Álex, durante el encuentro del Cádiz CF en Albacete la temporada pasada.
Álex, durante el encuentro del Cádiz CF en Albacete la temporada pasada.

Cádiz CF

El principio del fin del tiki-taka acaeció en Albacete

Cervera 'se confundió' por primera y penúltima vez de senda en el Carlos Belmonte

Por  8:00 h.

Cervera, como muchos, es un entrenador cabezón. Ya menos, es verdad, pero lo es. Amante de su sistema, rígido en sus planteamientos e inamovible en sus ideas cuando al menos está hablando del Cádiz CF, su Cádiz CF. Ese mismo que ha sacado del pozo y lo tiene derechito y enfilado hacia el olimpo de los dioses.

Pero aunque sea duro de mollera e incida en su mensaje aleccionador de ‘si se salen del patrón la cosa no irá bien’, el caso es que durante su trayectoria en el banquillo gaditano no han sido pocas las veces que ha intentado darle un cambio al asunto. Es verdad que cuando lo ha hecho ha deslizado que lo hace algo forzado y para ver si el entorno o la prensa o la afición tiene razón en los que ‘piden’ cuando en realidad lo hacía por motivos más cercanos a los malos resultados o a las ausencias de ciertos jugadores por lesión.

Por eso es bueno recordar que hubo un momento en el que Cervera le dio por hacer las paces con el juego de posesión, ese del tiki-taka del que tanto se alejan sus primitivos pensamientos. Y ese primer amago de jugar a algo en lo que no cree sucedió el año pasado, en Albacete.

Corría la quinta jornada de la temporada pasada, el Cádiz CF visitaba entre semana el Carlos Belmonte y lo hacía tras cuatro partidos en los que solo había ganado el primero, disputado en Carranza ante el Almería. Sin Garrido, lesionado, y un equipo en plena construcción, Cervera estuvo esas primeras fechas -que casi acaban con su trabajo después de la derrota en el campo del colista Extremadura- algo desnortado. Tan perdido se hallaba que por hacer cambios le dio hasta por tener sobre el césped a una legión de jugones que, para más inri, jugaron al fútbol de gran categoría en un encuentro que gustó a cerveristas y anicerveristas. No era para menos, las estadísticas no fallaban, solo falló el resultado: 1-1 y gracias a un gol en el 92′ de partido que hizo justicia a lo visto tras los 90 anteriores.

Sobre el césped aquella tarde-noche del 17 de septiembre de 2018 se encontraban, ojo, Manu Vallejo, Alberto Perea, Ager Aketxe, Álex Fernández y una dupla compuesta por los nada torpes Dejan Lekic y Dani Romera, que con un golazo de tacón fue el que puso las justas tablas en el marcador. Con estos jugadores sobre el campo, el Cádiz CF hizo un monólogo en la segunda parte de posesión, que por cierto acabó siendo en lo global del 51% para los amarillos. Toda una noticia este año.

El dominio amarillo fue brutal. Los albaceteños, que se adelantaron en el 37′ con gol de Zozulia, chutaron entre los tres palos en dos ocasiones, por siete los gaditanos, que ese día conocieron las virtudes de Tomeu Nadal, ¡qué portero!

No se quedó ahí la superioridad ya que en disparos la cosa fue aún más abrumadora: 25 del Cádiz CF por solo cuatro de los locales. Y para terminar de comprobar el dominio total de los de Cervera aquí quedan los saques de esquina: diez para los del escudito de Hércules y solo uno para el otrora ‘queso mecánico’.

Cervera se fue satisfecho pero pronto, como siempre le ha pasado cada vez que ha jugado a algo que ano es lo suyo, se bajó de la nube del ‘tiki-taka’. Apenas unos días le duró la locura transtoria porque A la jornada siguiente llegó el Alcorcón, que se midió a un once amarillo entregado a la posesión y se lo explicó con un 0-2 que dejaba las cosas muy claritas al entrenador cadista. Por ahí… como que no.

A esa derrota le siguieron malos y aburridos resultados ante Tenerife, Nàstic y Extremadura bajo un patrón de juego desconocido puesto que el equipo estaba repleto de dudas hasta que llegó un hombre que capitaneó la nave desde atrás, Sergio Sánchez, que debutó con el empate en casa ante el Sporting sin goles.

Otra recaída antes del despertar 

Algo más seguro en la retaguardia con el central catalán, Cervera acudía a Lugo con la soga al cuello, de donde salió, quien lo diría, gracias otra vez al ‘tiki taka’. Y es que en el Anxo Carro, talismán en plata, infierno en bronce, el Cádiz CF conseguía la primera de sus siete victorias consecutivas con Jairo, Aketxe, Manu Vallejo y Álex Fernández como timoneles de un equipo que supo remontar en la segunda parte desde el toque, el sosiego y el control.

De nuevo, otra vez, como la ya le ocurrió ante el Alcorcón después del ‘lapsus’ en Albacete, Cervera recibió a la semana siguiente al Elche con todavía el regusto dulce del buen juego practicado por sus jugones en los últimos compases ante el Lugo. Y con ese esquema, con esas ideas de posesión, se presentó el Cádiz CF ante un Elche que bloqueó por completo el juego ofensivo de los amarillos para irse al descanso con 0-1 en el marcador. La respuesta de Cervera no se hizo esperar y pagaron el pato dos jugones como Álex y Aketxe, que se quedaron en el banquillo (una larga temporada) a la salida de vestuarios para dejar su lugar a Salvi y Lekic, es decir, velocidad por banda y tanque al aparato. Y la cosa, la cosa le salió ni que pintada Cervera. 5-1, exhibición de los amarillos y el debate sobre el juego, a la basura. Hasta hoy. Y gracias, es por aquí…