Conferencia “El mundo de los diamantes”, a cargo de Miriam de Ungría
Conferencia “El mundo de los diamantes”, a cargo de Miriam de Ungría - VANESSA GOMEZ

Miriam Ungría en Sevilla: «Una joya es un regalo que siempre tiene una historia detrás»

La gemóloga, princesa de Tírnovo tras su matrimonio con Kardam de Bulgaria, presenta este jueves sus colecciones de joyas en Sevilla

SEVILLAActualizado:

Miriam Ungría ofreció ayer la conferencia «El mundo de los diamantes» en el Hotel Inglaterra de Sevilla ante un centenar de personas porque «me gusta cada vez que se convoca una exposición aportar algo más y el mundo de los diamantes es fascinante», afirmó. Con esta charla se inauguró por primera vez en la ciudad el «showroom» de joyas de su propia firma MDEU que continuará durante este jueves en el mismo lugar, durante toda la jornada, en horario ininterrumpido desde las 11 de la mañana hasta las 9 de la noche.

Licenciada en Historia del Arte, Miriam Ungría señalaba que «hay muchos aspectos muy interesantes que conocer en estas charlas que entretienen y aportan información sobre las piedras preciosas antes de comenzar la exposición», señalaba la gemóloga especializada en diamantes. La también tasadora de joyas presentó a principios de año sus joyas en Jordania y en muchas ciudades españolas, tras pasar por Coruña y Pamplona, aterriza ahora en Sevilla. El hecho de acompañarlas con una conferencia no es casual, ya que se lo solicitaban tras impartir clases también en masters especializados como el de CondeNast.

«Ahora es el momento»

Miriam Ungría
Miriam Ungría- VANESSA GÓMEZ

Miriam Ungría lleva más de 25 años en el mundo de la joyería y cuatro con su propia marca (MDEU). Se lanzó a ello en plena crisis económica cuando se dieron las circunstancias en las que se dijo «ahora es el momento». «Al ser tu propio negocio tiene mucho más riesgo que cuando trabajas para otras marcas, pero por otro lado tienes la libertad que tu decides. Es más cómodo en ciertos aspectos trabajar para otros, porque no conlleva riesgos, pero por otro lado tienes ese reto por delante, que es muy bonito», afirmaba.

Miriam Ungría siempre se ha sentido apoyada por su familia, «también con la empresa. Hace ya tres años que nos dejó Kardam y tengo la suerte de que mis hijos están bien, los dos son ya universitarios. Por muy terrible que parezca mi historia, hay cosas muy bonitas en ella. En las circunstancias que tenía era prácticamente inviable trabajar para terceros. Al día trabajo muchas horas pero como empresaria tenía la posibilidad de manejar mejor mis tiempos, lo que era muy importante en mis circunstancias y no me podía plantear otra opción».

«Me encantaría poder contar mi historia desde el punto de vista emocional, porque de todo lo que se vive gracias, entre comillas, a unas circunstancias tremendas, hay que poder sacar la parte positiva de todo y el saber utilizar una circunstancia mala como una herramienta para crecer y para hacer crecer a los demás», aseguraba la princesa de Tirnovo.

«Un público bastante amplio»

En Sevilla expone este jueves todas mis colecciones. «Todos diseños propios dirigidos a un público bastante amplio y muy general, con una horquilla de precios muy variada, ya que hay artículos por debajo de los 100 euros hasta los 6.000 euros. Son piezas muy fáciles de poner, no solo en cuanto al rango de edad, sino en cuanto a que las puedes llevar cualquier hora del día».

La gemóloga Miriam Ungría este miércoles en el hotel Inglaterra
La gemóloga Miriam Ungría este miércoles en el hotel Inglaterra - VANESSA GÓMEZ

Miriam Ungría siempre intenta animar a la gente para que no tenga miedo a ponerse joyas. «La palabra joya de por sí la gente se la imagina como una joya enorme que debes guardar en una caja de un banco, y no es así. La joyería es un complemento muy bonito, el complemento más emocional que una persona se puede poner», afirmaba. «Cuando te regalan una joya siempre hay una historia detrás. Hay ciertos momentos en los que lo que quieres decir lo expresas mucho mejor con una joya que con nada. Pero ello no va unido necesariamente a que la joya sea algo inaccesible, sino todo lo contrario. Quieres tener algo que además lo puedas disfrutar: por la mañana con vaquero y camiseta y por la tarde con vestido y tacones, te puede servir exactamente igual», decía.

«Componente emocional»

«Quiero que la gente desmitifique la joya como algo inaccesible y sin embargo lo vea como algo mucho más accesible, con el contenido emocional que conlleva. Que lleves contigo eso que tanto te ha gustado», señalaba. La gemóloga también afirmaba que «cuando roban en una casa, nadie te dice me han robado una bandeja o un collar, el anillo que me regaló mi abuela que no valía tanto pero es que la quería tanto... tienen un gran componente emocional que solo lo tiene una joya. Da igual cual sea el precio marcado en la etiqueta, es ese componente emocional ese valor añadido que hace del momento cuando te lo regalan. En una pedida, en el 99% de las veces hay una joya. Quiero que se mantenga esa parte emocional pero que no sea algo inaccesible ni que la gente se asuste por oir la palabra joya», añadía.

Las colecciones

Colección MDEU
Colección MDEU- VANESSA GÓMEZ

Anillos, pendientes, colgantes, pulseras, tiaras... estas son las colecciones, «pero también realizo joyas por encargo». Como gemóloga los clientes le piden que busque piedras concretas: diamantes, zafiros... «Me encantan los diamantes blancos y los «fancy» o de color, pero también me gustan mucho las mal llamadas «piedras semipreciosas», que no son las esmeraldas, rubíes o zafiros pero que ya tienen la categoría de piedras preciosas, pero por diferenciarlas: las tanzanitas, turmalinas... hay un gran abanico de piedras impresionantes que utilizo en mi colección», señalaba.

Las joyas de sus colecciones están pensadas para que la gente las lleve a cualquier hora del día. «Hay muchas piezas, sobre todos los pendientes, que se desmontan lo que permite ir durante el día con una parte pequeña del pendiente y por la noche, ponerlo más largo. Puedes jugar mucho con ellas. Son joyas pensadas para que formen parte de tu día. Para que las lleves sin miedo, en cualquier ocasión, a cualquier hora, para ir a trabajar, para salir, que formen parte de ti...»

«Quiero ser turista en Sevilla»

Miriam Ungría confiesa que tiene buenos amigos en Sevilla. «He venido en Semana Santa, alguna Feria, pero estoy deseando poder venir cinco días solo para ver la ciudad, porque siempre que vengo veo algo bonito y nuevo pero no he podido ir. Quiero ser una turista en Sevilla, siempre he venido arropada por amigos, pero quiero conocerla más allá del Alcázar, la Catedral o la plaza de toros de la Real Maestranza», señalaba para concluir.