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Muere Steve Hawkes, el Tarzán más español

El actor murió la semana pasada en el condado de Palm Beach, a unos 100 kilómetros al norte de Miami, donde residía, sin detallar las causas del fallecimiento

El actor interpretó a Tarzán en dos películas en español en 1969 y 1972
El actor interpretó a Tarzán en dos películas en español en 1969 y 1972
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El actor estadounidense Steve Hawkes, que interpretó a Tarzán en dos películas en español en 1969 y 1972 y llegó a tener una reserva de animales salvajes en Florida (EE.UU.), murió a los 77 años, informó este lunes el periódico «Palm Beach Post». El diario señaló que Stjepan «Steve» Sipek, su verdadero nombre, murió la semana pasada en el condado de Palm Beach, a unos 100 kilómetros al norte de Miami, donde residía, sin detallar las causas del fallecimiento.

Hawkes, dueño de una reserva de animales en Florida, protagonizó la película española «Tarzán en la gruta del oro» (1969) junto a la actriz danesa Kitty Swan. En 1972 filmó la secuela, también de producción española, «Tarzán y el príncipe marrón» en Rainbow Springs (Florida), donde ambos protagonistas sufrieron quemaduras en un incendio descontrolado. Sin embargo, un león que había sido entrenado para eliminar los lazos de Hawkes lo liberó y lo salvó de mayores heridas, pero el animal sí sufrió quemaduras importantes y el actor prometió desde entonces cuidar de estos felinos.

Tras el rodaje de «Tarzán y el príncipe marrón», el actor comenzó a crear una reserva de animales salvajes en Florida. Hawkes llegó a tener en su vivienda dos tigres, dos leones, un puma y un leopardo, pero tras la fuga de «Bobo» tuvo problemas con las autoridades ambientales de Florida, que lo multaron y acusaron de delitos menores. La Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Silvestre de Florida (FWC) revocó finalmente en 2012 a Sipek la licencia federal que le permitía tener animales exóticos en su casa.

La FWC argumentó que el actor incumplió reiteradamente las peticiones para que corrigiera fallos en la seguridad, como deficiencias en las jaulas y en las cercas, además de no alimentarlos con una dieta apropiada.

Hawkes nunca se recuperó por completo de la pérdida de «Bobo», un tigre de Bengala de 272 kilos que escapó en 2004 de su finca en Loxahatchee (Palm Beach) y murió de cinco disparos que le propinó un oficial de la agencia de vida salvaje estatal.