Vista aérea del Juan Sebastián de Elcano en el puerto de Cádiz iluminado con la bandera de España.
Vista aérea del Juan Sebastián de Elcano en el puerto de Cádiz iluminado con la bandera de España. - ARMADA ESPAÑOLA
V CENTENARIO CIRCUNNAVEGACIÓN

La estela de la gesta de Juan Sebastián de Elcano sigue 500 años después

En 2019 se cumple el V centenario del inicio de la expedición que culminó en la primera circunnavegación, un hito que repetirá el buque escuela de la Armada

CádizActualizado:

Sanlúcar de Barrameda, 20 de septiembre de 1519. Cinco naves (‘Trinidad’, ’San Antonio’, ‘Concepción’, ‘Victoria’ y ‘Santiago’) con 239 hombres parten en busca de una ruta por mar hacia el oeste para llegar a la Especiería (las islas Molucas, junto a Indonesia, entre el Sudeste Asiático y Oceanía) en un viaje que calculan que durará unos dos años. Al frente de la expedición, que había salido un mes antes de Sevilla, Fernando de Magallanes.

Es el inicio de la gesta que culminó el navegante Juan Sebastián de Elcano al llegar al puerto sanluqueño tres años después, el 6 de septiembre de 1522, con tan solo una nao, la ‘Victoria’, y 18 hombres. Habían completado la primera vuelta al mundo.

Pero, ¿qué pasó durante esos tres años? ¿Cómo lograron circunnavegar la tierra esos hombres? A lo largo de estas líneas vamos a intentar arrojar luz sobre un hito que cambió el mundo, dando lugar a la globalización y del que en este recién estrenado año se comienza a conmemorar su quinto centenario.

Cinco naves y 239 hombres partieron de Sanlúcar en 1519, tres años después volvió una nave y 18 marinos

Un motín y una batalla

La expedición partió poniendo rumbo al sur buscando los vientos del sudeste y a principios de octubre de 1519 pasó entre el Cabo Verde y la costa de Guinea. Dos meses después, tras haber cruzado el Ecuador, entraron en el puerto de Santa Lucía, actual Río de Janeiro, donde se aprovisionaron de carne, patatas, piñas y otros alimentos que, según señala el Ministerio de Cultura en la web oficial del V Centenario de la primera vuelta al mundo, cambiaron «por espejitos, cascabeles, naipes y otras baratijas».

Tras ello, siguieron descendiendo hasta el Río de la Plata. Allí esperaban encontrar un acceso al mar del Sur, del que se sabía su existencia porque fue descubierto por Núñez de Balboa en 1503, pero no fue así y la expedición tuvo que seguir rumbo al sur, adentrándose en territorio desconocido.

En marzo de 1520, al acercarse el invierno, deciden asentarse en San Julián (Argentina) y allí naufraga la nao ‘Santiago’. Magallanes descubre que Juan de Cartagena, el capitán de la nao ‘San Antonio’, está liderando un motín contra él. Ataja el motín con dureza, ejecutando a uno de los cabecillas y dejando en tierra a Juan de Cartagena.

Retrato de Juan Sebastián de Elcano.
Retrato de Juan Sebastián de Elcano.- L.V.

Buscando el mar del Sur, llegan a la parte más meridional del continente Americano en octubre de 1520. Allí Magallanes apuesta por pasar por el canal de las Once Mil Vírgenes, que posteriormente pasaría a llamarse estrecho de Magallanes. La nao ‘San Antonio’, deserta y vuelve a España, recogiendo en el camino a Juan de Cartagena. La expedición, con tres naves, prosigue el viaje, adentrándose en el océano Pacífico.

Navegan cuatro meses sin tocar tierra. «A la incertidumbre del viaje se suman el hambre y el escorbuto que arrasa con gran parte de la tripulación», narra el Ministerio de Cultura.

En marzo de 1521 descubren las Filipinas (a las que llaman islas de San Lorenzo). Allí Magallanes establece muy buenas relaciones con los nativos con el objetivo de incorporar este territorio a la corona hispana. Para ello, se apoya en su esclavo Enrique, traído de viajes anteriores a Indonesia y que hacía las labores de intérprete. Tan buenas relaciones entabla que comienza la evangelización del territorio. Lo mismo ocurre en la isla de Cebú, pero en otra de ellas, Mactán, uno de sus reyes se niega a pagar los tributos que le pide Magallanes, que decide someterlos a la fuerza, muriendo lanceado en la batalla.

Enrique, el esclavo al que Magallanes prometió su libertad tras su muerte, se entera de que no será así y, como venganza, alerta al rey de Cebú de cómo quedarse con los bienes que las naos traen. Invitan a una cena a gran parte de los altos cargos de las naos, a los que degüellan. Las tres naves con los 115 supervivientes emprenden la huida y, al no tener dotación suficiente para todas ellas, deciden quemar la ‘Concepción’, al ser la que se encuentra en peor estado.

El 6 de noviembre de 1521 llegan al que era su destino: las islas Molucas, la Especiería. Lugar del clavo, la canela, el jengibre y la nuez moscada. Allí cargan las naves de especias a cambio de intercambios reglados y compras.

El Elcano realizará entre 2020 y 2021 la vuelta al mundo siguiendo los hitos de esta primera expedición

Elcano toma el mando

En diciembre, al intentar partir, la ‘Trinidad’ hace aguas. La decisión: esta nave, al mando de Juan Carvalho y 53 tripulantes se queda hasta ser reparada e intentar regresar por la ruta oriental. La ‘Victoria’, al mando de Juan Sebastián de Elcano, con 47 tripulantes europeos y 17 indígenas, regresa por la ruta occidental.

Tras reponer víveres en Timor y siempre huyendo de los portugueses la ‘Victoria’ entra en el océano Índico. Al doblar el Cabo de Buena Esperanza, tienen que permanecer nueve semanas frente al cabo, con las velas plegadas, aguantando tempestades para no ser vistos y esperando los vientos precisos para ir hacia el norte.

El 9 de julio de 1522 llegan a Cabo Verde «muy desgastados por las condiciones, están muriendo de escorbuto e inanición, casi uno por día». Allí Elcano decide reponer víveres y agua, pese a ser territorio portugués. Y los portugueses, a los que en un principio engaña negando ser la expedición de Magallanes, terminan por descubrirle, por lo que tienen que huir.

Dos meses después, el 6 de septiembre de 1522, 18 hombres enfermos y famélicos, al frente de los que se encuentra el navegante vasco y español Juan Sebastián de Elcano, llegan a Sanlúcar, tras recorrer más de 14.460 leguas (70.000 kilómetros), navegando siempre hacia el oeste. Han completado la primera vuelta al mundo y demostrado que la tierra es esférica.

Como recompensa, el emperador Carlos I llama a Elcano a la corte, donde le concede la categoría de hidalgo y le concede un escudo con dos ramas de canela, nuez moscada y clavo, cimbrado por un casco y la esfera terrestre cruzados por la leyenda ‘primus circumdedisti me’(«fuiste el primero que la vuelta me diste»).

Vuelta al mundo del buque

Y ese es el escudo y la leyenda que se puede ver en una placa a popa del alcázar del Juan Sebastián de Elcano, el buque escuela de la Armada Española que, como homenaje al marinero del que lleva el nombre, en sus siguientes cruceros de instrucción, en los que se forman los alumnos de la Escuela Naval Militar, conmemorará el V centenario de la primera vuelta al mundo.

«El diseño de los cruceros de instrucción XCII (92) y XCIII (93), se está realizando bajo las premisas de buscar la máxima coincidencia en el calendario con los hitos del viaje original de la expedición de Magallanes», afirman desde la Armada en exclusiva para LA VOZ.

Así pues, para el 92 crucero de instrucción, que se realizará entre finales de este año 2019 y principios de 2020, se pretende hacer escala en Río de Janeiro y Buenos Aires.

No obstante, el plato grande llegará en el 93 crucero, que se desarrollará entre el verano de 2020 y el verano de 2021 y que supondrá la undécima vuelta al mundo del bergantín-goleta. «Se pretende pasar el estrecho de Magallanes y hacer escala en Guam, Filipinas, Tidore», señalan fuentes de la Armada. Todo ello, «en la medida de lo posible», en las fechas coincidentes con la efemérides de cada hito.