Foto de archivo del cantante Manolo Escobar, autor de la canción «Mi carro»
Foto de archivo del cantante Manolo Escobar, autor de la canción «Mi carro» - B. DÍAZ
Sociedad

La canción «Mi carro», de Manolo Escobar, emociona a un grupo de personas con Alzehimer

Un estudio evidencia que personas con un grado avanzado de la enfermedad muestran altos niveles de reacción ante la música

LeónActualizado:

El estudio de musicoterapia «Minerva», llevado a cabo por Alzheimer León y la empresa salmantina Sociograph, financiado con 5.000 euros por la Fundación La Caixa, revela unos altos niveles de atención y emoción a estímulos musicales en personas que presentan un estado avanzado de la enfermedad. Así lo han señalado este martes las responsables del trabajo y de la asociación, quienes han desvelado esta investigación cuyos resultados se presentaron en la Conferencia Anual de Alzheimer Europa celebrada en Berlín, informa Ical.

Un total de 48 usuarios de Alzheimer León, la mayoría mujeres de más de 80 años, participaron en sesiones de musicoterapia portando un brazalete asociado a electrodos que permitió determinados parámetros fisiológicos, como sudoración o pulso, que determinan que el cerebro ofrece una respuesta ante un estímulo; en este caso la música.

Se establecieron tres grupos, cada uno de los cuales se dividió en uno de control y otro experimental. A los primeros se les aplicó una terapia de reminiscencia/recuerdo sin música (visualización de fotografías de un artista, lectura de su biografía y conversación sobre sus canciones) y a los segundos se les completó con música.

Los cantantes elegidos, en función de los gustos de los pacientes transmitidos por sus familiares, fueron Antonio Machín -con la canción «Dos gardenias»- y Manolo Escobar Porompompero» y «Mi carro», que fue la que más emoción suscitó-. Los resultados del estudio revelaron que la intervención a través de la música generó un efecto beneficioso, especialmente en las personas con la enfermedad en fase más avanzada.

Su respuesta emocional fue «muchísimo mayor» que en los grupos en estadíos iniciales y moderados, a los que habitualmente se considera más capaces de percibir estímulos y ofrecer respuestas.

«Las emociones siguen existiendo a pesar de que el Alzheimer pode nuestros recuerdos», subrayó la directora gerente de Alzheimer León, Flor de Juan, quien remarcó que esta constatación de algo que profesionales y familiares ya intuían abre nuevas vías de estudio e investigación a otros colectivos. «Esto reivindica la necesidad de que se trabaje con un enfoque investigador en el mundo del Alzheimer y es importante para el ámbito de la intervención no farmacológica», añadió antes de concluir que «eso que decimos de que ellos siguen dándose cuenta de las cosas es cierto».

Dar respuestas científicas a las familiar y empoderar este tipo de terapias es otro de los objetivos de este trabajo, según subrayaron la directora de Sociograph, Elena Martín, y la terapeuta Ainhoa Carpintero, quienes estuvieron acompañadas de la presidenta de Alzheimer León, Regina Granja.