Los servicios funerarios retiran el cadáver del pandillero
Los servicios funerarios retiran el cadáver del pandillero - EFE

Prisión para el hermano del pandillero muerto tras dispararse una escopeta por accidente

El juez deja en libertad, pero con obligación de firmar cada lunes, a los otros cuatro encartados

MADRIDActualizado:

El juez número 51 de Madrid, en funciones de guardia de detenidos, mandó ayer a prisión al hermano del pandillero latino muerto el pasado domingo de un disparo accidental cuando probaban una escopeta recortada en un piso de Carabanchel.

El suceso se produjo poco antes de las cinco de la tarde en el número 22 de la avenida de Abrantes, en el tercero izquierda. Allí, en casa de Luis, el único encartado español, se reunía la banda de Dominican Don't Play investigada, de entre 19 y 23 años.

El hermano de la víctima, dominicano como el resto, estaba manipulando una escopeta de cañones recortados cuando, por accidente, disparó contra la víctima. Le impactó en todo el pecho y lo dejó moribundo.

El grupo, muy nervioso, lo sacó en brazos de la vivienda, pero, al llegar al rellano del segundo piso, fueron vistos por los vecinos, que habían escuchado el estruendo. Ellos avisaron a la Policía, que detuvo a los cuatro delincuentes y dio parte a los servicios de emergencias, que no lograron salvar la vida al muchacho. Luego hubo un quinto arrestado.

Además de mandar a prisión al principal sospechoso, el juez del 51 ha decretado la libertad provisional de los otros cuatro, pero ordena el «apud acta» para los otros cuatro, que deberán, por tanto, acudir a firmar a Plaza de Castilla todas las semanas, así como la retirada de los pasaportes para que no puedan salir de territorio español.

El magistrado firmó un auto general, en el que habla de tres imputaciones, eso sí, en una fase muy inicial del procedimiento y que podrían variar en uno u otro sentido: homicidio, pertenencia a grupo criminal (los DDP son ilegales) y denegación de auxilio.

El togado se ha inhibido en favor de su colega número 32 de Madrid, que era el que estaba de guardia la jornada de los hechos y, entre otras cosas, se encargó del levantamiento del cadáver.