El Cádiz CF ganó en Santo Domingo al Alcorcón.
El Cádiz CF ganó en Santo Domingo al Alcorcón.
CÁDIZ CF

Una ráfaga de fe

El Cádiz CF, rácano durante buena parte del encuentro, nunca fue inferior al Alcorcón
Por  8:30 h.

Cuando todo parecía perdido y la sombra de una nueva derrota cubría ya de negros blasones las frustradas esperanzas cadistas, el camino se iluminó de súbito, se aparecía una mágica llave que abría las puertas de la victoria. Bastó la expulsión de un rival y una desesperada ráfaga de fe en la propia capacidad ofensiva para consumar con éxito e ‘in extremis’ la ansiada remontada. Lo que vino a hacer justicia, en parte, a lo visto sobre el césped de Santo Domingo, en el que el Cádiz CF nunca fue inferior a un oponente que supo sacar máximo provecho de su única jugada acertada en todo el partido.

Escaso bagaje atacante, del que también se erigió en partícipe un rácano cuadro visitante, más preocupado en mantener su portería a cero y “en que no pasara nada” que de buscar con mayor ahínco y decisión los tres puntos vitales en litigio. Y de hecho, pasó poco. Prueba de ello es que la primera parte consistió en un auténtico monumento al antifútbol, sólo apta para conspicuos incondicionales de ambos bandos. Insufribles 45 minutos de pugnas, pelotazos e imprecisiones, únicamente interrumpidos por el breve paréntesis del golazo anotado por el cuadro local. Circunstancia que obligaba a los gaditanos a volver a remar a contracorriente, a marchar a remolque en un encuentro que se ponía cuesta arriba. Pero en el que no había pasado nada, tan sólo que ya íbamos perdiendo. Con lo que se vuelve a demostrar que tan peligroso puede resultar el plantear los partidos abiertos, con permanente intercambio de golpes y llegadas sucesivas a las áreas, que convertirlos en herméticos y cerrados, sólo abiertos por alguna genialidad individual o mediante el acierto en la ejecución de una jugada de estrategia. En ambos casos, la balanza se puede decantar para cualquiera de los lados.

Tal vez, pues, la virtud haya de encontrarse, una vez más, en el término medio entre sendos extremos. Para cuya búsqueda partimos con la tranquilidad que aporta esta victoria en Alcorcón, punto de partida, seguro, de otra racha de triunfos.