El cerebro masculino y el femenino no son del todo iguales - Adobe Stock / Vídeo: Un estudio confirma las diferencias entre el cerebro de los hombres y de las mujeres

Descubren en qué consisten las diferencias entre los cerebros masculino y femenino

Por primera vez, un equipo de investigadores logra hallar un mecanismo biológico concreto que explica las diferencias de comportamiento entre ambos sexos

MadridActualizado:

Nuevos datos para una vieja cuestión. ¿Son iguales los cerebros de mujeres y hombres? Y si no lo son, ¿dónde, exactamente, residen las diferencias?

Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland acaban de aportar nuevas pistas. Y éstas confirman que, efectivamente, el cerebro de "ellas" no es del todo igual al de "ellos". El equipo de investigadores (integrado por más mujeres que hombres) ha descubierto, en efecto, un delicado y hasta ahora desconocido mecanismo cuya finalidad es "esculpir" el desarrollo cerebral de los andrógenos, los esteroides sexuales masculinos, que condicionan en una buena parte su comportamiento.

La investigación, llevada a cabo con ratones, dirigida por Margaret M. McCarthy y recién publicada en la revista Neuron, podría a partir de ahora ayudar a los investigadores a comprender mejor cuáles son las diferencias del desarrollo del comportamiento entre hombres y mujeres. Los hombres, por ejemplo, suelen dar muestras de una mayor agresividad y prefieren, en gran medida, los juegos más rudos.

"Ya sabíamos que los cerebros de machos y hembras son diferentes - explica McCarthy- y que la testosterona producida durante el segundo trimestre de embarazo en humanos y durante la gestación tardía en roedores contribuye a esas diferencias. Pero no sabíamos cómo la testosterona logra producir estos efectos".

Una pieza clave que distingue a hombres y mujeres en cuanto a su comportamiento de juego es la diferencia en el número de nuevas células nacidas en la amígdala, una zona cerebral que controla las emociones y los comportamientos sociales. La investigación mostró que los ratones macho tienen menos de estas células recién nacidas, ya que son eliminadas activamente por las células inmunes, algo que en los ratones hembra no sucede.

Consumo de cannabis

Durante su experimento, los investigadores comprobaron que en las hembras, estas células recién nacidas suelen transformarse en células gliales, las más abundantes en el sistema nervioso central. Pero en los machos, la testosterona incrementaba la señalización de los receptores cerebrales que se unen a los endocannabinoides, lo que hacía que las células inmunitarias se activaran.

De este modo, los endocannabinoides incitaron a las células inmunes de los machos a eliminar las células recién nacidas. Durante el estudio, los ratones hembra no se vieron afectados por este sutil mecanismo, lo que sugiere que la activación de las células inmunes por el aumento de endocannabinoides en los machos era necesaria para la eliminación celular. En este sentido, la investigación muestra que el consumo de cannabis, que estimula los endocannabinoides en el cerebro y el sistema nervioso, podría afectar el desarrollo cerebral del feto, y que ese impacto podría ser diferente en los fetos masculinos y los femeninos.

En resumen, el estudio proporciona un mecanismo concreto para explicar las diferencias entre mujeres y hombres en sus comportamientos sociales. Y sugiere que las diferencias en la señalización de andrógenos y endocannabinoides pueden contribuir a las diferencias individuales en el desarrollo del cerebro y, por lo tanto, también a las diferencias de comportamiento entre ambos sexos.