El catedrático gaditano en el laboratorio del CASEM del Campus de Puerto Real.
El catedrático gaditano en el laboratorio del CASEM del Campus de Puerto Real. - Antonio Vázquez
Catedrático de Zoología

Juan Lucas Cervera: «Es un error pensar que aquí ya está todo descubierto»

Una investigación sobre la biodiversidad en La Caleta halla diez nuevas especias marinas completamente desconocidas para la Ciencia

CádizActualizado:

La Tierra, por mucho que nos empeñemos en negarlo, es un territorio indómito con millones de misterios aún sin desvelar. En ocasiones hay que aventurarse hasta un remoto archipiélago del océano Atlántico para descubrir al ‘Tosanoides aphrodite’, un seductor pez de arrecife de arrebatadores colores amarillos y rosas de que no existía constancia hasta el año pasado. Otras veces es necesario rastrear los brumosos bosques del sur de Sumatra para sacar del anonimato al orangután de Tapanuli ‘Pongo tapanuliensis’. Si el objetivo es comprobar la existencia de un pequeño crustáceo de cinco centímetros y cuerpo retorcido‘Epimeria Quasimodo’ no quedará más remedio que desplazarse hasta las aguas gélidas del Antártco. La biodiversidad de la vida en la Tierra es tan abrumadora que aún no se ha descubierto ni el 10% de las especies del planeta. Muchas se encuentran más cerca de los que imaginamos.

La playa de La Caleta se ubica en el corazón de Cádiz y también en el de los gaditanos. Cada año, el Carnaval le dedica los más sentidos piropos y cuplés. Los turistas que visitan la ciudad se multiplican al atardecer para contemplar como el sol se oculta en el horizonte, más allá de las barcas amarradas. Hay quien dice que ni la mismísima diosa Afrodita, encarnada en Halle Berry, se resistió a bañarse en sus aguas. El valor de La Caleta desde el punto de vista sociocultural es incuestionable. Sin embargo, su enorme riqueza natural ha permanecido hasta ahora ignorada, probablemente porque era desconocida.

Dar a conocer y poner en valor este patrimonio es uno de los objetivos que se planteaba el proyecto de investigación «La Caleta e intermareales rocosos asociados: una ventana permanente al conocimiento de la biodiversidad marina (BioCaleta)» que ha coordinado el catedrático gaditano Juan Lucas Cervera y que está financiado por la Fundación Biodiversidad y el Ministerio para la Transición Ecológica.

«Una de las especies que hemos encontrado llevará, seguro, el nombre de La Caleta como homenaje»

El proyecto BioCaleta ha permitido descubrir diez nuevas especias marinas en el entorno de una playa urbana escudriñada a diario por cientos de turistas y gaditanos ¿Cómo es posible?

–«Hay gente que piensa que animales nuevos solo pueden aparecer en sitios remotos como el Amazonas y que aquí ya está todo descubierto. Es una falsa impresión, hay bastantes huecos en el conocimiento, incluso en el primer mundo» .

Su investigación ha permitido identificar 294 especies animales, cuando la bibliografía científica solo citaba a veinte. ¿La lista podría aumentar?

'Parviplana Jeronimoi'
'Parviplana Jeronimoi'

–Hay otras 141 muestras faunísticas que, debido a su complejidad, aún no han podido ser determinadas y que podrían deparar alguna sorpresa más. Ahora tenemos herramientas más poderosas que hace cuarenta o cincuenta años. También se han identificado 88 especies de algas de las cuales 33 no aparecen en la publicación de Seoane Camba de 1965. Antes los científicos debían basarse en la morfología para identificar a las especies, algo que podía conducir a engaños. Ahora, con el desarrollo de las técnicas de biología molecular y los análisis de ADN, se llega a un nivel «más íntimo». Por ejemplo, animales que hasta ahora se pensaba que pertenecían a la misma especie se ha determinado que son diferentes.

-Usted defiende la necesidad de realizar muestreos y estudios como primer paso para lograr un conocimiento científico sobre la biodiversidad de una determinada zona. ¿Qué especies «curiosas» podemos encontrar en La Caleta?

–Son infinidad. Dentro del grupo de las babosas marinas están ‘Berghia verrucicornis’ y ‘Elysia viridis’. La primera de estas especies se alimenta de pequeñas anémonas y es capaz de almacenar células urticantes tomadas de esas anémonas en el extremo de unas papilas dosales que posee y usarlas como sistemas de defensa. La segunda, se alimenta de algas y puede retener los orgánulos fotosintéticos (cloroplastos) de las algas en sus tejidos, de tal manera que estos siguen haciendo la fotosíntesis una vez ubicados en el molusco. A este grupo, el de las babosas marinas, pertenecen tres de las especies nuevas encontradas.

La hembra de ‘Bonellia viridis’ tiene forma de cacahuete con una trompa acanalada muy alargada (puede sobrepasar un metro de longitud) que se bifurca en su extremo. Cuando una larva de esta especie contacta con una hembra se adhiere a ella y da lugar a un macho, que básicamente vive de modo parasitario en la faringe o en el útero de la hembra. Si la larva, no contacta con ningún individuo de la especie da lugar a otra hembra. Además, esta especie posee en su piel unas sustancias que paralizan a los pequeños invertebrados que la tocan. A este gran grupo de los anélidos pertenecen dos de las especies nuevas halladas en La Caleta.

Frente a estos nuevos descubrimientos, hay un equinodermo muy conocida para el gaditano. La holothuria o pepino de mar ¿Cuál es el estado de estas poblaciones?

–Nuestro equipo ha hecho una primera aproximación que es importante porque hasta este momento no existía ningún censo científico de las poblaciones. Por otra parte, hay que recalcar que no está permitido coger holoturias. Es una actividad ilegal, pese a que se realiza.

El pepino o carajo de mar recibe su nombre por la forma por su cuerpo. Entre animales recién encontrados hay un pequeño gusano bautizado como ‘ Parviplana Jeronimoi’. ¿Por qué?

- Es en honor al padre de la investigadora que lo descubrió mientras hacía su tesis y que se llama Jerónimo. Ahora los científicos que han llevado a cabo este proyecto se enfrentan a la tarea definir los nombres. Aún no se puede adelantar mucho más pero una de las especies que hemos descubierto llevará seguro el nombre de La Caleta como homenaje.

Pese a todo, La Caleta carece de protección ¿La actividad pesquera y el marisqueo pueden deteriorar su biodiversidad?

--La realización de una actividad pesquera y marisquera ilegal, evidentemente impacta negativamente en la biodiversidad. De hecho, las zonas en La Caleta que son de acceso más fácil también son más susceptibles de sufrir esas actividades ilegales. Eso se nota cuando estás de muestreo y encuentras rocas volteadas, anzuelos con sedales, latas, botellas...