Rosario Cáceres
Rosario Cáceres - VANESSA GÓMEZ
ENTREVISTA

«El pilates previene enfermedades y reduce el consumo de medicamentos»

Rosario Cáceres, farmacéutica y directiva de la Asociación Española de Vacunología, dice que las vacunas son los medicamentos más seguros y que «siguen salvando muchas vidas»

SEVILLAActualizado:

Rosario Cáceres (Sevilla, 1978) trabaja desde hace quince años en el Centro de Información del Medicamento y Atención Farmacéutica (CIM) y es la primera profesional farmacéutica que forma parte de la Asociación Española de Vacunología. Promotora de Termofarma, la primera aplicación informática sobre conservación de vacunas, fundó un canal en youtube donde explica cómo se administran las medicinas y da consejos de salud. La mejora de la dieta y la práctica de ejercicio físico son, a su juicio, fundamentales para prevenir enfermedades y, de paso, racionalizar el uso de medicamentos, del que abusan muchos españoles, especialmente antibióticos y ansiolíticos.

Es farmacéutica pero da consejos y pautas para reducir el consumo de medicinas. ¿Eso no va contra su negocio?

Todos los profesionales sanitarios somos vocacionales y queremos ante todo que los pacientes se encuentren bien, en las mejores condiciones. Nuestro mejor negocio es que los usuarios consuman sólo los medicamentos que necesiten y mejoren su salud.

¿Abusamos los españoles de los medicamentos?

De algunos, sí.

¿De cuáles?

Abusamos mucho de los antibióticos. Esto es un problema porque se crean resistencias antimicrobianas, de modo que cuando nos hacen falta de verdad para combatir una enfermedad ya no nos valen. No se debe tratar con antibióticos un resfriado ni un virus. También abusamos de los antiinflamatorios, del ibuprofeno.

¿Cuáles son los medicamentos que más consumimos sin necesidad?

Se consume mucho omeprazol y benzodiazepinas como orfidal o lorazepam, las llamadas«pastillas para los nervios». Se deben utilizar por un corto periodo de tiempo porque producen dependencia. Orfidal lo toma muchísima gente a diario y tiene mucho peligro para las personas mayores porque a veces se levantan desorientadas, se caen y se rompen la cadera. Y entonces todo se viene abajo. Y ya empieza la dependencia.

¿El copago podría reducir el consumo?

Puede tener un efecto disuasorio pero la mejor herramienta para optimizar el gasto, mejor que el copago o que otra medida, es empoderar al paciente, que conozca su enfermedad, que sea adherente, que colabore con hábitos de vida saludables, además de usar correctamente los medicamentos. Es lo que se llama alfabetización en salud.

En su canal de Youtube incide en el deporte y en una dieta saludable como la mejor manera de prevenir enfermedades.

Unos malos hábitos alimenticios traen consigo muchas enfermedades y aquí hay más personas hipertensas y diabéticas.Según un estudio del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, en Andalucía se come peor que en el resto de España, de forma menos sana y por eso hay mucha más obesidad, especialmente infantil. La dieta mediterránea se hace cada vez menos en Andalucía y el no abordar bien la nutrición y el deporte hace que se consuman más medicamentos.

¿Tiene algo que ver en ese diferencial andaluz de obesidad el nivel de renta?

Sí, porque la comida menos sana es muy barata. Se abusa de grasas saturadas, bebidas azucaradas, galletas y bollería industrial. Y encima se venden estos desayunos como desayunos divertidos, cosa que no entiendo: los desayunos no tienen que ser divertidos sino sanos.

¿Por qué considera el deporte tan importante?

Las personas que no hacen deporte tienen mucho más problemas de dolor y de contracturas musculares. El pilates, por ejemplo, me parece una herramienta fundamental para reducir el consumo de medicamentos. Es una herramienta de desprescripción de medicinas. Hacer deporte y comer bien ayuda mucho a evitar dolencias. Muy poca gente hace deporte y come sano en Andalucía. Y las mujeres, a partir de la menopausia, tienen que hacer deporte sí o sí, porque ese proceso conlleva pérdida de masa muscular y decalcificación de los huesos.

¿Cómo pueden los farmacéuticos ayudar a reducir el consumo inmoderado de medicamentos?

Asesorando y controlando su consumo. Hay tres cosas claves que no se aprovechan lo suficiente, a mi juicio, del farmacéutico: una, que es un profesional muy cercano porque hay una farmacia cerca siempre; dos, que abre muchas horas todos los días con guardias incluidas, lo que no hace un centro de salud; y tres, que es un profesional sanitario en el que el paciente confía mucho. El ejército de farmacéuticos da mucho más de sí porque estamos muy bien situados y por nuestras oficinas pasan 2.200.000 españoles cada día.

Hay pensionistas que atesoran un arsenal de medicinas en casa.

A veces pasa que los pensionistas no se toman ciertos medicamentos que necesitan porque conocen a alguien que les ha dicho que produce diarreas o cualquier otro efecto secundario y deciden no tomarlo, aunque no se lo dicen al médico. Su enfermedad se irá entonces agravando y el médico le tendrá que prescribir otra medicina de un nivel superior y más cara, que a veces tampoco se toma. El farmacéutico, que tiene un contacto diario con los pacientes, puede controlar el consumo de medicamentos y ejercer una gran labor en varios sentidos: mejora de la calidad de vida de los mayores y ahorro económico a la Administración.

Vacunas

Es la primera mujer directiva de la Asociación Española de Vacunología. ¿Cuál es su función?

Soy la primera profesional de la farmacia que entra en la junta directiva. No había ningún otro antes, ni hombre ni mujer. Hasta hace dos años el farmacéutico no existía en los foros vacunales, iban sólo médicos y enfermeros. Mi trabajo es formar a los farmacéuticos para posicionar a las boticas dentro de ese círculo alrededor del paciente, junto con médicos y enfermeros, ofreciendo todos el mismo mensaje de salud.

¿Por qué tenemos tanto miedo a las vacunas?

Las vacunas mueren de éxito en el Primer Mundo porque aquí no se ven las enfermedades que evitan y perdemos la percepción del peligro. En el Tercer Mundo sí las ven a diario y los niños corren a ponérselas. He visto a niños en esos países ponerse tres veces en las colas pensando que la primera vacunación puede no haberles hecho efecto.

Hay padres que no vacunan a sus hijos porque piensan que son peligrosas.

Las vacunas son medicamentos y como todos ellos tienen efectos secundarios. La mayoría de las veces producen un poco de fiebre o inflamación o dolor, pero son los medicamentos más seguros. Todas las vacunas comercializadas son seguras y si dan cualquier pequeño problema, se retiran. De la vacuna contra el papiloma se han puesto doscientos millones de dosis sin que haya habido problemas. Los hipertensivos o los antidiabéticos tienen mucho más efectos y nadie cuestiona su utilización.

¿El ibuprofeno es más peligroso que cualquier vacuna?

Sí, es mucho más peligroso y nos lo tomamos casi a diario y a dosis mayores de las recomendadas

¿Hay demasiadas vacunas o demasiado pocas?

Hay muchas vacunas que deben ser bien utilizadas y según su indicación. Para pacientes inmunodeprimidos las vacunas son claves y les salvan la vida.

¿Tenemos buena cobertura vacunal infantil?

De las mejores del mundo. Sólo hay dos que no cubre la Seguridad Social. Lo que ocurre es que la población en España está envejeciendo. En el 2050 el 41 por ciento de la población española tendrá más de 65 años. Esas personas van a vivir más años y las vacunas les aportarán un plus de bienestar porque lo que importa no es tanto vivir más como vivir bien. Pueden evitar neumonía, gripe y otras enfermedades graves.

¿Mueren muchos mayores de neumonía?

Muchos, y no tan mayores. La vacuna de neumococos les salva la vida a los pacientes crónicos.

Usted implantó el primer protocolo de vacunas para farmacéuticos en España.

Sí, elaboramos en el Colegio de Farmacéuticos de Sevilla un protocolo de vacunas que está a disposición de todos los farmacéuticos españoles porque entendemos que debemos dar el mismo mensaje de salud en todas las farmacias de España.

¿Qué pasó con la tosferina?

Hubo un desabastecimiento de la vacuna pero esta enfermedad es muy peligrosa sólo en bebes y por esa razón se decidió poner esa vacuna a las embarazadas.

¿Hay niños y mayores que mueren por enfermedades que una vacuna hubiera evitado?

Sí, muchos. Están muriendo de niños de sarampión en Rumania y algunos en Francia. Aquí están muy vacunados todos los niños y hacen una barrera si alguien no se vacuna. Eso se llama el «efecto rebaño». Hay gente que presume de que no ha vacunado a su hijo y no le ha pasado nada pero eso ocurre porque en la clase estaban todos sus compañeros vacunados.