Los tres bomberos absueltos ayer en la capital de Lesbos, Mitilene
Los tres bomberos absueltos ayer en la capital de Lesbos, Mitilene - EFE
PROEM-AID

El presidente de los bomberos de Sevilla en Lesbos relata cómo fue el juicio de nueve horas

«Volveremos este verano para enseñar a nadar a los niños refugiados», señalan desde la ONG

SEVILLAActualizado:

El martes fue un día de asueto en la isla griega de Lesbos para los tres bomberos sevillanos absueltos de una grave acusación de tráfico de personas cuando realizaban su labor humanitaria de rescate de refugiados sirios en 2016.

Manuel Blanco, José Enrique Rodríguez y Julio Latorre desconectaron un poco tras dos años de incertidumbre sobre su futuro. Por fín se despejó favorablemente la amenaza sobre una posible condena de hasta diez años de prisión.

Fue Onio Reina, presidente de la ONG Proem-AID, el que atendió a los medios en Lesbos. Reina detalló para este periódico los próximos proyectos. «Todo dependerá del dinero que tengamos. Si seguimos como ahora, con poquísimos fondos, volveremos para seguir con el proyecto Agua, donde enseñamos a los niños refugiados a nadar para que pierdan el miedo al agua y al mar. Si por el contrario, y dada la repercusión que ha tenido la noticia de la sentencia absolutoria a nivel nacional e internacional, conseguimos liquidez, nos planteamos operar en el Mediterráneo para seguir rescatando personas, en este caso inmigrantes», apuntó Reina.

Veinte niños del campamento «Pikpa» serán su objetivo de este verano para que pierdan en miedo al mar

Ellos tienen ahora mismo el objetivo de enseñar a nadar a 20 niños del campamento «Pikpa», muy ligado a su trabajo en la isla cuando allí se organizaban fiestas infantiles para que los más pequeños, muchos con un padre o madre muertos en la guerra, pasaran el trance de verse en un país extraño. Reina no puede especificar cuántos refugiados quedan en la isla griega de 86.000 habitantes, pero calcula que entre ocho o nueve mil seguros, «sólo en el campamento de refugiados de Moria al aire libre debe haber seis mil».

Preguntado sobre el juicio, Reina relata que aquello parecía que no se acababa nunca, «compartíamos la misma sala con los acusados de otras ocho vistas, ¡bendita justicia española!, nada que ver con los pocos medios que hay aquí», se lamenta. Onio no guarda rencor con los guarda costas griegos que les acusaron por estar en una lancha noruega sin papeles. «En líneas generales a las preguntas del fiscal dijeron que desde el primer momento colaboramos con ellos, que trabajamos conjuntamente y que teníamos todos los papeles en regla. ¡Pero si hasta uno de los testigos se acordaba perfectamente de mí y se alegro de verme porque compartimos unos pasteles cuando fuimos a renovar los permisos y papeles de nuestra embarcación!», exclama sonriente. Ayer por la tarde aún no les habían traducido oficialmente la sentencia al inglés con lo cual no podía darnos más detalles. «Yo sólo me quedé con una palabra del abogado, Jeris Petsikos, “free, free”, la verdad es que fue emocionante», especifica.

El capitán Salam

Reina, once veces en relevos en la isla, se acuerda también de los dos noruegos de origen árabe que fueron absueltos. «O salíamos los cinco libres o había un verdadero problema, Salam era el capitán del barco de la ONG Team Humanity, y por tanto responsable último de lo que ocurriera, ayer respiró también como nosotros», concluye.