Márquez y Lorenzo, en la presentación del Mundial de MotoGP 2019
Márquez y Lorenzo, en la presentación del Mundial de MotoGP 2019 - EFE
Comienza el Mundial de MotoGP

La apuesta más fuerte de Honda

Los focos se centran en Márquez y Lorenzo, ocho títulos de MotoGP en un mismo garaje, aunque avisa ya Viñales desde la «pole»

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Desde junio de 2018 se esperaba el inicio de la temporada 2019. Jorge Lorenzo y Marc Márquez, juntos en el mismo equipo. Los campeones de MotoGP de 2010, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2018, vestidos de naranja en el Honda Repsol. Y después de semanas de imaginar cómo funcionarán los dos mejores pilotos de los últimos años en el mismo garaje, a partir de hoy, en Qatar (18.00 horas, Dazn), se desvelará el misterio. Con la misma moto y la misma ambición, aún algo mermados físicamente del hombro y la muñeca respectivamente, en busca de agrandar sus leyendas un poco más. Son el 93 y el 99, contra todos los demás.

El pentacampeón Márquez todavía marca el límite, la superioridad, y casi una dictadura de éxitos desde que ascendiera en 2013 a la máxima categoría. En su dictadura en las dos ruedas solo Lorenzo pudo conquistar el título en ese convulso 2015 marcado para siempre por una patada. El mallorquín, a su vez, muestra con orgullo sus tres coronas y una espina, la de ser campeón con Ducati, que nunca se concretó porque a la marca italiana, a pesar de los esfuerzos del español, se le acabó la paciencia después de un año y medio de sinsabores. Pero Lorenzo ha renovado energías e ilusión vestido de naranja y ya advierte que domará la Honda antes que la Ducati.

El primer rival

Aunque intenten los protagonistas apartarse de la etiqueta de «dream team», es la dupla de moda. Dos campeones en el mismo corral. Como antes estuvieron el propio Lorenzo y Valentino Rossi en Yamaha, o Mick Doohan y Álex Crivillé en Honda a finales de los años 90. Por eso la pregunta que sobrevuela el «paddock» es si serán capaces de crear una dinámica ganadora olvidando las expectativas individuales. «Creo que se exagera mucho. Ganar queremos los dos, pero solo puede uno. Los dos queremos lo mejor para el equipo. Tendremos nuestros más y nuestros menos y eso será positivo porque significará que estamos los dos luchando por las victorias», admitía Márquez.

«No creo que haya que hacer drama de esta situación. Marc tiene su manera de pensar y yo la mía. Podemos tener nuestros roces en pista, pero el equipo está por encima de los pilotos. Intentaremos que haya los menos problemas posibles», aseguraba Lorenzo. «Muchas veces nos ayudaremos mutuamente sin saberlo. Es bueno para la moto que vaya desarrollando. El gallo se tiene que ganar el respeto en la pista», zanjaba Márquez. «El pique es natural. Tener dos pilotos fuertes y campeones hace crecer el nivel, evolucionar, aprender cosas nuevas, que no se relaje nadie. No tienes excusas porque tienes la misma moto», completaba el balear.

Igualdad

Aunque los focos se centren en ellos por todo lo que tienen ganado a sus espaldas y todo lo que aspiran a lograr hacia delante, ambos admiten el alto nivel de competitividad que se respira en estas horas previas del Mundial de MotoGP 2019. «Hoy en día, con cualquier moto puedes ganar carreras, si el piloto está convencido y tiene mucho talento y energía. Ganar el título es otra cosa. Hay cuatro motos con posibilidades de ganar el título y seis que pueden ganar carreras», admitió el balear.

También la lista de candidatos al título que defiende Márquez es larga, pues incluye al propio Lorenzo, las Yamaha, las Ducati, Álex Rins y también sorpresas como los debutantes Quartararo o Mir. «La regularidad va a ser muy importante y hay que empezar estando delante. Al principio puede haber sorpresas, pero luego en el campeonato se van descartando y en cuatro o cinco carreras vas viendo quiénes van a ser los rivales. Es ahí donde hay que ir con buen pie».

Hoy, bajo los focos del circuito de Losail, todos empiezan de cero. En primera línea: Viñales, Dovizioso y Márquez. Comienza el año Honda.