A la izquierda, el doctor Miguel Ángel Moya, responsable de la unidad de ictus del Puerta del Mar.
A la izquierda, el doctor Miguel Ángel Moya, responsable de la unidad de ictus del Puerta del Mar.
SALUD

Especialistas del Puerta del Mar alertan del aumento de casos de ictus, en especial entre los jóvenes

Los malos hábitos de vida están detrás de muchos de los ingresos por los infartos cerebrales, que son la primera causa de muerte entre las gaditanas y la tercera en los hombres

CÁDIZActualizado:

Igual que para morirse solo hace falta estar vivo, para sufrir un ictus el único requisito es, en muchos casos, estar vivo; ahora bien...» explica el neurólogo del Puerta del Mar Miguel Ángel Moya, responsable de su Unidad de Ictus. Lo importante, sin embargo, llega con la explicación de qué causas favorecen el sufrir un ictus, un mal que ya es la segunda causa de discapacidad en España sólo por detrás de los accidentes de tráfico y que está afectando cada vez a pacientes más jóvenes a causa de los malos hábitos de vida.

«... ahora bien –prosigue el doctor Moya– la irrupción del ictus está claramente relacionada con los malos hábitos de vida y factores como la hipertensión, la diabetes, la obesidad o el sedentarismo contribuyen a que aparezcan». A estos factores hay que añadir el consumo de tóxicos como el tabaco, el alcohol o la droga, «que en demasiadas ocasiones aparece en el ingreso por jóvenes que han sufrido este tipo de accidente vasculares».

Ante la pregunta de si la conocida como ‘generación del botellón’ está empezando a llegar a los hospitales con ictus, Moya lamenta que sí «y, cuando buceas un poco en el historial, aparecen consumos de cocaína u otros tipos de estupefacientes». Eso sí, también reconoce que se encuentran en el hospital con decenas de casos que «no tienen una causa definida, simplemente llegan por causas genéticas del paciente».

Unidad de ictus

El Puerta del Mar es uno de los hospitales andaluces más preparados ante el tratamiento de un ictus. Para abordarlo, el centro sanitario tiene establecido un ‘código ictus’ y, en paralelo, una unidad para tratar su aparición.

El ‘código ictus’ es un protocolo que establece qué medidas llevar a cabo para estabilizar al paciente y evitar el avance del accidente cerebrovascular. La progresión de su activación en el Puerta del Mar es significativa: en 2015 se activaron 60 códigos ictus; en 2016 fueron 168, cifra que ascendió hasta lo 263 en 2017. Hasta finales de octubre de este año, ya se habían activado 247 códigos ictus en el Puerta del Mar. «La rapidez en la actuación es algo fundamental –incide Moya–, nosotros seguimos la máxima de que tiempo es cerebro: por cada 15 minutos transcurridos hay un salto en la incidencia del daño».

La unidad de ictus, por su parte, es un espacio en el Hospital especializado en el tratamiento de los aquejados de un infarto cerebral. «Ahí el paciente está constantemente monitorizado y se controlan los niveles de tensión y de glucemia en la fase aguda», destaca Moya. El Puerta del Mar, que desde 2016 es el hospital de referencia de la provincia en el tratamiento de ictus, realizó el año pasado 76 fibrinolisis –que es un tratamiento intravenoso para disolver el trombo– y 59 trombectomías en la que, mediante un cateterismo, se intenta extraer el trombo que ha causado el ictus . A falta de contabilizar los dos últimos meses de este año, ya se han realizado 63 fibrinolisis y 73 trombectomías en el hospital. Desde el SAS destacan que el aumento en la extracción de trombos se ha producido por «la mejor coordinación entre los hospitales de la provincia».

La importancia de actuar pronto

A lo largo de la entrevista con el doctor Moya, el especialista insiste en la importancia del tiempo y en cómo las posibilidades de recuperación aumentan cuanto antes llegue el paciente al Hospital. «Uno de los grandes problemas de esta patología es que no avisa, no hay señales previas que hagan pensar que se va a producir, aparte de los factores de riesgo, por lo que quien lo sufre y los familiares no saben cómo reaccionar». Los síntomas del ictus, es bueno recordar, son la dificultad repentina en el habla, la confusión sobrevenida, los mareos, la desviación de la mirada o la pérdida de fuerza en las extremidades. «Aunque parezca mentira, ante estos síntomas hay quien espera a ver si se pasa solo... hay que llamar a los servicios de emergencia y acudir al hospital, no al centro de salud, hay que acortar los plazos».

Pese al aumento en el número de casos, los avances que se han producido en los últimos años han convertido el ictus en un mal tratable. Sin embargo, en España el ataque cerebrovascular es la primera causa de muerte en la mujer y la tercera en los hombres (tras la cardiopatía isquémica y el cáncer de pulmón). Respecto a la recuperación, Moya reconoce que uno de los retos pasa por disminuir el daño cerebral adquirido. «Se ha avanzado poco a nivel farmacológico, pero las terapias neurorehabilitadoras, sobre todo las que se administran pronto, están dando resultados esperanzadores, incluso con pacientes que tienen más de 80 años».