De izquierda a derecha, la capitán Antón, la capitán enfermera Salvo, la teniente de navío Vélez y la cabo primero Porcel.
De izquierda a derecha, la capitán Antón, la capitán enfermera Salvo, la teniente de navío Vélez y la cabo primero Porcel. - ANTONIO VÁZQUEZ
30 AÑOS DE LA MUJER EN LAS FUERZAS ARMADAS

Mujeres militares, a la vanguardia y sin techo de cristal

Este año se cumplen 30 años de la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas

Cuatro militares destinadas en distintas unidades de la provincia cuentan su experiencia

San FernandoActualizado:

Dos infantes de Marina, una teniente de navío y una enfermera militar. Son cuatro de las 1.340 mujeres miembros de las Fuerzas Armadas que actualmente hay en la provincia de Cádiz, de un total de casi 10.000 militares de ambos sexos.

«Hay que tener en cuenta que la incorporación de la mujer en las Fuerzas Armadas es muy reciente. Desde 1988 se ha desarrollado con normalidad y de manera paulatina pero continua. Lo que es una evidencia es que en el año 2000 el porcentaje de mujeres en las Fuerzas Armadas era de un 6,6% y ahora, en el 2018, se está superando el 12%, lo cual se traduce en unas 15.000 mujeres en toda España. Por lo tanto, la diferencia es innegable y, por supuesto, se sigue trabajando día a día en la normalización de la mujer en todos los ámbitos y a todos los niveles», así de clara se muestra la teniente de navío María del Carmen Vélez López al preguntarle sobre la igualdad dentro de las Fuerzas Armadas.

La teniente de navío María del Carmen Vélez en el Real Observatorio de la Armada.
La teniente de navío María del Carmen Vélez en el Real Observatorio de la Armada. - A. Vázquez

Con 38 años y 17 de servicio, la teniente de navío está destinada en el Real Observatorio de la Armada, en San Fernando, donde desarrolla funciones en la Sección de Hora, imparte clase en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Físico-Matemáticas y trabaja en varios proyectos nacionales e internacionales relacionados con el área del tiempo y la frecuencia, «además de participar en la supervisión de calibraciones de transferencia de diversos organismos nacionales públicos y privados», explica.

Este 2018 se cumplen 30 años del ingreso de las mujeres en las Fuerzas Armadas y, desde entonces, la institución castrense «ha trabajado para eliminar tratos discriminatorios. Mismo sueldo, pruebas físicas adaptadas o protección de la maternidad son aquí normales, pero lamentablemente no es así en algunas empresas del mundo civil, por ejemplo», declara la capitán de Infantería de Marina Diana Antón González.

Hay 1.340 mujeres militares en Cádiz. Del Ejército de Tierra, del Aire, de la Armada y de Cuerpos Comunes

Camino por andar

Desde pequeña la capitán Antón lo tuvo claro, quería ser militar, por eso en 2008, con los 19 años recién cumplidos, ingresó en la Escuela Naval Militar. Actualmente está destinada en la secretaría del Estado Mayor del isleño Tercio de Armada, donde realiza «las instrucciones de organización que regulan los diferentes actos en los que participa» la unidad y, en la parte de protocolo, dirige «los equipos que se activan en cada acto para garantizar que todo sale según lo planeado».

También destinada en el Tercio de Armada, la cabo primero María José García Porcel lleva 20 años de servicio, todos en el batallón de Cuartel General de este acuartelamiento. «Para mí siempre ha habido igualdad», declara esta infante de Marina de 39 años. «Desde que ingresé en las Fuerzas Armadas he podido optar a diferentes cursos y vacantes y he podido ascender al igual que mis compañeros varones», afirma. Aunque puntualiza, «personalmente, es verdad que tengo la sensación de que debo demostrar que hago las mismas cosas y soy igual de válida que ellos».

La capitán de Infantería de Marina Diana Antón González, en el Tercio de Armada.
La capitán de Infantería de Marina Diana Antón González, en el Tercio de Armada. - A. Vázquez

En estos 30 años se ha avanzado mucho, pero aún queda camino por andar. «Yo nunca he tenido ninguna puerta cerrada por el hecho de ser mujer. Pero sí he visto cierto rechazo e indignación por parte de algunos compañeros en momentos en los que compañeras tenían reducciones de jornada o bajas de maternidad. Evidentemente aquí no es como en la Seguridad Social, que se suplen las bajas con un contrato, aquí tus compañeros y compañeras tienen que seguir haciendo su trabajo y el tuyo», señala la capitán enfermera María del Puerto Salvo Aizcorbe, destinada en la Jefatura de Apoyo Sanitario de la Bahía de Cádiz y que, a sus 39 años, lleva 15 de servicio.

La capitán Salvo está destinada «en una unidad con mucho trabajo administrativo», declara, «nos dedicamos a realizar reconocimientos médicos para todo tipo de cursos, aptitudes, psicofísicos, carnet de conducir... Además de la tarea administrativa de control de material fungible sanitario, de oficina, gestión de pasaportes, partes de mantenimiento o labores de secretaría».

«Hemos demostrado que podemos llegar tan lejos como los hombres», afirma la capitán enfermera Salvo

Cuestión de tiempo

Todas ellas opinan que no hay techo de cristal para las mujeres en las Fuerzas Armadas.«El techo de cristal es el que nosotras mismas nos queramos poner. Hemos demostrado que podemos llegar tan lejos como los hombres», afirma la capitán Salvo. «Solo es cuestión de tiempo para que podamos ver a la primera mujer almirante o general», dice al respecto la teniente de navío Vélez. «Aquí se puede ascender u optar a diferentes puestos independientemente del sexo», cuenta la cabo primero Porcel que, en el almacén del batallón de Cuartel General del Tercio de Armada, se encarga de todas las bajas, altas y reposiciones del material de campaña del batallón, así como de gestionar «la infraestructura y habitabilidad del mismo».

La cabo primero María José García Porcel, en el almacén del batallón de Cuartel General del TEAR.
La cabo primero María José García Porcel, en el almacén del batallón de Cuartel General del TEAR. - A. Vázquez

«Creo que todavía hay una percepción general de que las mujeres en las Fuerzas Armadas realizan trabajos no operativos. En las entrevistas y programas siempre salen enfermeras, médicos, policías militares...», sostiene la capitán Antón. «En el Tercio de Armada, por ejemplo hay mujeres en los batallones de fusiles, en compañías de primera línea, en los equipos operativos o en unidades específicas como el Grupo de Apoyo Especial y creo que eso no se percibe del todo desde fuera», declara. «Muchas mujeres, cuando me han preguntado sobre mi trabajo me han dicho,‘pues a mí siempre me gustó, pero no me atreví porque pensé que iba a ser muy duro y no iba a aguantar’. Ese concepto debe cambiar. Si hay unas pruebas de acceso y la mujer las supera, ¿por qué no va a poder conseguirlo?», pregunta la militar, que el próximo mes de enero comienza el curso de la especialidad de Seguridad y Protección.

No hay límites para ellas. Participan en maniobras y misiones internacionales. Desde Bosnia, como es el caso de la cabo primero Porcel, que estuvo desplegada en este país entre noviembre de 2002 y mayo de 2003, hasta África, donde la capitán Antón participó en el primer semestre de este año en el despliegue del patrullero ‘Infanta Elena’, con un Equipo Operativo de Seguridad (EOS), contribuyendo a mejorar la seguridad marítima en el golfo de Guinea.

La capitán enfermera María del Puerto Salvo Aizcorbe, en la clínica militar de San Fernando.
La capitán enfermera María del Puerto Salvo Aizcorbe, en la clínica militar de San Fernando. - A. Vázquez

Y notan que avanzan sin descanso hacia la igualdad total. «Ahora somos más mujeres en las Fuerzas Armadas y en casi todos los empleos», destaca la cabo primero Porcel. Porque, como subraya su compañera, la capitán Antón, «ya a nadie le sorprende llegar a un puesto y ver que su compañero o mando es una mujer». «Creo que la sociedad en general está más concienciada sobre la igualdad y las Fuerzas Armadas están conformadas por personas, por lo que cualquier avance en la sociedad se refleja dentro de la institución», especifica. Y tanto la teniente de navío Vélez como la capitán Salvo ponen de manifiesto que ha habido un gran avance en el campo de la conciliación familiar dentro de la institución militar.

Cada día se ponen el uniforme y cumplen con su deber. En palabras de la cabo primero Porcel, «lo que tenemos que hacer las mujeres es seguir trabajando para continuar demostrando que somos igual de capaces que ellos».

Las militares entrevistadas posan en el Tercio de Armada de San Fernando.
Las militares entrevistadas posan en el Tercio de Armada de San Fernando. - A. Vázquez