Cádiz CF

CD Lugo-Cádiz CF (1-2) Tierra a la vista

El 'grumete' Manu Vallejo, clave en una victoria gaditana que confirma la mejoría del once de Cervera

Por  23:30 h.
Lugo
1
Cádiz
2
CD Lugo: Juan Carlos, Campabadal, Vieira, Josete, Kravets, Carlos Pita, Seoane, Sergio Gil (Aburjania, 19'), Iriome, Lazo (Cristian Herrera, 58') y Dongou (Escriche, 73').
Cádiz CF: Cifuentes, Correa, Sergio Sánchez, Mauro, Brian, Garrido, Edu Ramos, Álex (Salvi, 87'), Aketxe (Perea, 71'), Jairo y Manu Vallejo (Lekic, 90').
Goles: 1-0: Carlos Pita (10'); 1-1: Manu Vallejo (17'); 1-2: Jairo (85').
Árbitro: Ocon Arraiz, riojano. Mostró tarjetas amarillas al local Iriome y a los cadistas Edu Ramos, Sergio Sánchez, Correa y Garrido.
Incidencias: Llovió ligeramente en Lugo, por lo que el césped estaba muy rápido. Cifuentes portó un brazalete de capitán con la figura del hincha fallecido esta semana 'Baguetina'.
Estadio Anxo Carro.

Aún queda mucho por remar. Vendrán más olas que combatir y muchos vaivenes que saber manejar, pero los chicos de Cervera ya ven tierra. Hace un par de semanas que viraron el rumbo y aunque no tenían noticias de si iban en la buena dirección, las sensaciones en la cubierta eran buenas. Faltaba un pequeño empujón, un hecho, una afirmación. Y ha llegado. Y dónde iba a ser. Pues en un puerto donde ya se había navegado dos años atrás y con las mismas y buenas corrientes que los cadistas saben cómo emplear para darle velocidad de crucero a un barco que huye de la deriva en la que andaba anclado. Y todo gracias a un grumete, a un ‘marinerito’ con acné y a una tripulación que está sabiendo fajarse en los momentos en los que la mar se pone brava.

El Cádiz CF ha conseguido su segunda victoria liguera con la que gana en confianza y confirma que los cambios tácticos de Cervera no han sido una apuesta arriesgada sino la solución a unos problemas que venían sacudiendo al equipo desde que desde febrero se hizo tan previsible para los rivales como aburrido para los cadistas. Manu Vallejo empató cuando peor estaban las cosas y del chiclanero brotó un segundo gol de un Cádiz CF que recupera la alegría poco antes de deleitarse en casa con una Copa que va a saber a gloria.

Sin José Mari, Cervera se decidió por el orden y la solidez defensiva que puede dar Edu Ramos más que por la alegría y el atrevimiento que aparenta dar Karim. Pero pese a ese orden , el primer acercamiento peligroso fue para el Lugo, que por mediación de Dongou y tras un despiste de Brian probaba suerte desde dentro del área pero algo escorado disparó al exterior de la red.

El dominio inicial lo asumió desde el principio el conjunto local, que a los pocos minutos volvía a acercarse al área gaditana después de un centro raso de Iriome que remató Sergio Gil aunque bien tapado por la zaga amarilla, que desvió a un córner que desembocó en penalti por claro agarrón de Edu Ramos a Vieira que transformó con parsimonia y calidad Carlos Pita.
Diez minutos y sin noticias de un Cádiz CF demasiado tranquilo para lo que estaba en juego.

Ya sea demagogia o no, por las venas de un gaditano y cadista no puede pasar mucha tranquilidad cuando el equipo está en puestos de descenso al pozo. Será por eso o no, el caso es que al canterano le llegó un balón de Álex que recibió rodeado de contrarios y que convirtió en una joya solo al controlarlo y encarar, más con rabia que con otra cosa, a tres rivales a los que le hizo un traje antes de definir ante Juan Carlos consiguiendo un empate en el que solo creía él. Golazo de un chaval que se estrenaba en Liga.

El gol recolocó las cosas y afectó al Lugo, que para colmo perdía a Sergio Gil por lesión. Los amarillos, por su parte, comenzaron a tocar la pelota hasta parecer otro equipo. Posiciones largas con acertada aparición de Aketxe y Álex, que abanderan el renovado ataque cadista que hace que la defensa adelante sus líneas dejando demasiado espacio entre su espalda y Cifuentes, que tuvo que ver cómo Dongou se iba al suelo en la frontal del área bien molestado por Mauro, que tuvo que correr tras el morenito desde el centro del campo.

Aprendió de sus errores el Cádiz CF y salió espabilado en la reanudación. Todo lo pasmado que salió en la primera parte, en la reanudación, los de Cervera se hicieron con el balón nada más rodar este, lo que valió una buena opción de gol después de que Álex probase suerte con un zurdazo desde fuera del área que se fue rozando el palo de Juan Carlos.

Parecía encarrilar el Cádiz CF el encuentro cuando el Lugo reaccionó gracias al brío que da a cualquier ataque Dongou, que puso en más de un aprieto a una defensa bien cerrada y jerarquizada por Sergio Sánchez.

Pasadas algunas arremetidas gallegas, volvieron los focos a Manu Vallejo, que a punto estuvo de firmar el doblete a la media vuelta tras recibir de Jairo en el balcón del área pero su disparo se perdió por encima de la escuadra de Juan Carlos.

Insistía el Cádiz CF y lo hacía mediante Aketxe, que de tanto gustarse y buscar la cepa del palo desaprovechó una ocasión al borde del área que pudo suponer el segundo para los amarillos.

Pero este Cádiz CF tiene algo que le hace sospechoso. Tan pronto parece que tiene controlado y maniatado al rival como desconecta y le da vida. Y es que a las oportunidades de Vallejo y Aketxe le siguieron dos acercamientos lucenses que pudieron suponer un contratiempo importante.

Un disparo lejano y comprometido para Juan Carlos de Edu Ramos volvía a servir para avisar a los de Javi López que el Cádiz CF seguía teniendo la intención de voltear el marcador.

A veinte del final Cervera movía el banquillo, de donde sacaba a Perea para refrescar ataque quitando a un Aketxe cada vez más responsabilizado con la organización del ataque.

El Lugo, presionado por su grada, se tenía que ir hacia arriba, algo que lo acabó pagando porque de eso se aprovechó un Cádiz CF que cerca estuvo de adelantarse en el electrónico tras una genial contra de Jairo que sirvió a Manu Vallejo por alto para que chiclanero, tras un gran desmarque y mejor control, no pudiera volear ante  el meta  local pintaba en su mente.

Estaba valiente el Cádiz CF, que frecuentaba cada vez más el área gallega pero sin el premio del gol. Que lo tuvo. Y de qué manera. Otra vez Manu Vallejo abrió su libro con un control de crack para a continuación pasarse la bola de un pie a otro para entregársela a Álex, que vio la subida por banda de Jairo para que el canario, previo recorte para colocarse el balón a su zurda, fusilase con colocación a Juan Carlos para adelantar al Cádiz CF a cinco minutos del descuento.
Cervera quiso enfriar el partido con los dos cambios finales y lo que enfrió fue a los suyos, que respiraron cuando vieron que la volea de Cristian Herrera se iba alto.

El guión suele decir que el que va ganando le toca defender en su campo el resultado y lo cierto es que el Cádiz CF supo hacerlo sin pasar excesivos apuros.