Una pareja cena en el restaurante Nobu de Marbella
Una pareja cena en el restaurante Nobu de Marbella - FRANCIS SILVA
TURISMO

Una carrera universitaria para formar a los hosteleros andaluces del futuro

La Junta de Andalucía ha aprobado a la UMA para el curso 2019-2020 el grado de Ciencias Gastronómicas y Gestión Hotelera

MÁLAGAActualizado:

Serán universitarios, con una carrera reglada, los que abran los próximos restaurantes y hoteles en la Costa el Sol. La Universidad de Málaga (UMA) pondrá en marcha el curso 2019-2020 el grado de Ciencias Gastronómicas y Gestión Hotelera. El Consejo Andaluz de Universidades lo ha autorizado. Y la Junta de Andalucía, siguiendo las instrucciones de este organismo consultivo, ha dado luz verde a la creación de esta carrera por primera vez en la región.

La UMA será la primera universidad en arrancar este tipo de estudios y lo hará cuando el rector, José Ángel Nárvaez, también anuncia la creación del Centro de Innovación Turística, que se va a desarrollar en el campus de Teatinos junto a la Facultad de Turismo.

El proyecto no es tanto la creación de una formación para generar directores de hotel o cocineros, como la regulación de unos estudios para que crear profesionales capaces de emprender un nuevo negocio y llevarlo a las cotas más altas de calidad para dar un salto hacia delante en el destino. «Es una buena iniciativa para seguir creciendo. Nuestros directivos deben tener toda la formación necesaria poder competir con mayor calidad», explica Luis Callejón, presidente de la Asociación de Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos).

Es ir más allá de las escuelas de hostelería dependientes de la Junta de Andalucía y que tan en horas bajas están. «Es otro tipo de escuelas y de formación. Otro nivel. Un paso más, que es casi obligatorio», apunta Dani García, chef con dos estrellas Michelin y asesor de este proyecto. El cocinero, que fue el primero en ganar una estrella Michelin en Andalucía, subraya la importancia de desarrollar un tipo de carrera «inexistente en la comunidad». «Es una formación que no hay en una profesión que ha estado dejada de la mano de Dios. Los cocineros siempre nos hemos formado trabajando. Este tipo de estudios es una oportunidad que no hemos tenido», sentencia el chef.

Ahorrar fracasos

Emisarios de la UMA han estado en la Universidad de Barcelona, para ver el modelo que siguen en este tipo de ciencias, que también se imparten en Valencia. Los alumnos deben adquirir una buena base de conocimientos científicos, tecnológicos, sobre los aportes para la salud o en gestión empresarial. Se les formará para ser capaces de diseñar proyectos y gestionar servicios gastronómicos en la alta cocina, en la restauración comercial y en la industria alimentaria. «Con este tipo de conocimientos algunos nos podríamos a ver ahorrado más de un fracaso», concluye Dani García, que asegura que en muchos momentos los grandes cocineros no han estado preparados para gestionar la exigencia de sus negocios.

El resultado, según los expertos, serán mejores establecimientos que atraigan un cliente con un mayor poder adquisitivo. «Habrá más calidad, porque el objetivo es elevarla. La formación siempre se traduce en calidad», apunta Dani García, que señala que este nuevo grado «es algo necesario». También es una forma de atraer a un cliente con de más alto nivel en base a la creación de negocios que apuesten por una calidad máxima, tanto en alojamiento como en restauración. «Es dar un paso más en el escalafón. Permitirá seguir subiendo los precios en el destino», aventura como efecto Luis Callejón.

El nuevo grado dotará a los alumnos de los conocimientos necesarios para desarrollar y fomentar la creatividad, la innovación y la investigación en el mundo de la gastronomía. Los estudiantes tendrán competencias para desarrollar proyectos de investigación en el campo de las ciencias gastronómicas y de la gestión hotelera. 

Idiomas y productos

La ciencia gastronómica, según Antonio Guevara, decano de la Facultad de Turismo, abarca el conocimiento nutricional de los alimentos, el diseño de los menús, la interculturalidad gastronómica, la antropología cultural o la gestión de las empresas de alimentación y bebidas. Es un título que va desde lo relacionado con la salud, seguridad alimentaria, ciencia, biotecnología de alimentos o la química para los destilados y bebidas a la gestión de un hotel.

Es crear emprendedores y administradores de negocios que controlen todos los aspectos de la gastronomía y de los alojamientos. Usar la buena cocina malagueña, con ocho estrellas Michelin, como reclamo para un cliente que ya se acerca a la Costa del Sol por razones climáticas o culturales. «Primordial será la formación en idiomas y el conocimiento de los productos locales. Se debe enseñar también a los alumnos a desarrollar proyectos sostenibles, porque los clientes, cada vez más, exigen establecimientos que cuiden el entorno donde desarrollan la actividad», remarca Luis Callejón.