinco clasificados de la prueba individual, mientras que los últimos cuatro formarán el otro», explicaba Raquel Sánchez Silva.

«Advierto de que son clientes especiales», advertía Sánchez Silva. Las iniciales eran F. A. y X. D., es decir, Fernando Albizu y Xavier Deltell. Pero no fueron los únicos. «Ay, es el hombre de las empanadillas», decía Mahi. Se trataba de Josema Yuste, que llegó acompañado de El Monaguillo. Ninguno de ellos terminó contento, es decir, ninguno pudo llevarse un traje a casa. «La hemos liado parda otra vez vaya», remataba Mahi. Pero que los clientes se fuesen descontentos no fue la única metedura de pata. El jurado de «Maestras de la costura» tuvo que llamar la atención a Eduardo. «Estás más pendiente de llamar la atención que de aprender. Eduardo tu forma de trabajar en equipo es pésima», sentenciaba María Escoté. El aprendiz intentó justificarse al pedir a sus compañeros que dijeran si él les había tratado mal. «Si has hecho en tu casa lo que te ha dado la gana pues se nota», decía Pa entre lágrimas.

Como consecuencia de esta actuación, los que tuvieron que enfrentarse a la prueba de eliminación fueron «los máximos responsables de cada equipo con sus ayudantes porque estamos en una prueba en cadena, donde lo fundamental era ese contacto directo con el cliente», decía Lorenzo Caprile. Es decir, Eduardo arrastraba a Pa a la prueba de eliminación. «Espero sinceramente que se vaya», sentenciaba él. Al otro lado, estaban Alicia y Jaime. Pero ¿en qué consistió la prueba? En la eliminación tuvieron transformar trajes regionales en prendas de diario fusionando las técnicas artesanales con la modernidad del diseño en 120 minutos. Juanjo Oliva les dará algunos trucos. Cada aprendiz tuvo que elegir cinco elementos que obligatoriamente deberán integrar en dicha reinterpretación. «Hay que reconvertirlos en una prueba del día a día», puntualizaba Caprile. Para inspirarles, llegó Juanjo Oliva, premio L'Oreal a la Mejor Colección de la Pasarela Cibeles en tres ocasiones, y en 2005 el Premio de la Excelencia de Marie Claire Internacional al mejor diseñador novel.

«La prueba de expulsión podía ser una final», comentaba Antonio. Esa opinión que compartían los cuatro aprendices que estaban en la prueba. Y lo fue. Los concursantes tenían 120 minutos y eso ya hacía sospechar que había gato encerrado: «Han pasado 60 minutos. Desde ahora, no podéis usar las máquinas», decía la presentadora de «Maestros de la costura». Sudor y lágrimas las que desprendían los concursantes; especialmente Eduardo, que pidió el alfiler de oro para que Antonio pudiese ayudarle a terminar la prueba. El más «perjudicado» fue Jaime, que tuvo que hacer toda la prueba a mano al no conseguir poner en marcha la máquina de coser. Finalmente, el expulsado de esta entrega de «Maestros de la costura» es Eduardo. Sin embargo, nosotros queremos nos quedamos con la declaración de amor: «Si tú no estás aquí me falta el aire», le decía Eduardo a Antonio, quien le ha salvado en más de una ocasión.