ARTE

Pasión cofrade en miniatura

Francisco Ruiz, hermano de Descendimiento y ayudante de Luis González Rey, realiza espléndidas réplicas de los pasos de la Semana Santa

CÁDIZActualizado:

El trabajo minucioso y detenido de Francisco Ruiz tiene reflejo en la brillantez del resultado. Son muchos los años que este cofrade ha dedicado a lo que él mismo entiende como una afición pero que sin duda se trata de una práctica que requiere de gran esfuerzo y dedicación.

Paco trabaja junto al imaginero gaditano Luis González Rey y en sus ratos libres realiza espléndidas reproducciones en miniatura de los pasos de la Semana Santa de Cádiz. Comenzó cuando era niño porque es una actividad que siempre le ha llamado la atención. «Desde pequeño cogía las cajas de zapatos y así fue como empecé a trabajar. Primero el material que utilizaba era plastilina... hasta que ahora es el estaño y una pasta que hay para modelar que se llama pasta de papel. Luego utilizo las clásicas pinturas al agua», apunta.

Se trata de un proceso con varias fases en las que sobre todo hay que ser muy paciente. Paco trabaja con fotografías del paso que va a replicar. «Saco un dibujo y lo paso al papel de cebolla. Con eso lo planto en el estaño y le doy volumen. A su vez esto va sobre base de madera y se va uniendo con pegamento». Después en la etapa más avanzada si el paso es dorado pinta en ese tono o bien con barniz, dependiendo de cada caso. A las reproducciones de este artesano no les falta detalle. Hasta las flores se contemplan en sus coquetas escenas de la Pasión. «Utilizo unas flores que hay secas pequeñitas que van sobre una base de plastilina. Tiene que ir todo muy igualado para darle el volumen de los montes», expone Ruiz.

Aunque tiene representados los misterios y palios de varias hermandades Paco es hermano de Descendimiento y por eso tiene especial aprecio por la reproducción que hizo de esta corporación y el boceto del templete que diseñó Juan Carlos Romero. El más antiguo de todos los que ha realizado es el Resucitado. Además cuenta con réplicas de la Borriquita, Oración en el Huerto, Afligidos, Caminito, Buena Muerte, Mayor Dolor, Trinidad cuando salía sin palio y con San Juan, el Perdón, Santo Entierro y la Custodia del Corpus. Entre sus obras también está el Nazareno pero en su paso antiguo y hay dos miniaturas de Sevilla: Gran Poder y Santa Marta. Cada uno de ellos tiene una especial dificultad aunque Francisco reconoce que el del Perdón resultó más complejo. «El paso tiene muchos entrantes y salientes. Tuve que hacer el estaño a trocitos, y la Custodia ha sido también fue muy compleja, porque iba en madera pequeña y después había que rematarla en estaño».

En cuanto a las diferencias entre misterios y palios, Ruiz incide en que en ambos casos hay complejidad. En tiempo es un trabajo que le suele llevar de tres a cuatro meses. «Te lo tienes que tomar con mucha calma, hacerlo en un sitio tranquilo. Tienes que sacar los materiales, las herramientas y vas poco a poco. En verdad agota bastante porque cortas la pieza y si se te va la tienes que hacer de nuevo. Hace falta mucha paciencia», insiste.

Paco Ruiz ya tiene en mente las que serán sus próximas creaciones: Nazareno del Amor, terminar el palio de Trinidad y también realizar el misterio de Columna o el Cristo de la Piedad. Mientras, en su casa guarda este particular tesoro de la Semana Santa. Pequeñas obras dignas de contemplación.

Un aprendizaje continuo

La afición de Paco Ruiz requiere el perfeccionamiento constante. Con el tiempo ha ido adquiriendo habilidades para mejorar el resultado final. «Me ha gustado ver siempre en qué fallo, en qué puedo mejorar. Sé que hay más gente que hace los pasos en miniatura y también lo trabaja muy bien. Además, a varias personas les he enseñado porque a todo el que me pregunta yo le explico cómo se hace. Les digo sobre todo que tienen que hacerlos ellos. Te enseño y tienes que aprender y demostrar tu valía». Ruiz es además todo un ejemplo de modestia. Lleva muchos años junto a Luis González Rey e incide en que es su ayudante. «Le ayudo en lo que es la base de lijar, montar la carpintería... Soy el ayudante, no el discípulo, mi labor es lijar, ensamblar las piezas... le doy estuco... cuando termina de modelar, lijo el barro antes de cocerlo. Me hubiera gustado aprender a modelar pero yo sé hasta dónde llego y no me voy a meter en lo que no estoy preparado. Lo de los pasos para mí es mi gran hobby».