Volkswagen T-Cross
Volkswagen T-Cross

Volkswagen T-CrossNace un «gigante» compacto, joven... y navarro

El nuevo SUV urbano será el segundo modelo que se fabricará en la factoría de Landaben, donde también se produce el Polo. Volkswagen ha invertido 1.000 millones en la factoría navarra para producir el nuevo modelo, que permitirá 1.000 nuevas contrataciones

ÁmsterdamActualizado:

Atrevido, algo informal y decididamente práctico. Volkswagen apunta al «público joven de todas las edades» con su último modelo, el T-Cross, que se presentó ayer, en Amsterdam. El vehículo, que podrá reservarse en diciembre y cuyas entregas empezarán en mayo, destaca por un amplio habitáculo para lo contenido de sus dimensiones, y un volumen de carga máximo de hasta 1.281 litros.

La modelo Cara Delevigne, embajadora del T-Cross, y Ralf Brandstätter, COO (director de operaciones) de la marca Volkswagen
La modelo Cara Delevigne, embajadora del T-Cross, y Ralf Brandstätter, COO (director de operaciones) de la marca Volkswagen

Con una longitud de 4,11 metros y una altura de 1,56, es 112 milímetros más alto que el modelo con el que compartirá la factoría navarra de Landaben, el Polo. Una diferencia que le permite ofrecer una posición de conducción más alta y confortable. Además, emplea la plataforma MQB A0, que comparte con el Seat Arona, lo que repercute en una batalla larga para un modelo de sus características, de hasta 2,56 metros, que maximiza el espacio disponible en el habitáculo.

«El nuevo T-Cross confirma y refuerza la apuesta de Volkswagen por la industria y el mercado español», asegura a ABC Laura Ros, directora general de Volkswagen España. Su llegada supondrá «un momento histórico» para la planta, en palabras de Ros, que recuerda que la producción del nuevo Polo y la adjudicación del T-Cross «suponen una inversión de unos 1.000 millones de euros para Volkswagen Navarra».

Debido a su mayor complejidad, su producción se demorará una hora más que la del Polo, por lo que la factoría navarra deberá efectuar 1.000 contrataciones para alcanzar su pleno rendimiento. Actualmente produce unos 1.400 coches al día, todos del modelo Polo. La cifra se mantendrá con el nuevo modelo, aunque el reparto será del 50% entre ambos.

Inicialmente llegará al mercado con tres motores turboalimentado. Dos de ellos de gasolina de tres cilindros, de 95 CV y 115 CV. La oferta se completa con un cuatro cilindros 1.6 TDI de 95 CV. Su precio de partida, que aún no se ha confirmado oficialmente, podría rondar los 18.000 euros

Estéticamente, el T-Cross sigue la línea innovadora abierta por el T-Roc, que se distanció de los aires continuistas que habitualmente envolvían a los modelos de Volkswagen. Enfocado, como él, al público juvenil, es doce centímetros más corto, pero pone especial acento en la conectividad, con hasta cuatro conexiones USB y arranque sin llave.

De serie, se ofrecerá con el sistema de vigilancia Front Assist, detector de peatones y frenada de emergencia, además de arranque en pendiente y detector de fatiga y control de crucero adaptativo a partir del acabado Advance, uno de los tres en los que se estructura la oferta, junto con el básico y el Sport. Éste último incluye, además, faros de LED, modos de conducción, iluminación ambiental, retrovisores con ajuste eléctrico, cámara trasera y el panel de instrumentación digital Volkswagen Digital Cockpit. Además, podrá contar con una estética aún más deportiva gracias a los paquetes de equipamiento R.

«La versatilidad, el diseño y la calidad del nuevo T-Cross nos permitirá conquistar nuevos clientes y nos aportará ventas adicionales, como ha hecho el T-Roc, que es ya el cuarto modelo en importancia de nuestra gama», asegura Laura Ros, que recuerda que el modelo completará una gama SUV totalmente renovada.

La llegada del T-Cross completa la gama SUV de Volkswagen, que hasta la fecha tenía el recién remozado Touareg, además del Tiguan y el T-Roc.