El contrabando de tabaco se dispara en La Línea

Cuatro grandes clanes con centenares de personas a su cargo, así como otras organizaciones controlan el mercado en la actualidad

La LíneaActualizado:

La presión policial en La Línea está obligando a los narcos a buscar otros lugares para alijar la droga que traen desde Marruecos para almacenarla y distribuirla una vez en tierra.

Así lo confirman fuentes policiales consultadas por este periódico, que aseguran que el narcotráfico ha registrado una disminución en La Línea, algo que no es así en otros lugares del Campo de Gibraltar. No obstante, los ilícitos no descansan y se ha registrado un considerable aumento del contrabando de tabaco en este municipio, que además está deparando incidentes casi a diario.

Las entradas de tabaco de contrabando han aumentado, especialmente en las barriadas de San Bernardo y La Atunara, en Levante; y Los Junquillos, en la zona de Poniente de la ciudad.

Cuatro grandes clanes lo controlan en La Línea aunque hay otras muchas otras organizaciones de menor envergadura operando. Tienen a legiones de personas trabajando para ellos para sacar el tabaco de Gibraltar por mar o a través de la valla perimetral que separa a La Línea de Gibraltar, transportarlo y almacenarlo para su posterior distribución.

Es frecuente ver en estas zonas a decenas de jóvenes que circulan por la noche en motocicletas. Lo hacen sin luces, a toda velocidad, sin respetar las normas de circulación y cargados con cajas de tabaco tras ser alijadas en la playa. Arriesgan sus vidas pero también la del resto de los usuarios de la vía con maniobras peligrosas.

Asimismo, se están viendo ya en algunas calles del centro de La Línea ante la mirada atónita de quienes pasan la noche en una terraza o dan un paseo. Además, cuando cae la tarde está comenzando a ser frecuente ver a muchos de ellos circular cargados con cajas de tabaco.

El aumento de esta actividad ilícita está provocando además serios incidentes que se repiten prácticamente a diario. Y es que decenas de personas se congregan de madrugada, especialmente en San Bernardo y La Atunara, a la espera de alijar tabaco.

Cuando llegan los coches policiales, algunas de estas personas lanzan piedras y otros objetos, por lo que los agentes se ven obligados a efectuar disparos disuasorios para repeler el ataque y que depongan su actitud.

Fuentes policiales aseguraron a este diario que ha habido ocasiones en que los congregados eran más de cien.

«Superados»

Los agentes que conforman las Unidades de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional desplazadas de manera temporal a La Línea son los que se están enfrentando a esta situación principalmente, ya que vienen por la noche, aunque también los funcionarios policiales de la comisaría de La Línea.

Javier López, secretario del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en la comisaría de La Línea, reconoce que esta actividad ilítica ha aumentado de manera considerable: «En La Línea siempre ha habido contrabando de tabaco pero últimamente hay mucho más. Además, cada vez que detectamos un alijo aparece toda una legión a enfrentarse con la Policía, lo que explica por qué estas noches atrás ha habido disparos y detonaciones con carácter disuasorio. Los compañeros se han visto superados por estos individuos».

Al igual que ha ocurrido con el narcotráfico en los últimos años en la zona, la violencia de quienes se dedican al contrabando también se ha incrementado de manera sustancial. «Lanzan objetos y piedras. Hace unos días lanzaron una piedra contra un vehículo policial y le rompieron la luna delantera. Afortunadamente no ha habido heridos hasta el momento pero ahora son más violentos. Antes había menos gente concentrada y salían corriendo cuando llegábamos pero hoy en día son muchos más y no tienen miedo ni respeto a la autoridad. Incluso ha habido emboscadas y lanzamiento de cócteles molotov, como ocurrió este verano», explicó López.

Detrás de dicha actitud violenta se encuentra, según el representante del SUP, la percepción de quienes se dedican al contrabado de que no es una actividad delictiva. «No ven que sea un delito sino algo ‘pa comer’, como dicen ellos, y han perdido el miedo», explica.

El secretario provincial de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), José Encinas, corrobora que el contrabando de tabaco se ha disparado en La Línea: «Está saliendo muchísimo tabaco por mar y saltando la valla, como se ha hecho toda la vida, aunque ahora, de una forma descarada. Hay tabaco de contrabando para reventar».

Cantera de narcos

Encinas asegura que el narcotráfico está siendo un aliciente para quienes trafican con tabaco: «Los narcos son un espejo en el que mirarse. El contrabando es la cantera de los narcotraficantes, es su iniciación, por así decirlo. La mayoría de los narcos de La Línea se han dedicado antes al contrabado de tabaco». También corrobora que han perdido el miedo: «Van con sus motos sin respeto alguno y si tienen que intentar atropellar a algún agente que se le interpone no se andan con chiquitas».

Y es que aunque con el contrabando de tabaco se gana muchísimo menos dinero que con el hachís, esta actividad ilícita resulta apetecible para centenares de personas. Un claro ejemplo es lo que puede ganar al día un joven transportando tabaco en una motocicleta, hasta 500 euros.

Además, esta actividad no les supone apenas problemas ya que si son interceptados por los Cuerpos de Seguridad se considera infracción y no delito. Para que sea considerado delito de contrabando el valor de la mercancía incautada debe superar los 15.000 euros.