Imagen de archivo de una terraza en Palma de Malloca
Imagen de archivo de una terraza en Palma de Malloca - Pilar Arcos

El juez avala el despido de un camarero de un bar de Palma por no compartir las propinas en el bote común

La empresa decidió actuar después de que los empleados afectados se hubieran quejado del proceder de su compañero

PalmaActualizado:

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB) ha desestimado el recurso presentado por un camarero contra su despido, motivado por el hecho de que no compartía las propinas con sus compañeros. Dicha persona trabajaba en un bar ubicado en el centro de Palma, en concreto en la Plaza de España, uno de los espacios más concurridos de la capital balear. La sentencia del TSJIB señala que el camarero faltó a la «buena fe» en su forma de actuar.

Según ha publicado este lunes el diario «Última Hora», al parecer el citado empleado no depositaba el dinero de las propinas en el bote común, sino que se lo quedaba para sí mismo. Esta circunstancia había provocado las quejas de otros trabajadores del establecimiento, una situación que en ocasiones derivó además en fuertes discusiones.

Ante esta tesitura, la empresa decidió hacer una comprobación durante el tiempo en el que el entonces aún camarero del bar estuvo una vez de baja. Así, a lo largo de las dos semanas en que dicho empleado no pudo acudir a trabajar por razones de salud, el bote común del establecimiento terminó con 130 euros más de lo habitual. El citado local facturaba en torno a los 60.000 euros al mes y generaba unos 500 euros mensuales en propinas.

Teniendo en cuenta esos datos y también que sólo había pequeños descuadres en la caja cuando estaba presente aquel trabajador, la empresa decidió un despido disciplinario, contra el que recurrió el mencionado camarero. El recurso fue desestimado en primera instancia por un Juzgado de lo Social y ahora ha vuelto a ocurrir lo mismo en la sentencia dictada por el TSJIB. A lo largo del proceso hubo varias declaraciones testificales contradictorias, pero los datos económicos aportados contribuyeron a que los tribunales dieran finalmente la razón a la empresa.