Álvaro Cervera, entrenador del Cádiz CF.
Álvaro Cervera, entrenador del Cádiz CF.
CÁDIZ CF

El ‘Cerverismo’

Como todo líder, el actual entrenador del Cádiz CF tiene sus seguidores y sus detractores
Por  17:49 h.

La afición del Cádiz CF considera el cadismo como una religión, y como todo lo religioso, tiene sus símbolos y sus gurús. Ahora, a los Pepe Mejías o Mágico, venerados por todos, se ha unido uno nuevo, Cervera, que ha instalado en el sentimiento cadista el ‘Cerverismo’. Y como todo líder, tiene sus seguidores y sus detractores. Sacó al movimiento religioso del pozo, quizás el año en el que todo pintaba en contra. Después, los números lo avalan. Algo que nadie discute porque al final esto va de meter la pelotita y de resultados. Pero del ‘fútbol tiene música’ (que dijera Valdano’) o del ‘tiki taka’ (que dicen ahora) no hay nada y parece que la oración religiosa en Carranza se ha vuelto poética y una parte quiere más y a Cervera en la calle.

El domingo el ‘Cerverismo’ asomó por Carranza y la gente volvió a irse con dudas, volvió a ver el Cádiz CF del ‘y si’ (y si hubiera salido a morder desde el minuto uno, y si hubiera salido en la primera parte como en la segunda….). Se ganó (contra diez), con una mala primera parte donde el central Fali fue de los más destacados en ataque queriendo buscar balones en largo, pero al principio de la segunda parte se escuchó ‘run run’ en la grada. Y he ahí el peligro, que Carranza se ‘amestalle’, se vuelva valenciano y a los diez minutos de partido empiece el jaleo y las protestas, como hacían los che con Cúper o Emery a pesar de ser terceros, o los primeros de los mortales por detrás de los todopoderosos Madrid y Barça.

Quizás la solución la tiene Cervera en abandonar el Cádiz del ‘y si’ y salir, al menos en casa, desde el minuto uno a morder en busca del gol. Porque si estamos en eso de ‘la ilusión ni tocarla’, al menos ‘la actitud ni tocarla’. Cierto es también que tenía bajas y que el equipo no está entero (error de la dirección deportiva), pero Cervera, o quizás los propios jugadores, deben ayudar a que Carranza no se ‘amestalle’, porque si la afición se divide y lo expresa, la temporada puede hacerse muy larga.