Morales, en un acto de colaboración de su empresa.
Morales, en un acto de colaboración de su empresa. - UC GLOBAL
TRIBUNALES | 'CASO WIKILEAKS'

David Morales, el exmilitar gaditano reinventado en contratista al que acusan de espiar a Assange

Este infante de marina de 47 años, curtido en trabajos y encargos por medio mundo, lidera en Jerez UC Global, la empresa a la que Ecuador encargó la vigilancia de su embajada durante la estancia del creador de Wikileaks

M. Almagro
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David Morales, gaditano de 47 años, podría haber llevado una vida relativamente tranquila. Sin embargo su alta preparación, su carácter inquieto y sus ganas de ver mundo y vivir otras experiencias profesionales y personales le hicieron cambiar radicalmente de rumbo. Infante de la Marina Española desde 1991 y miembro de las fuerzas especiales tenía toda una carrera militar por delante, pero tras estar de misión en Bosnia, creyó que podía darle otro enfoque distinto a lo que ya estaba haciendo, a lo que había visto y conocido allí.

Pidió una excedencia y decidió arriesgar todo para crear su propia empresa, una compañía que rompiera moldes y muchos tabúes en España sobre un tema tan discutido como intencionadamente opaco como el de los contratistas, esos profesionales, que ofrecen seguridad privada y apoyo a empresas o particulares en situaciones muy especiales y cuyos métodos incluye por supuesto las artes militares y el manejo de armas altamente letales.

Fue en 2008 cuando crea Undercover Global S.L. (UC Global) con sede en Jerez y campo de adiestramiento y entrenamiento en Trebujena. El propio Morales hablaba de lo que le movió a fundar la compañía en un reportaje especializado sobre las llamadas PMC en la revista 'Magazine'. «Surgimos de una inquietud ética diferente. Nuestro horizonte de desarrollo y mapa de relaciones tienen más que ver con las ONG, la sociedad civil, los pescado­res, la distribución de ayuda humani­taria y el diseño logístico de actua­ciones de rescate en catástrofes», explicaba.

Y desde entonces UC Global ha crecido y hecho trabajos y resuelto encargos por todo el mundo, además de diversificarse en otras labores de instrucción y consultoría, tal y como se cuenta ampliamente en su web corporativa. Entre esas misiones, generosamente abonadas según se comenta en el sector, ha estado por ejemplo la defensa de pesqueros que faenaban por aguas somalíes ante el ataque de piratas, las labores de escoltas por el norte de África y Latinoamérica, protección de convoyes de ayuda humanitaria, demoliciones para empresas privadas, además de otros intereses más personales, como velar por la integridad de empresarios, personalidades... como por ejemplo la familia del presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Y pudo ser ese trabajo con el mandatario ecuatoriano el que le valió a UC Global recibir el encargo de vigilar la embajada de este país sudamericano en Londres, donde, justo, se refugió el hacker más famoso y perseguido del mundo: Julian Assange. Y ese encargo y la denuncia contra su empresa por un supuesto espionaje le ha costado, de momento, el tener que ponerse delante de un juez. La Audiencia Nacional investiga si fue la compañía con sede en Jerez quien facilitó a los servicios de inteligencia de Estados Unidos el seguimiento de reuniones del fundador de Wikileaks con sus abogados y colaboradores, así como audios y vídeos de las visitas que recibió durante su estancia en la embajada.

A este respecto, el creador de UC Global defiende que ellos ya habían rescindido el contrato como empresa de seguridad en la embajada en el período en el que supuestamente se hizo ese contraespionaje y chantaje a Assange. Pero tendrá que ser la justicia quien decida.