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El proyecto de nuevo acceso al Alcázar carece de plan de seguridad

El Ayuntamiento no encargó ningún informe, pero internamente ya se ha avisado de que la Puerta del León es la principal vía de evacuación

El actual acceso por la Puerta del León será completamente remodelado
El actual acceso por la Puerta del León será completamente remodelado - Vanessa Gómez
Alberto García Reyes Sevilla - Actualizado: Guardado en: Actualidad

El proyecto para reformar el acceso principal al Alcázar de Sevilla por la Puerta del León se ha aprobado sin plan de seguridad a pesar de que se trata de uno de los monumentos más visitados de España. La propuesta diseñada por el arquitecto Francisco Reina para convertir el Patio del León en la nueva zona de espera del público y la Casa del Militar en la sala de recepción de visitantes tendría que haber sido acompañada por un informe solicitado por el Ayuntamiento para analizar las consecuencias que esta nueva distribución del acceso al Alcázar tendrá para la seguridad, algo que hasta el momento no se ha hecho. Fuentes municipales han confirmado a ABC que no existe ese plan y que, además, varios expertos han alertado ya de forma interna sobre las necesidades que exige un cambio de este tipo y que tendrían que incluirse en el proyecto.

Según las comunicaciones internas que se han producido, el principal problema que existe actualmente es que la Puerta del León es la mayor vía de evacuación del Alcázar en caso de emergencia. Las otras dos son la Puerta de la Alcoba hacia los jardines y la salida del Patio de Banderas. No obstante, la del León es la que está contemplada en el actual plan de evacuación del recinto como la más importante de todas. Los distintos análisis que hasta ahora se han realizado indican que si se colocan en ese patio las típicas divisiones que permiten organizar las colas se provocará un tapón en esa zona, por lo que es muy probable que el informe preceptivo que tiene que emitir el Estado acabe siendo negativo, lo que obligaría a proponer una solución alternativa que, de momento, no se contempla en el proyecto.

Por otra parte, la iniciativa pretende convertir la citada Plaza del León, que es la que está entre el acceso por la Plaza del Triunfo y el Patio de la Montería, en una plaza pública, ya que el público esperaría en esa zona, pero hasta el momento no se aclara cómo se controlará el paso hasta este lugar ni tampoco cómo se taparán los tres arcos de la Montería, que hasta ahora permiten el acceso directo.

Todos estos detalles ya se han puesto sobre la mesa, pero por ahora el Ayuntamiento no ha comenzado a trabajar en las soluciones, que exigirán algunas modificaciones en el proyecto original que se traducirán en un encarecimiento de la obra. En el caso de la zona de evacuación, la propuesta de Reina tendrá que plantear alguna alternativa, bien por la propia Puerta del León, bien por otro lugar del Alcázar. Algunas voces internas ya han planteado la posibilidad de que ahora que el Ayuntamiento busca un edificio para reubicar su delegación de Hacienda una vez destinada la Casa Fabiola a la colección Bellver, tal vez podría negociar con la Junta la Casa de la Contratación, lo que permitiría utilizar sus oficinas como sede administrativa y, además, recuperar este patio islámico como nueva zona de acceso y evacuación.

Lo que está claro hasta la fecha es que la determinación del gobierno socialista de Juan Espadas para acometer estas obras no tiene vuelta atrás. Las catas arqueológicas de las casas anexas a la muralla que tendrían que derribarse para ejecutar el nuevo acceso ya han desvelado que se trata de edificios de escaso valor histórico, según el análisis realizado por el arqueólogo Miguel Ángel Tabales por requerimiento de la Comisión de Patrimonio, que ha exigido estos estudios antes de emitir su dictamen. Todos los partidos políticos están a favor y el proyecto ha sido presentado a todos los agentes implicados en esta operación. La intención municipal es licitar la obra en 2017 para que puedan estar terminadas un año después. Pero no será una actuación cómoda, ya que actualmente el Alcázar tiene más de 1,5 millones de visitantes al año y el aforo aprobado en su plan de seguridad vigente desde 1993 es de apenas 750 personas, lo que se traduce en la permanente existencia de colas. La obra tiene como principal objetivo adecentar esta espera de manera definitiva, por lo que los cambios serán irreversibles. En el fin que se persigue, por tanto, hay consenso generalizado. Pero sin un plan de seguridad es muy probable que el proyecto no pueda llevarse a cabo, porque el cumplimiento de las medidas mínimas es indispensable en un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

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