El presidente de la DPZ, junto a los galardonados
El presidente de la DPZ, junto a los galardonados
Sociedad

Val-Carreres, la Sangre de Cristo y la memoria histórica, medallas de Santa Isabel

La DPZ distingue al prestigioso cirujano y a esas dos entidades con sus más altas distinciones oficiales

ZaragozaActualizado:

El cirujano Carlos Val-Carreres, la Hermandad de la Sangre de Cristo y las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica en Aragón recibieron este martes las medallas de Santa Isabel de Portugal, las más altas distinciones que otorga la Diputación de Zaragoza (DPZ).

Carlos Val-Carreres ha sido jefe de cirugía de la plaza de toros de Zaragoza y director médico del hospital provincial Nuestra Señora de Gracia. Es uno de los mayores expertos en cirugía taurina del mundo. Por sus manos han pasado grandes figuras del toreo, como Juan José Padilla en su gravísima cogida del año 2011, Morante de la Puebla y El Juli en 2013. Al recoger la medalla de Santa Isabel, el doctor Val-Carreres agradeció a la DPZ este reconocimiento y se lo dedicó a quienes le han acompañado a lo largo de su carrera: su padre, el resto de su familia, los médicos con los que se formó, el personal de los hospitales en los que trabajó y los propios pacientes.

Por su parte, la Hermandad de la Sangre de Cristo es la cofradía penitencial decana de Zaragoza capital y la que, desde el siglo XVI, organiza la procesión general del Santo Entierro en la Semana Santa. A lo largo del año, y desde sus orígenes en 1280, realiza como obra de misericordia la recogida de cadáveres desamparados en el término municipal de Zaragoza. La medalla de Santa Isabel la recogió el hermano mayor de esta cofradía, Ignacio Giménez.

Por su parte, en representación de las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica, recogió la distinción el presidente de la asociación Pozos de Caudé, Francisco Sánchez. En su discurso de loa hacia estas entidades, el portavoz del grupo En Común de la DPZ, José Ángel Miramón, destacó la labor de estas asociaciones «que luchan cada día por recuperar la memoria democrática bajo unas precarias condiciones, pero con el firme convencimiento de que la llama de la memoria no debe apagarse nunca».

El presidente de la DPZ, Juan Antonio Sánchez Quero, destacó de todos los galardonados que son «un extraordinario ejemplo de los valores que encarnan estas distinciones». Definió al doctor Val-Carreres como un «extraordinario ejemplo de esmero profesional, ético y personal». De la Hermandad de la Sangre de Cristo destacó «la solidaridad y entrega»; y de las asociaciones para la memoria histórica su «trabajo para conciliar y reconciliar la memoria de la sociedad».