Operativo de búsqueda de los atracadores huidos
Operativo de búsqueda de los atracadores huidos - EFE

El anciano que mató a un ladrón en una finca de Mallorca deberá comparecer ante el juez

La declaración del hombre, de 77 años de edad, será en calidad de investigado como presunto autor de un delito de homicidio

Palma de MallorcaActualizado:

El anciano que hace dos semanas mató de un disparo a un ladrón que había entrado a robar en su finca, ubicada en el municipio mallorquín de Porreres, deberá comparecer finalmente ante el juez. Según ha adelantado este sábado el diario «Última Hora» y ha podido confirmar ABC, la declaración del hombre, de 77 años de edad y nacionalidad española, será en calidad de investigado —equivalente a imputado—, como presunto autor de un delito de homicidio.

Los hechos que han dado lugar a esta decisión tuvieron lugar el pasado 24 de febrero, en torno a las nueve de la mañana. Una banda compuesta por cuatro personas fue a robar a una casa de campo ubicada en las inmediaciones de Porreres. Dos de los asaltantes quedaron fuera de la finca, vigilando, y los otros dos consiguieron entrar en la vivienda, en la que reside un matrimonio mayor, conformado por Pau Rigo —el hombre que ahora ha sido imputado— y por Apollònia Mestre. Una vez dentro de la casa, los dos ladrones habrían amenazado al dueño de la mansión, que dio a ambos delincuentes todo el dinero que en ese momento tenía en las cajas fuertes, unos 12.000 euros.

Al parecer, los dos asaltantes habrían exigido entonces más dinero y habrían pegado al matrimonio, que se habría refugiado en una habitación. Instantes después, el propietario de la finca cogió una escopeta de caza, ya cargada, salió de la habitación y disparó a bocajarro a uno de los asaltantes, Mauricio E.B., de 25 años de edad y nacionalidad colombiana. El joven recibió el disparo en el abdomen y quedó gravemente herido. Poco después, el 112 recibió una llamada de emergencia. Los primeros en llegar al lugar de los hechos fueron efectivos de la Policía Local de Porreres, que se encontraron al asaltante herido en el exterior de la vivienda. Los otros tres miembros de la banda ya habían huido de la zona, con los 12.000 euros que habrían logrado.

Una ambulancia trasladó a Mauricio E.B. en estado crítico al Hospital de Son Espases, en Palma, en donde finalmente falleció poco después de las dos del mediodía del mismo día del asalto. Por su parte, el matrimonio fue atendido inicialmente en el mismo lugar de los hechos. La mujer había sufrido un ataque de ansiedad y su marido presentaba diversas heridas de consideración, por lo que fue ingresado en el Hospital de Manacor, en donde ha permanecido dos semanas. El hombre recibió el alta médica ayer viernes.

Un caso complejo

El anciano ahora imputado es un antiguo empleado de banca y empresario de máquinas tragaperras, hoy jubilado. Tras el asalto producido en febrero, trascendió que en diciembre del pasado año el matrimonio mallorquín había sido ya asaltado por la misma banda. Los ladrones se llevaron entonces unos 30.000 euros. Pau Rigo y Apol·lònia Mestre no denunciaron ese primer robo por miedo, tras haber sido amenazados de muerte por los asaltantes. Aun así, poco después extremaron las medidas de seguridad en la finca. Al parecer, en diciembre no participó en el atraco el joven que fallecería en el segundo robo, sino un ciudadano de origen magrebí.

Tras el segundo asalto, el del 24 de febrero, la Guardia Civil puso en marcha un gran dispositivo de búsqueda. Dos días después, uno de los presuntos asaltantes, en concreto el hermano gemelo de la víctima mortal, Freddy E.B., se entregó a la Benemérita. Unas horas después, los otros dos supuestos atracadores, José Antonio S.L., de 44 años, y Marcos R. V., de 58 años, ambos de nacionalidad española, fueron detenidos por efectivos de la Guardia Civil en el municipio de Campos. Finalmente, el 1 de marzo la juez decretó prisión provisional sin fianza para los tres arrestados.

La magistrada imputó a los tres detenidos un presunto delito de robo con violencia en casa habitada y además también imputó a Freddy E.B. un presunto delito de lesiones. Este último ofreció, en cualquier caso, una versión distinta a la mantenida por el matrimonio asaltado con respecto a lo que habría ocurrido en el interior de la casa. Según su relato, ni él ni su hermano gemelo habrían agredido inicialmente al propietario de la vivienda. Lo que habría ocurrido fue que el dueño de la finca habría disparado a Mauricio E.B. sin previo aviso, cuando los dos hermanos estaban ya a punto de salir de la mansión con el dinero conseguido.

Habría sido entonces cuando Freddy E.B., enfurecido, habría golpeado a Pau Rigo con la pata de cabra que portaba, provocándole la fractura de una vértebra, la rotura de la nariz y contusiones en el rostro. Por contra, la versión de los hechos ofrecida inicialmente por la víctima a sus allegados es diametralmente opuesta. Así, el septuagenario explicó a sus familiares que uno de los dos asaltantes se habría avalanzado sobre él para atacarle y que fue entonces cuando le disparó, en legítima defensa. A partir de ahora será la Justicia la que deberá determinar qué fue lo que ocurrió exactamente en el interior de la finca aquel 24 de febrero.