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La Policía interviene en «¿Te lo vas a comer?», el programa de Alberto Chicote

Alberto Chicote es insultado gravemente durante su investigación sobre los comedores escolares

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Alberto Chicote analizó en la última entrega de «¿Te lo vas a comer?» la comida que sirven los comedores escolares en nuestro país. La Organización Mundial de la Salud ha alertado de que la obesidad infantil se está convirtiendo en una epidemia y ya lo considera un problema de salud pública. La Administración está obligada por Ley a velar porque en los centros escolares, las comidas sean equilibradas y estén adaptadas nutricionalmente a los más pequeños. Pero ¿se está haciendo bien?

El chef hizo un recorrido por el país para ver qué comen los niños en los comedores escolares, de Andalucía hasta Canarias pasando por Galicia. Lo que no se imaginaba era que este reportaje tendría que ser intervenido por la Policía. Alberto Chicote se encontraba en Las Mesas, Las Plamas, para poder hablar con la empresa de catering Narajo y Enríquez, cuyo menú no cumple con los criterios nutricionales que marca la Consejería ya que ofrece un exceso de fritos y salsa. Además, es uno de los catering que más comedores escolares gestiona la isla (42).

Al llegar a las instalaciones empresa, Chicote llamó a la puerta pero nadie quiso atenderle. Volvió a intentarlo por teléfono, donde una de las trabajadoras le aseguró que ninguno de los responsables «iba a hacer declaraciones». En ese momento, tras colgar el teléfono, Alberto Chicote recibió un grave insulto de uno de los trabajadores que se encuentra en la zona: «¡Me cago en tu puta madre!».

«¿Perdón?», respondió Chicote mientras se acercaba a la zona en la que se encontraba el trabajador. «Le mando sus saludos a mi madre si quiere. ¿Qué problema tienen? (...) Las únicas palabras que he recibido de esta empresa, además de no hacer declaraciones, es 'me cago en tu puta madre'. Al menos ya tenemos un trato más familiar», dijo en tono irónico el presentador.

Recorriendo el país

El viaje empezó en Andalucía, donde se ubica Aramark, la empresa de catering que más comedores de colegios públicos gestiona. En distintos colegios hay padres que se quejan de la mala calidad de la comida de sus hijos, hasta el punto de que han decidido sacarles del comedor escolar. El centro Camposoto en San Fernando es un colegio público de Educación Infantil y Primaria y en San Fernando hay nueve colegios que tienen el catering de Aramark.

El pasado curso, el comedor escolar lo llevaba otra empresa de catering y los padres estaban muy contentos con la comida y el servicio. «En mi caso el tema del comedor fue también básico para pedir plaza en este centro», comentó Sandra quien tiene una niña de 3 años en el colegio. Ella recordó también que el cambio de la empresa de catering no se lo comunicó nadie.

A las pocas semanas de comenzar el curso escolar las madres de los niños más mayores dieron la voz de alarma de que a sus hijos no les gustaba la comida, que estaba mucho peor que la del pasado año. Decidieron hablar con la dirección del centro y, en base a esta reunión, se organizaron unas catas de comida con los padres que consistían en que cada día un grupo de madres acudían al centro y en una habitación les daban la comida que ese día se servía en el comedor a los niños para después puntuarla. El resultado medio fue de un dos.

Durante el programa, Chicote viajó hasta Canarias, una de las primeras comunidades autónomas en el ranking de sobrepeso y obesidad infantil en España junto con Murcia, Ceuta y Andalucía. Tiene una tasa del 25,15% de sobrepeso y de 10,38% de obesidad en población de 2 a 17 años, según los Datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2017.

Los comedores escolares de Canarias también son, junto con los de Melilla, los más baratos de España. En las islas apenas se paga 3 euros. En Cataluña se paga más del doble, 6,20 euros y en Navarra, 6,25 euros, según datos de la Confederación Española de Asociaciones de padres y madres del alumnado CEAPA).

Además, Chicote analizó con un nutricionista diferentes menús de colegios públicos canarios. Detectaron exceso de fritos, alimentos precocinados, salsas, rebozados, etc. Además, descubrieron que gran parte de los menús que aseguran que han sido firmados por un nutricionista no lo están.