EDUCACIÓN

Una profesora habla sobre la situación actual de los interinos en la educación pública

CGT convoca huelgas en toda Andalucía solicitando estabilidad para todos los interinos y la mejora en el sistema de acceso, por medio de la doble vía y la no caducidad de las notas

CÁDIZActualizado:

Una profesora interina habla sobre la situación actual de los interinos en la educación pública. Explica su situación y reclama justicia para los más de 20.000 interinos que hay en Andalucía actualmente, más del 20% total de docentes.

Como ella, estos docentes han protagonizado y protagonizan huelgas de la mano de CGT pidiendo que no se lleve a cabo «el ERE masivo más grande de la historia de este país».

A raíz de la publicación (2017) de dos sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), destapando el abuso de la temporalidad en la Administración, y el trato discriminatorio entre eventuales y fijos, el Gobierno y las comunidades autónomas están obligados a revisar su legislación laboral y política de contrataciones.

Desde la UE se denuncia la encadenación de contratos a trabajadores por un periodo superior a tres años, y que la tasa de interinidad no puede ser superior al 8%.

A partir de ahí, el Gobierno reacciona presentando un paquete de enmiendas al proyecto de ley de Presupuestos del Estado en el que se establecía que los contratos temporales del sector público no podían ser superiores a tres años de duración. Posteriormente debido a la alarma social y a la presión de otros grupos políticos modifican las enmiendas para los sectores públicos esenciales (Educación y Sanidad) dejando la legislación como estaba (por el momento).

Para reducir la tasa de interinidad al 8% el Gobierno firma un acuerdo el 29 de marzo de 2017 con los sindicatos CSIF, UGT Y CCOO, que llegan a llamar “histórico” y que es “la mayor oferta pública de empleo de la democracia” con la que (supuestamente) el 90% de los interinos conseguirán un contrato indefinido (300.000 puestos de trabajo en el total de las administraciones) y que será especialmente importante en Sanidad y Educación.

Meses después se empieza a saber que no es cierto que vayan a conseguir un contrato indefinido: el acuerdo no contempla la consolidación de los trabajadores sino la consolidación de los puestos que estos ocupan. Se les anima a presentarse una vez más a las oposiciones para conseguir una plaza fija si quieren seguir trabajando.

Ciñéndonos a Educación, los sindicatos firmantes hacen público que no están dispuestos a consentir el ERE masivo más grande de la historia de este país. Estos sindicatos (a los que posteriormente se suma USTEA), tratando de paliar los efectos negativos del acuerdo firmado sin antes haber establecido como se iba a aplicar, intentan negociar algunas mejoras, siendo la más importante que las pruebas de la oposición no sean eliminatorias, para que de esta forma se pueda hacer media con la parte de concurso, y los interinos puedan aportar la experiencia. La mayoría de estos superan los 3 años.

El gobierno se niega a esta propuesta y solo acepta que se saque una bola más en el sorteo de temas, y que la experiencia se pueda valorar por un máximo de 10 años, en lugar de 5 como venía haciéndose, pero el peso de cada año pasa a ser de 0,7 puntos en lugar de 1 punto, lo que perjudica a la mayoría de los interinos.

Hay que decir que las Comunidades Autónomas han sido consultadas, y según lo publicado, las gobernadas por el PSOE estaban a favor de que las pruebas de la fase de concurso no fueran eliminatorias.

El Real Decreto dónde se establece la nueva normativa que regule el acceso a la función pública docente por las que se regirán las oposiciones, de la llamada macro-oferta (hasta 2022), será publicado en el BOE en fechas muy próximas.

Situación actual

La situación actual puede suponer un ERE masivo, en el que miles de interinos sean puestos en la calle si no sacan una plaza en las oposiciones que se convoquen entre 2018 a 2022.

Estadísticamente el personal interino se lleva alrededor del 80% de las plazas. Pero ahora el sistema de acceso ha empeorado para la mayoría de los interinos por la rebaja del peso anual de la experiencia.

Aunque todas las plazas que se convocaran fuesen ganadas por interinos, no habría para todos.

Prácticamente todos los partidos políticos están de acuerdo en la implantación de un MIR educativo, que seguramente sea efectivo después de esta oferta masiva de puestos de trabajo.

La idea de los partidos políticos es que el MIR no cueste dinero sustituyendo a interinos por estos “becarios MIR” que probablemente serán renovados cada 2 o 3 años. Pudiendo ya optar a opositar a funcionario de carrera, ya que este MIR será un requisito obligatorio.

La implantación del MIR va a suponer la extinción de la figura del interino, o se quedará en un grupo muy reducido de personas para sustituciones y que probablemente no puedan acumular más de 3 años de tiempo de servicio.

No se sabe si a los interinos se les convalidaría el MIR por el tiempo de servicio acumulado.