Marta Bosquet, nueva presidenta del Parlamento de Andalucía
Marta Bosquet, nueva presidenta del Parlamento de Andalucía - J.M.Serrano
Entrevista

Marta Bosquet: «Susana Díaz no está legitimada para hablar de un pacto de la vergüenza en Andalucía»

La nueva presidenta del Parlamento andaluz espera que el PSOE «asimile» cuanto antes el cambio político y tiende la mano a todos los partidos

SevillaActualizado:

Marta Bosquet Aznar (Almería, 1969) no para de recibir felicitaciones. Los mensajes han saturado su correo electrónico y el móvil no deja de vibrar desde el pasado jueves. «Estoy contestando todas las que puedo, incluso cuando estoy acostada en la cama.No llevo ni la mitad, pero intentaré responder a todos», comenta la recién elegida presidenta del Parlamento andaluz con los votos del PP, Ciudadanos y Vox. La voz se le quiebra por la emoción. No es para menos. Quitando la legislatura más corta de la historia de la autonomía andaluza (1994-1996), cuando el comunista Diego Valderas ocupó la Presidencia de la Cámara con el apoyo del PP, ese sillón no ha conocido más dueño que un diputado socialista en 36 años. La parlamentaria almeriense de Ciudadanos, que afrontó la pérdida de su padre en vísperas de la campaña electoral, no es de las que se arrugan ante los desafíos. Todo lo contrario. Está mentalizada de que le aguarda una legislatura bronca.

Ningún miembro del PSOE y sólo una diputada de Adelante Andalucía aplaudieron en el Parlamento cuando se hizo pública su elección. ¿La han felicitado? ¿Tienen mal perder?

Al menos es poco elegante porque lo que debe de primar es la representación institucional. Una felicitación sí que echo de menos. Pero cada uno es cada uno. El día de mañana cuando no esté yo felicitaré al próximo presidente del Parlamento y me pondré a su disposición.

¿Cómo va a gestionar este rechazo que de entrada ha despertado su elección en las fuerzas de izquierda?

Espero que ese no sea el talante habitual. Quien me conoce sabe de mi cercanía y empatía. Soy la presidenta de los 108 diputados y de las cinco fuerzas políticas y me pongo a la disposición de todos. Lo mismo que el Parlamento es la casa de todos los andaluces, quiero ser la presidenta de todos los diputados. Me debo por igual a todas las fuerzas políticas con total neutralidad y eso es lo que quiero que prime en mi Presidencia. Pondré todo mi empeño y espero que el resto de las fuerzas políticas lo entiendan.

¿Su antecesor, el socialista Juan Pablo Durán, va a ser un espejo en el que mirarse o todo lo contrario?

No me voy a mirar en el espejo de los presidentes anteriores. El jueves hubo un momento histórico de cambio en el Parlamento, quiero también que ese cambio se note en la Presidencia.

¿Cómo va a cambiar el Parlamento con su llegada a la Presidencia?

Siempre ha estado presidido por diputados del PSOE, salvo los dos años que estuvo Diego Valderas (IU). Entiendo que cualquier cambio cueste trabajo asumirlo. Esa falta de talante que se vislumbró en la sesión constitutiva del jueves espero que cambie en lo sucesivo. Hay que asimilar la nueva circunstancia y tengo mi mano tendida a todas las fuerzas políticas.

¿Con qué grupo le va a resultar más difícil entenderse, con el PSOE, Adelante Andalucía (IU-Podemos) o Vox?

Soy una persona dialogante. Yo espero entenderme con todos. No tengo la más mínima duda de que será así. Lo que no estoy dispuesta a tolerar son faltas de respeto y descalificaciones entre los diputados, sean de la fuerza política que sean, incluida la mía.

En su discurso, pidió a los partidos que la lealtad institucional prime sobre la batalla política. Pero la legislatura empieza con duras acusaciones de la izquierda hacia la entrada de Vox en la Mesa del Parlamento y la exclusión de Adelante Andalucía. Antonio Maíllo (IU) le criticó por ordenar que los diputados juraran sus cargos desde sus escaños. ¿Está preparada para una legislatura bronca?

Estoy totalmente preparada. Adelante Andalucía sabe que la fuerza política a la que represento (Cs) le ofreció un puesto con voz y voto en la Mesa y lo rechazó. Soy consciente de que ha presentado un escrito para que pueda estar. Quiero poner de manifiesto desde ya que no pondré ninguna objeción a que Adelante Andalucía tenga representación con voz y sin voto, porque no puede tener voto por el resultado en la elección. Se ha quedado fuera tras las elección democrática que marca nuestro reglamento. Me consta que Cs no va a poner ninguna objeción.

¿Quiere decir que apoyará que Adelante Andalucía tenga una vocalía?

Por supuesto.

Hasta última hora estuvo en el aire el apoyo de Vox a su candidatura como presidenta. ¿Por qué le incomoda tanto a Cs recibir sus votos?

Desconozco si el PP ha firmado algún tipo de acuerdo con Vox. Yo no he salido elegida por unanimidad pero sí por la mayoría de los diputados de la Cámara conforme al reglamento. Agradezco a los diputados que hayan tenido a bien votarme, pero yo soy la presidenta de todos, tanto de los que me han votado como de los que no.

¿Considera que Vox debe estar en la Mesa del Parlamento?

Han sido elegidos a través de un procedimiento reglado y democrático y no puedo opinar nada más.

Se lo digo porque PSOE y Adelante sí lo han cuestionado.

Las votaciones son las que son. Negar esa evidencia carece de sentido.

En el PSOE lo han llamado «pacto de la vergüenza». ¿Qué piensa de ello?

Yo soy presidenta por la elección de la mayoría de los diputados que han sido a su vez elegidos por los andaluces en las elecciones. No voy a entrar a valorar estas cuestiones. Pero tampoco considero legitimada a quien haya manifestado lo del pacto de la vergüenza, que se refiere, imagino, a la presidenta en funciones de la Junta de Andalucía [Susana Díaz]. Hay que recordar que estamos hablando de un Gobierno central del PSOE con un presidente (Pedro Sánchez) que lo es no porque haya ganado unas elecciones sino por recibir el apoyo de fuerzas no constitucionalistas que no creen en España y pretenden romperla. Debería hacérselo mirar. Creo que esa declaración se valora por sí sola.

¿Teme Cs que le pase factura en posteriores elecciones el apoyo de Vox?

Ciudadanos no ha suscrito ningún tipo de acuerdo con ninguna fuerza política que no sea el PP, un acuerdo programático para un hipotético gobierno de PP y Cs. Mi papel es institucional. Reitero que he sido elegida por la mayoría de los miembros de la Cámara, que a su vez han sido elegidos por los andaluces. Quien niegue eso, está negando las reglas de la democracia. El pluralismo político está consagrado en nuestra Constitución.