Bruno, Willy, Pablo y Gelu, delante de la playa Santa María del Mar donde hacen surf
Bruno, Willy, Pablo y Gelu, delante de la playa Santa María del Mar donde hacen surf - A. Vázquez
PLAYAS EN CÁDIZ

Guardianes de la playita

Surferos gaditanos que practican este deporte en Santa María del Mar han salvado la vida a numerosas personas en estas aguas

CádizActualizado:

Siempre pendientes del viento, de las olas y mareas. Atentos a las condiciones meteorológicas para practicar el deporte que les apasiona. Así viven los surferos en cualquier ciudad con mar en la que las tablas están perpetuamente a mano para aprovechar el momento idóneo. Esa información tan exhaustiva de la situación del mar les convierte en auténticos especialistas del medio en el que se mueven. En Cádiz, la playa Santa María del Mar, ‘la playita’, es la que tradicionalmente acoge a los surferos. Todos ellos se conocen y respetan. Este deporte ha creado un vínculo entre ellos. Pero también están unidos porque han compartido situaciones complicadas que se han repetido en más ocasiones de las debidas. Los surferos se han convertido en los guardianes de esta playa, de este mar que traiciona y cuando hay corriente no te permite llegar a la orilla. Nunca han dudado en intervenir para ayudar a quien lo ha necesitado. La convivencia con los bañistas ha evolucionado con el paso del tiempo. El respeto mutuo hace posible que tanto unos como otros disfruten de la playa. Aunque a veces sienten que se les considera un peligro por el hecho de llevar las tablas también cuidan al máximo el no introducirse en el agua en plena temporada salvo que sea en el horario establecido. Sí reivindican que los días de marejada en los que no es viable el baño se les dé vía libre para disfrutar con un deporte sano que además les da la capacidad de ser como ángeles de la guarda para los bañistas. David Sánchez, Ángel Luis Jurado, Bruno Ortiz, Ángel Haro ‘Willy’, Pablo Martínez y Matthew Mcmanemy son solo seis de los numerosos surfistas habituales de Santa María del Mar. Con su experiencia desgranan y explican los principales peligros a la vez que exponen posibles soluciones para evitar situaciones de ahogamiento.

Los riesgos de la playa

Las corrientes. Todos los surfistas coinciden en la misma causa. «Siempre ha sido una playa con resaca sobre todo con grandes mareas y acabando la orilla en cuesta. La corriente de retorno no la puedes parar. A raíz de colocar los espigones ya es una resaca o corriente que no es natural sino que está provocada por el choque con los espigones. Lo principal son los dos espigones, sobre todo el que está junto al chiringuito, el de la izquierda... Ese nosotros lo utilizamos cuando hay marejada grande para entrar rápidamente», indica Bruno.

Las soluciones

Ante estos peligros solo cabe una opción que es prevenir a través de la información adecuada a los bañistas. «Es necesaria la señalización que entiendo que en verano puede que solo sean veinte días que pueden ser peligrosos pero la indicación debe estar ahí siempre y se deben explicar bien las corrientes» señala Mattheew. Pero además, Pablo apunta otra medida imprescindible. «Hay que tener en cuenta el tema de la bandera roja. Creo que a poco que haya un oleaje se debería de implantar una bandera roja. He visto días de echarme las manos a la cabeza al ver la bandera amarilla cuando tiene que haber una roja como la copa de un pino». Junto a la información y la consideración de la bandera roja los surfistas plantean otra medida. «Debería haber un servicio mínimo de socorrismo durante todo el año por la cantidad de surfistas y turistas que vienen», explica Ángel Luis.

Socorristas

Son fundamentales en cualquier playa pero no siempre tienen la formación ni los medios adecuados. «A principios de este verano el servicio dejó mucho que desear aunque tengo amigos surferos que trabajan en Santa María del mar y sé que con ellos estoy totalmente tranquilo», dice David. «Hay gente cualificada pero el problema viene de la organización o las competencias que les asignan. A veces me choca la pasividad de muchos de los profesionales cuando en otras partes de España y del mundo los socorristas son mucho más activos están más atentos», comenta Pablo. «Los servicios de socorrismo no están suficientemente preparados. Sus responsables y superiores tienen que conocer las playas como la palma de la mano y en una zona de corriente no te puedes tirar con una boyita a rescatar a nadie. Simplemente con que tuvieran un paddle te acercas a la persona y la montas a sin tener que arrastrar a nadie», comenta Bruno.

Concienciación

Otro de los factores que influye cuando se producen estas situaciones de riesgo es que falta concienciación por parte de los bañistas. «Hay gente que no es consciente del riesgo. Gente de fuera, niños y personas mayores. Por lo general no suele haber problema a no ser que haya algo de oleaje», dice Willy. «Hemos sacado niños, guiris y ancianos, gente joven también... Ahora, a través de los medios la gente se va enterando pero por cosas que pasan, no por la información directa que debe tener de la playa. Ahí en esa zona se han ahogado dos personas, una el año pasado y otra hace unos años», incide Bruno. «Hay mucha gente que mirando el agua no sabe ni el viento que hace. No saben el peligro que hay y lo tienen justamente enfrente de sus ojos», sentencia David.

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  1. Ángel Luis Jurado: «Hemos sido incluso apoyo de los socorristas»

    Ángel Luis Jurado
    Ángel Luis Jurado

    Gelu intervino recientemente para rescatar a varios menores sevillanos que estaban de excursión. No olvidará la situación ya que en esa ocasión ni los adultos que debían estar pendientes ni los socorristas se percataron del problema. «Había dos chicos cerca de las boyas. Uno de ellos incluso llevaba gafas de sol y la otra era una chica que pedía auxilio. Entonces nos preocupamos y nos acercamos. Fue cuando nos explicaron que no podían salir. Nos acercamos con las tablas y los llevamos a la orilla». Pero no ha sido su único rescate en estas aguas. «En varias ocasiones hemos tenido que intervenir y vemos que la gente pierde un poco los pies en la zona de espigones. Hemos sacado a niños, personas mayores e incluso una de las últimas estuvimos un poco de apoyo a los socorristas».

  2. Bruno Ortiz: «Rescates ha habido muchos en esta playa»

    Bruno Ortiz
    Bruno Ortiz

    Gracias al buceo y al surf conoce la playita como la palma de su mano. Sus amigos le dicen ‘el alcalde de la playita’. Considera que debería haber un retén, una zodiac lista para el rescate. Recuerda una de las intervenciones más complicadas. «Eran cinco extranjeros, entre ellas una madre y una hija y gracias a una tabla de paddle surf y con la ayuda de más surferos pudimos llevarlos a la orilla. También este último rescate del señor mayor que se lo llevaba la corriente y me lo encontré en la boya y estaba medio inconsciente. Incluso el mismo vendedor de latas que es surfero, que se llama Miki, ha sacado a mucha gente. Si antes de los servicios de playa alguien se está ahogando, si no hay algún surfero alrededor o alguien con un kayac, esa persona se ahoga porque no va nadie a por ella».

  3. Ángel Haro 'Willy': «La madre solo decía: coged a mi hija»

    Ángel Haro, 'Willy'
    Ángel Haro, 'Willy'

    Willy hace surf desde que tenía trece años. Como los demás ha vivido muchos rescates. «En Santa María es raro el que no haya sacado a alguien del agua. En mi caso hace dos años un compañero y yo sacamos a una señora de Madrid y su hija. Creo que fue por Semana Santa. Nos percatamos de que no podían salir. Nadaban a contracorriente por el espigón derecho. Acercándonos a ellas le preguntamos si estaban bien. La madre con un ataque de pánico solo decía: coged a mi hija... mi amigo ayudó a la hija y yo tranquilicé a la madre. Le hice que se agarrara a mi tabla y la tranquilizaba diciéndole que su hija ya estaba bien. Ya estaba con mi amigo. Poco a poco fuimos saliendo sorteando las olas que venían de fondo. Al final todo quedó en un susto pero fue una suerte que gente andara surfeando. De no ser así podría haber acabado de otra manera».

  4. David Sánchez: «Si no llega a ser por nosotros no lo cuentan»

    David Sánchez
    David Sánchez

    «Más de una vez mis amigos y yo sacamos en el mismo sitio y misma situación de siempre a más de un centenar de personas. Depende cómo esté el mar. Si hay olas como en invierno a la gente le suele dar miedo e intenta no bañarse pero es diferente cuando hay olas más pequeñas». Su último rescate fue en junio. «Tuvimos que sacar a cinco personas del agua que casi se ahogan ya que si no llega a ser por nosotros no lo cuentan y estoy muy seguro de ello. Eran unos chavales de Sevilla pero lo más gracioso de esto es que cuando los sacamos venían de excursión y con profesores que no tenían ni idea de lo que estaba pasando a su alrededor mientras que en el chiringuito se estaba muy bien tomándose un cafelito en ese momento hasta que llegamos... aparte de esto los socorristas pues de charla sin saber para nada lo que pasaba en el mar».

  5. Pablo Martínez: «Un minuto más y no lo hubieran contado»

    Pablo Martínez Mármol
    Pablo Martínez Mármol

    Surfea desde que era pequeño y vive justo frente a la playa. Recuerda dos de sus rescates. «Fue hace poco. Dos hermanos, niño y niña, de 11 y 12 años, no tenían más e intentaban nadar hacia afuera. Los padres no se habían dado cuenta. Yo estaba surfeando y tuve que cambiar mi tabla por una más grande que tenia una chica en la orilla. Entonces entré y los monté a los dos y los saqué. La madre cuando le entregué a los niños tampoco era consciente de los que había pasado... Otro caso fueron dos chavales sirios que no hablaban ni inglés ni francés. Uno de ellos en vaqueros con lo que llevaba peso nadando. Era última hora de la tarde. Estaban blancos. Un minuto más y no lo contaban. Llegué a lo justo y los saqué a los dos y esta vez si la madre entre sollozos me daba las gracias y me abrazaba».

  6. Matthew Mcmanemy: «En la playita fue el primero que saqué del agua»

    Matthew Mcmanemy
    Matthew Mcmanemy

    Surfista y además nadador con una gran trayectoria, su presencia en la playa fue crucial hace unos días cuando ayudó a sacar a un bañista que se ahogaba. «Afortunadamente nunca antes en Santa María he tenido que rescatar a nadie ni sacar a nadie del agua porque no me ha cogido allí en ese momento. La situación que se dio el otro día con este señor que entró a nadar y tuve que rescatarlo junto con la ayuda de Bruno y de Nacho fue el primero en Santa María. Sí me ha pasado en Portugal, en el Mediterráneo, en Alicante... he llegado a situaciones bastante peligrosas sobre todo en Portugal en una ocasión que había tres personas en peligro una madre con dos niños y solo dos socorristas. Uno de ellos entró sin tabla de rescate y yo cogí una de corcho que había en la orilla y entré y pude sacar a la madre».