Un polluelo abandona su nido poco después del nacimiento hace unos 125 millones de años. Este pajarito vivía en un ambiente lacustre y puede haber nacido en el suelo como otras aves enantiornitinas extintas.
Un polluelo abandona su nido poco después del nacimiento hace unos 125 millones de años. Este pajarito vivía en un ambiente lacustre y puede haber nacido en el suelo como otras aves enantiornitinas extintas. - Julius T Csotonyi / HKU Vertebrate Paleontology Laboratory

Las aves de los tiempos de los dinosaurios salían del huevo a la carrera

Las plumas en el fósil de un polluelo de hace 125 millones de años hallado en Cuenca demuestran que tenían autonomía nada más nacer

MadridActualizado:

El yacimiento de Las Hoyas, cerca de Cuenca, es famoso por sus miles de peces y reptiles petrificados del Cretácico temprano, hace unos 125 millones de años. Sin embargo, un fósil especial ha llamado la atención de un equipo internacional de investigadores, entre ellos varios españoles: el esqueleto casi completo de un polluelo de 3 cm de largo que ha permitido conocer una característica única del estilo de vida de las aves antiguas nada más nacer.

Ubicación del yacimiento de Las Hoyas
Ubicación del yacimiento de Las Hoyas - HKU MOOC / HKU Laboratorio de Paleontología de Vertebrados.

Los pollos y los patos están listos para explorar el mundo aproximadamente a las pocas horas de la eclosión, son precoces. Las palomas y las águilas, sin embargo, se quedan en el nido porque necesitan los cuidados de sus padres. La clave para saber si un polluelo «salió del huevo corriendo» o si estaba «desnudo e indefenso en el nido» son las plumas. Cuando las llamadas aves precociales eclosionan, han desarrollado plumas, algunas grandes, y pueden mantenerse calientes y moverse sin la ayuda de la madre. Las altriciales, nacen ciegas y sin plumas. «Estudios anteriores han buscado pero no han encontrado ningún indicio de plumas en el ejemplar de Las Hoyas. Esto significaba que su estilo de vida original era un misterio», dice Pittman.

Según publican en la revista «Scientific Reports», investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, la de Hong Kong y la Fundación para el Avance de la Ciencia (EE.UU.) utilizaron un láser de alta potencia para estudiar el fósil. Esto hizo que las diferencias químicas muy pequeñas en los fósiles se hicieran visibles, revelando detalles anatómicos que no se habían visto previamente. De esta forma, comprobaron que el polluelo de Las Hoyas tenía plumas al nacer y, por lo tanto, era precoz y estaba fuera del huevo. «Los intentos anteriores de utilizar luces UV y haces de sincrotrón no pudieron detectar las plumas, lo que subraya que la tecnología láser se mantiene como una nueva herramienta en paleontología», afirma en un comunicado Tom Kaye, autor principal del estudio.

La muestra MPCM-LH-26189 de Las Hoyas se conserva entre dos losas de roca
La muestra MPCM-LH-26189 de Las Hoyas se conserva entre dos losas de roca - Kaye et al.

Seguir a sus padres

Este descubrimiento demuestra que algunas de las primeras aves adoptaron una estrategia de reproducción precocial al igual que las aves modernas. Por lo tanto, en la época de los dinosaurios, algunos polluelos de enantiornitas, un grupo extinto de aves voladoras, tenían los medios para evitar los peligros de la vida mesozoica, tal vez siguiendo a sus padres o moviéndose alrededor de ellos, como hacen los patitos.

«Una de las plumas descubiertas tenía un tamaño sustancial y conserva características que se ven en otros pollos. Esto indica que nuestro polluelo tenía plumas de vuelo razonablemente bien desarrolladas en el momento del nacimiento», dice Jesús Marugán-Lobón, coautor de la Universidad Autónoma de Madrid. El hallazgo se suma a nuestro conocimiento de la vida antigua con detalles que sobrevivieron en el registro fósil y que los científicos no habían creído posibles incluso hace un par de décadas.