Otra ocasión para crecer

La gran cita del 10 de septiembre debe confirmar que Cádiz puede ser puerto base de cruceros

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a son demasiados años para pensar en una casualidad, en una moda o en un éxito pasajero. Es un fenómeno constante, continuado, sostenido en el tiempo y bien gestionado. Es la historia del éxito del turismo de cruceros en la capital gaditana. El año 2018 que ya entra en su último tercio será el primero con más de 300 escalas, un número que nunca se había alcanzado.

El número final de pasajeros no será el más alto registrado nunca porque este año están previstos más buques pero de menor tamaño medio, de menor capacidad. Con todo, será otro año histórico. Uno más, y van. Porque ya no son raros los días en los que coinciden cuatro, cinco grandes cruceros en el puerto de Cádiz. Antes pasaba especialmente en abril, mayo, septiembre y octubre pero cada vez son más meses los que viven como algo habitual la presencia en los muelles gaditanos de estos barcos. Es un goteo constante que deja beneficios en el comercio local. La Junta calcula hasta en 12 millones el impacto económico anual de este sector.

El próximo reto consiste en saber si la capital está preparada para ser puerto base para el embarque de cruceristas. Ese paso supone un salto enorme en todo tipo de cifras, incluyendo las de beneficios para distintos actores implicados, en el puerto y más allá de los muelles. La gran celebración de la naviera Fred Olsen, el próximo 10 de septiembre, puede ser la gran ocasión para saberlo. Reunirá a miles de trabajadores de la flota y a cuatro cruceros a la vez, con un gran programa de actividades y visitas incluido.

El comercio y la empresa privada apoyan una fecha simbólica, por lo que puede significar para el futuro. Diputación, Autoridad Portuaria y Ayuntamiento la presentaron conjuntamente ayer. Todos saben de la importancia del desafío. Cada temporada crece el número de pasajeros, así como los itinerarios, baja la temporalidad de los desplazamientos por mar, crecen la duración de los viajes y las flotas de las diferentes compañías que se mueven por todo el mundo, ofreciendo su producto, mezcla de ocio, diversión, aventura, turismo, conocimiento cultural, gastronómico...

Pero no sólo eso es lo importante, hay que descender un poco a la tierra para comprobar la economía que genera, el volumen de dinero con el que contribuye esta industria, tanto de facturación directa, de movimiento en los puertos y en los proveedores, como en los cientos de empleos que genera.