Un grupo de personas, andando bajo la nieve en España
Un grupo de personas, andando bajo la nieve en España - EFE

La «España siberiana»: los termómetros registran hasta -17ºC en la península

Las borrascas y el descenso de las temperaturas de los últimos días han dejado escenas poco habituales en la península

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«Temperaturas significativamente bajas en la meseta norte». Es la predicción que la Agencia Estatal de Metereología destaca al menos para este lunes y martes. Todo ello, después de que la península haya sido barrida por varias borrascas desde casi principios de enero que han dejado los termómetros bajo cero en muchos puntos de la geografía española.

El aviso de la Aemet llega cuando los últimos registros, del domingo, alertan de los -6.8ºC registrados en Virgen del Camino (León), los -6.6ºC del Puerto de Navacerrada (Madrid) o los -6ºC de Bustillo del Páramo (León). Y aunque se prevé que las temperaturas diurnas estén en ascenso, las nocturnas seguirán bajando con heladas en buena parte del interior peninsular, más intensas en la meseta norte y en Pirineos, donde pueden ser localmente fuertes.

Sin embargo, las temperaturas más bajas se registraron el pasado día 9 de enero. Los 11 habitantes de la Riba de Escalote, una pequeña localidad soriana, vivieron a -16.6ºC, siendo la menor temperatura registrada en todo el país en los últimos diez días. Las consecuencias del frío y de la nieve fueron inmediatas: se quedaron prácticamente incomunicados: sin pan, sin que el médico pudiera acceder al pueblo y con peligrosas placas de hielo por las calles del pueblo.

Ese mismo día, también registraron temperaturas extremas Fresno de Cantespino (Segovia) con -15.3ºC; Sigüenza (en Guadalajara), con -14.4ºC; Puerto El Pico (Ávila), con -14.3ºC, Morón de Almazán (en Soria) con -13.8ºC o Barco de Avila con -13.1ºC.

El record, en -32ºC

La temperatura más baja que se ha registrado en nuestro país se corresponde a la ola de frío más potente que hemos tenido nunca, la de febrero de 1956. Por aquel entonces en muchos lugares la temperatura bajó de los 20 grados negativos, pero en el Lago Estangento (Lérida) situado a más de 2000 metros de altitud sobre el nivel del mar, la temperatura bajó de forma oficial a los -32,0ºC el día 2. Se estima, que en otros puntos más altos del Pirineo, donde por aquel entonces la red de estaciones meteorológicas era bastante escasa, la temperatura pudo llegar aquella madrugada hasta los 40 grados bajo cero.

España tiene lugares muy buenos para registrar temperaturas extremas bajo condiciones de inversión térmica y en Calamocha a poco más de 800 metros sobre el nivel del mar, la temperatura descendió hasta los 30 grados bajo cero el 17 de diciembre de 1963. El récord de temperatura mínima más baja correspondiente a una capital de provincia pertenece a Albacete con un registro que llegó hasta los -24ºC el 3 de enero de 1971.