Opinión

Grandes relatos

Todo está inventado hasta lo de llamar ‘relato’ al discurso político de los que nos gobiernan o nos tienen que gobernar

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Por mucho que cueste creerlo, no es nueva la afición y a la adicción a las series televisivas, afición heredada de la producción, primero editorial y luego radiofónica, de las novelas por entrega y los seriales que mantenían en vilo a los lectores y a los oyentes, pendientes en cada capítulo de lo que pudiera ocurrirle a los protagonistas. Luego, pasó con la televisión. Hubo un tiempo en el que las series televisivas se emitían una vez por semana, el mismo día y a la misma hora, llegando a niveles de audiencia que hoy consideraríamos escandalosos, en el buen sentido del término. Al principio, series norteamericanas con un doblaje