Aketxe se lamenta tras fallar una ocasión de gol
Ager Aketxe durante el Cádiz CF-Lugo.

Cádiz CF

La crisis del Cádiz CF comenzó encubierta

Los malos resultados actuales no son más que la punta de un iceberg que apareció en enero

Por  13:38 h.

La crisis no de ahora, es de antes. De mucho antes. De hecho, uno de los pocos que advertía que se estaba manifestando era el propio entrenador del Cádiz CF. Sí, porque no han sido pocos los partidos en los que su equipo ganaba que llegaba a la rueda de prensa posterior al encuentro de marras y criticaba varias o muchas facetas del juego desarrollado por sus muchachos pese a la consecución de los tres puntos.

Cervera ha visto manifestarse algunos errores que se han consolidado mientras el Cádiz CF ascendía en la clasificación gracias a cuatro victorias consecutivas un tanto exageradas e injustas pero que se ganaron como otras veces se perdieron. Y es que en esto del fútbol, ya se sabe, las dinámicas son importantísimas porque hacen cambiar el sentido del viento como el que se cambia de camiseta.

El caso es que desde que se regresó de las vacaciones navideñas, este Cádiz CF ha experimentado un cambio para situarse muy por debajo del nivel que ofreció en aquella racha de siete victorias consecutivas que le sacó de los infiernos hasta auparlo en la zona en la que ahora se encuentra.

El mayor exponente de este gran Cádiz CF, tras vencer en Lugo gracias al toque y a Manu Vallejo, fue aquella segunda parte ante el Elche, al que se merendó en 45 minutos con cinco goles para remontar el tanto ilicitano conseguido en la primera mitad. Cervera hizo un doble cambio en el descanso y dejó en la caseta a Aketxe y Álex (los jugones) para meter a Lekic y Salvi (velocidad y referencia). Y se abrió el melón. Porque después llegarían las victorias, algunas con buen juego y otras por la inercia del trabajo bien hecho, ante Reus, Córdoba, Las Palmas, Zaragoza y Rayo Majadahonda. También la derrota injusta en Málaga y por último la goleada (3-0) en el último partido de 2018 al Deportivo.

El Cádiz CF, un año más, pasaría el fin de año en puestos de ‘play off’ y se aseguraba, por tercer año consecutivo, un colchón de puntos básico para conquistar a las primeras de cambio su primer objetivo, esos 50 puntos que garantizan la permanencia.

Pero fue llegar de Navidad y comenzar los males. El primero, en El Sadar, donde los de Cervera recibieron posiblemente el mayor repaso que ha recibido en esta temporada hasta el momento pese a comenzar ganando con un golazo de Álex Fernández y acabar perdiendo por la mínima (2-1) gracias a los múltiples fallos de los atacantes rojillos. Aquel encuentro apenas dolió debido a que se perdió ante un equipo que ya se veía levitando, como sigue, hacia Primera. Pero fue sintomático el encuentro de los amarillos, que demostraron una incapacidad preocupante de cambiar el signo de un partido ante un rival que les pasó por encima de manera alucinante.

La derrota en Pamplona continuó con un empate a nada en casa ante el Granada, que llegaba también con vitola de favorito. Así las cosas, Cervera fue a por el triunfo pero con la mentalidad de un entrenador que le daba la importancia necesaria a ese punto ante un rival directo. Debido a ello, gaditanos y granadinos llegaron a los últimos minutos firmando la bandera blanca.

Almería esperaba a la vuelta de la esquina y el Cádiz CF desperdició un penalti errado por Álex Fernández. Los de Cervera acabaron con un jugador menos y defendiendo el 0-0 por culpa de la doble amonestación a José Mari, que comenzaba su particular descenso en su nivel. Era el primero…

Y vuelta a Carranza los despropósitos. Visitaba el estadio gaditano un Mallorca que aún debe estar tirándose de los pelos al recordar el encuentro que se le fue en la Plaza de Madrid de la capital gaditana. Los de Vicente Moreno se fueron al descanso siendo claros dominadores del juego y del resultado (0-1) y con un jugador más tras la expulsión de Jairo, otro que perdía los papeles. Pues bien, Carranza resultó clave para que el equipo no se cayese y al filo del 90′ llegó el gol a bocajarro de Garrido para empatar un duelo que debió perderse en circunstancias normales. El Cádiz CF sumaba de uno en uno y no pasaba nada gracias a ese colchón de puntos que todavía sujeta al once amarillo. Eso sí, los males comenzaban a dar la cara pero los empates a la heroica los empequeñecían.

Y de un empate a una derrota dura en Oviedo, donde debutaba Machís con el gol del empate en asociación con Manu Vallejo y Lekic. Era el principio de una esperanza que hace mantener al cadismo en la confianza de que los ‘play off’ sean posible conseguir gracias a sus estrellas y al margen del juego.

La pérdida de los tres puntos en el Nuevo Carlos Tartiere hacía que se viajase a Alcorcón con cierta presión dado que el equipo ni ganaba ni jugaba. Eran cinco partidos ya sin ganar y el Cádiz CF no daba la sensación de encontrar el camino que casi todos los años, como este también, encuentra en Lugo. Pero del Anxo Carro se pasó a Santo Domingo, donde en un pésimo partido se logró la victoria en los últimos minutos gracias a una galopada de Machís, previo pase de Akexte al espacio, y una carambola en el área rematada a bocajarro por Marcos Mauro. A eso, y a los errores del conjunto alfarero, que se quedó con un jugador menos de manera absurda y propició la victoria gaditana echándose al monte en busca de una victoria que dejó en bandeja el triunfo de los gaditanos. El equipo no jugó nada bien, pero en este deporte lo importante es cortar como sea las dinámicas y a fe que se consiguió en Alcorcón.

Nada para la autoestima como un triunfo a domicilio para cambiar de sentido la racha y afianzar confianza. Y así, de golpe y porrazo, llegó el único partido que el Cádiz CF ha dominado de principio a fin en este 2019 y bajo los apostolados de Cervera. Porque el 2-0 al Tenerife en Carranza fue un calco de los partidos que el técnico cadista tiene soñado siempre en su cabeza. Un gol en cada mitad, portería a cero, un rival maniatado, un equipo compacto y que crece desde una defensa segura y contragolpes cada vez que se robaba un balón. Un partido de diez para un Cádiz CF que sumaba su segunda victoria consecutiva.

Con la dinámica cambiada se viajó a Tarragona, donde el Cádiz CF volvía a ganar pero con el agua al cuello ante un Nàstic prácticamente desahuciado y que hasta el último momento estuvo cerca de empatar un encuentro en el que los gaditanos recibieron un arbitraje muy casero. Pero la labor arbitral no fue suficiente para que Cervera pusiera paños calientes en la rueda de prensa, donde criticó que los suyos no hubieran matado el partido muchísimo antes del pitido inicial.

La racha seguía y el siguiente rival en caer era el Albacete, que llegaba a Carranza con una dinámica negativa. La inercia, y el error arbitral esta vez a favor de los amarillos, hicieron el resto. Un penalti ‘sobre’ Manu Vallejo era decidido por Álex y el Cádiz CF sumaba tres puntos más con un juego manifiestamente mejorable.

La próxima salida era a Elche, ante un rival sin necesidades ni urgencias y en un campo acorde con la demanda del juego de Cervera. Pues bien, el Cádiz CF se oscurecía y completaba un decepcionante partido con la impresión de no estar jugándose nada, algo que molesta notablemente en el ánimo de un aficionado que se tomó la derrota a chirigota dado que se encontraba de Carnaval.

Pero ese tropiezo en Elche era solo el adelanto de dos más en casa que han profundizado en la crisis que comenzó dando la cara en mitad de la racha de victorias. Los contrarios ya llegan a Carranza con la intención de cerrarse y es ahí donde el Cádiz CF sufre en demasía. El Lugo de Monteagudo fue el primero en seguir los pasos del Elche de Pacheta y casi se va con los tres puntos en el zurrón de no ser por la genialidad de Manu Vallejo, que rescataba un punto de manera milagrosa.

Y de un decepcionante empate a otro más preocupante en Carranza ante el Córdoba, un rival que empató estando herido de muerte y casi que deambulando por el terreno de juego. Y hasta pudo ser peor de no ser por la madera… Las tablas ante el conjunto cordobesista debe ser vistas como el fondo del pozo del que debe salir un Cádiz CF que debe reconocer sus errores para tratar de corregirlos. Son errores que no son de ahora, sino que vienen de enero. La confianza anda perdida y Cervera se enfrenta de nuevo a pasaje que le suena parecido. Bendita crisis por ascender, sí, pero crisis al fin y al cabo.