Un cartel en el pueblo de Nyonoksa, a 30 km de Severodvinsk, en cuyo campo de pruebas para armas balísticas habría ocurrido el incidente
Un cartel en el pueblo de Nyonoksa, a 30 km de Severodvinsk, en cuyo campo de pruebas para armas balísticas habría ocurrido el incidente - Reuters

Un accidente con un misil secreto deja cinco muertos y un pico de radiactividad en Rusia

Un fallo durante unas pruebas militares ha generado una potente y puntual liberación de rayos gamma en la ciudad de Severodvinsk. Varias personas han sido trasladadas a Moscú para ser tratadas frente a la radiación

Agencias
Actualizado:

Cinco empleados de la corporación Rosatom, la agencia nuclear estatal de Rusia, han muerto y tres más han resultado heridos en un accidente ocurrido el pasado 8 de agosto durante unas pruebas con un misil, tal como ha informado la agencia de noticias rusa TASS. El suceso ha ocurrido cerca de Severodvinsk, en el oblast de Arcángel, y ha coincidido con un aumento de 20 veces en los niveles de radiación gamma en la ciudad, durante media hora, según informaron las autoridades de la ciudad inicialmente.

El suceso ha tenido lugar en un campo de pruebas de armas para misiles balísticos cercano a la localidad de Nyonoksa, a 30 kilómetros de Severodvinsk, una ciudad de 190.000 habitantes.

Según el comunicado de Rosatom, el problema ocurrió cuando se estaba haciendo una prueba con un cohete en una plataforma marina, después de que el combustible detonara, lanzando a varias personas al agua.

En un comunicado separado, dicha agencia ha informado este sábado de que el accidente ocurrió cuando se llevaban a cabo pruebas con «fuentes de isótopos» del sistema de propulsión líquido, pero la agencia no ha informado acerca de la naturaleza de los mismos.

The Guardian ha informado de que se han registrado más explosiones en estas instalaciones militares este mismo viernes, causando nueve heridos más, aunque, según el Ministerio de Defensa de Rusia, se deben a la caída de rayos.

Un pico de radiación

El día del accidente las autoridades de Severodvinsk informaron de un aumento de la radiactividad en la zona, que situaron en «0,11 microsievert por hora con un máximo permitido de 0,60 microsievert», según la nota oficial. El repunte fue temporal y horas después la situación se normalizó, informaron en el Ayuntamiento local.

Desde el incidente, se ha cortado parte del tráfico marítimo en una zona de la bahía cercana, en el mar Blanco. Según medios regionales, los vecinos se están abasteciendo de pastillas de yodo para reducir los efectos de la exposición a la radiación. Se han visto fotografías y vídeos de personal de rescate enfundados en trajes de protección.

El canal de telegram Baza escribió que los heridos en el accidente en Severodvinsk recibieron «serias dosis de radiación» y fueron llevados a Moscú para se tratados por envenenamiento por radiación.

Secretismo por parte de Rusia

Según Reuters, el comunicado emitido por la ciudad de Severodvinsk desapareció de internet este viernes, sin ningún tipo de explicación, y el Miniserio de Defensa de Rusia ha dado pocos detalles sobre lo ocurrido.

Aunque en un principio la institución dijo que no se habían liberado productos nocivos y que los niveles de radiación eran normales, todavía no se ha dado una explicación oficial sobre por qué este accidente podría haber provocado ese pico de rayos gamma.

Expertos nucleares estadounidenses dijeron ayer que sospechan que la explosión y la liberación de radiación haya ocurrido durante las pruebas de un misil de crucero impulsado por energía nuclear.

«Los propulsores de combustible líquido que explotan no emiten radiación. Sabemos que los rusos están trabajando en algún tipo de propulsión nuclear para un misil de crucero», ha asegurado Ankit Panda, un alto cargo de la Federación de Científicos Americanos. Rusia llama a este misil el 9M730 Buresvestnik; mientras que la alianza de la OTAN lo ha designado como el SSC-X-9 Skyfall.

Sin embargo, lo cierto es que no está claro qué arma estaba siendo probada en el campo de pruebas. Otras teorías incluyen la explosión de un reactor nuclear de un barco.

Si el escape radiactivo fuese una coincidencia, el peligro de la liberación de combustible tóxico del cohete podría explicar también la utilización por parte del personal de rescate de equipos de protección, informa The Guardian.