El presidente de Cogiti, Domingo Villero
El presidente de Cogiti, Domingo Villero
VALORACIÓN

Cogiti aplaude la sentencia que obliga a los funcionarios a colegiarse

El Colegio de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales recuerdan que estas instituciones garantizan la independencia del profesional

Actualizado:

Tras conocerse la noticia de que el Tribunal Constitucional (TC) establece la colegiación obligatoria al personal de la Administración pública, el Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Cádiz (Cogiti) ha mostrado su respaldo a dicha sentencia ya que «pone en valor la labor profesional y equipara las agrupaciones en el desempeño de sus funciones.»

El decano del Cogiti Cádiz, Domingo Villero, recuerda que la exigencia de la colegiación obligatoria de determinados colectivos profesionales para poder ejercer su actividad «es una demanda de los distintos Colegios profesionales, que se venía solicitando desde hace tiempo, y que no es contraria a la garantía democrática de la estructura y funcionamiento de los colegios profesionales». Por tanto, dicha exigencia obligatoria de colegiación, «aunque sea de manera acotada o limitada, supone la equiparación de todos los profesionales en el ejercicio de su labor diaria».

Además, recuerdan desde el Colegio, solo dos días después a la sentencia del TC, el Tribunal Supremo ha dictado otra sentencia que establece que «la colegiación de oficio es conforme a derecho y faculta a modo de ejecución de esta última, para que también de oficio los colegios profesionales puedan incluso abrir un expediente de colegiación a quienes ejercen la profesión sin estar colegiados».

Al respecto, Villero considera que así «se garantiza el ejercicio de las competencias colegiales de ordenación de la profesión que se atribuyen, en exclusiva, a los colegios profesionales» y, por tanto, «a los propios profesionales».  «El Colegio Profesional es el garante de que se ejerza una profesión de manera independiente y rigurosa y el ejercicio de determinadas profesiones, como la de ingeniería técnica industrial, requiere de una estructura capaz de acordar los intereses de los profesionales que la ejercen con los derechos de sus destinatarios, la sociedad», añade.