Imagen de un tifo en Carranza.
Imagen de un tifo en Carranza.
Cádiz CF

Carranza no debe ser Mestalla

El cadismo debe responder con madurez en una temporada donde la permanencia podría peligrar por varios factores
Por  19:53 h.

Se presenta un año complicado. Muy complicado. Y se presenta en el peor momento porque la afición cadista, como todas, suele estar maleducada. Este Cádiz CF lleva dos años luchando por el ascenso de categoría. En el primero, donde llegaba de Segunda B, se quedó a las puertas tras conseguir el pase al ‘play off’. En el segundo, se retiró de la partida tras pegarse una recta final de Liga lamentable en la que sólo fue capaz de ganar un partido de los once finales. Gracias al crédito conseguido en sus dos cursos anteriores, el personal se retiró a sus vacaciones con esa sensación de enfado que no puede manifestarse en público al haber cumplido el equipo con creces con su objetivo, que no era otro que la permanencia.

Pero este año va a ser distinto el panorama. Es, al menos, la sensación que muchos tenemos. Son tres ya los años en la categoría. Aquello de revelación y de equipo sorpresa como que ya no cuela. Para colmo, este Cádiz CF, el que Cervera ha construido, ya está más visto que el tebeo y todo indica que o el entrenador le da una vuelta de tuerca al sistema o al método o esos once partidos -donde sólo se consiguió una victoria- bien podría ser la dinámica de un Cádiz CF que no partirá desde la línea de salida como uno más y sí como un candidato al ascenso para sus rivales.

El último de los factores que obliga a ser cauto este año es la composición de la categoría. Nombres de equipo con sabor a Primera y presupuestos similares con obligaciones parecidas: la de ascender. Por tanto, el cadismo, más que nunca. está en el deber de ser una afición madura, que sepa leer lo que se le viene encima y que esté con su equipo como si estuviese en Primera luchando por sobrevivir. Son muchos los años de penurias en Segunda B y crear un ambiente ‘made in Mestalla’ en Carranza sería el primer pasito para regresar al infierno de la categoría innombrable.