Alicia Sánchez
Alicia Sánchez
Goya de la Educación

Alicia Sánchez: «Sin espectadores, quienes agreden en el colegio no lo harían»

La profesora gaditana del colegio Marqués de Santa Cruz y candidata a los 'Goya de la Educación' protagoniza en Los Directos de LA VOZ

Antonio Juncal
CádizActualizado:

Alicia Sánchez, profesora del colegio Marqués de Santa Cruz de El Puerto nominada a los premios Educa Abanca 2019, ha sido la protagonista de 'Los Directos de LA VOZ' de este miércoles. Los Educa Abanca (conocidos como «los Goyas de la Educación») son unos premios relativamente jóvenes que distinguen la excelencia en educación. Tienen la particularidad de que no se presenta el propio candidato, sino que la propuesta llega de los alumnos, o en el caso de Infantil, de sus padres, como ocurrió con Alicia.

Un comité de selección de Educa Abanca hizo la criba, y a día de hoy la maestra gaditana se encuentra entre los 22 nominados. Para Alicia ha sido «todo una sorpresa», ya que los propios padres, a los que agradece «el detalle de invertir su tiempo», no le habían informado de la propuesta hasta las nominaciones. Lo recibe «con emoción» y como recompensa «al trabajo de muchos años». Aunque ella es modesta: «Cualquier profe de mi centro sería merecedor». Modesta y sorprendida, porque no abrió el mensaje de Educa Abanca «hasta primeros de este mes». «Pensaba que era uno de esos mensajes que te prometen un regalo, y los iba borrando sin mirar el remitente».

Alicia atesora una experiencia de 16 años (sus primeros alumnos están ya en el segundo curso de la Universidad), aunque hizo la carrera en la especialidad de Primaria. Luego también complementó su formación con Psicopedagogía, y en su currículum destacan sus colaboraciones con Planeta en la elaboración de varias guías de lectura.

La profe dibuja la situación con la que se encuentra cada día en clase: «Son 25 niños de tres años, y tú lo que tienes son dos ojos y dos manos, no te puedes relajar ni un momento…». Cuando habla con los padres, plasma la sensación en una frase: «Imagínate tener a tu hijo y a 24 más…». Dice que al momento ellos «se ponen en tu situación».

En esa relación con los padres la empatía se presenta como una clave importante. «Te tienes que poner en el lugar de cada madre, entenderlas y escucharlas», asume. «Nos tenemos que escuchar, porque el objetivo principal es siempre el niño», sintetiza. «Ellos están poniendo en tus manos a su bien más preciado», plasma de una pincelada. Alicia cree que lo importante es «crear esos hilos invisibles» entre padres, maestra y niños que «les tranquilice» ante un momento «de expectativas y miedos». No es cuestión de «magia», porque, como asegura Alicia, «luego se da o no se da». Ella sitúa entre los ingredientes fundamentales «escuchar y no infravalorar lo que los padres te cuenten».

En su trayectoria ha observado cómo el trato a los niños «ha evolucionado, en la esencia no lo han hecho tanto». Porque «lo que siempre funciona» siguen siendo las canciones, una poesía o la pintura, «que es lo más de lo más». «Hoy en día los papás tienen poco tiempo para realizar esas actividades con sus hijos, y hay mucha influencia de lo tecnológico», se lamenta.

Si hay algo de lo que se siente especialmente orgullosa es del proyecto nuevo en el que está embarcada, que persigue la prevención del acoso escolar. «Tutoría entre Iguales» se denomina, y ella es una de sus formadoras en Andalucía. Ya han transmitido su experiencia y conocimientos a tres centros de la provincia, y hay otro de Sevilla que también ha puesto en marcha la actividad. El programa fue creado por un profesor catalán, y es muy popular «de Madrid para arriba».

Desde el colegio Marqués de Santa Cruz de El Puerto, su centro, se promueve el concepto de ‘Tolerancia Cero’ hacia cualquier conducta violenta. «Hay conductas no saludables que se detectan ya desde Infantil», retrata. Gran parte de estos comportamientos se fundamentan en «una relación de poder», por lo que se busca que los mayores «tutoricen» a los pequeños. «Así se fomentan los vínculos, la cohesión, la empatía y la resolución de conflictos», recapitula.

Lo llamativo es que en su caso esos ‘mayores’ tienen cinco años y esos ‘pequeños’ tres. Entre ellos no se habla de «tutores”, sino de «amigos especiales». Las parejas se forman «a conciencia”, en función de los caracteres de unos y otros. Firman su ‘contrato’ como tutores con su propia huella, reciben un carnet y a la final de la actividad un diploma. Y es algo que también atañe a los profesores: «Se parte de la conciencia de que eres un modelo para los niños, de que ellos aprenden de ti, y a partir de ahí tu manera de actuar cambia».

Otra de sus características fundamentales es que no se personaliza: «Ante una pelea no señalas ni nombras; todos saben quién ha sido, pero al no nombrar, das la posibilidad de que sea cualquiera». Porque este es otro de los puntos fuertes del programa: «Así trabajas también con los ‘espectadores’, los que ante una pelea jalean o se callan». Sobre todo para «que no se callen». Porque si hay algo que tienen claro Alicia es que «sin espectadores, el agresor no lo haría».