Los tres bomberos sevillanos tras el juicio celebrado en Lesbos
Los tres bomberos sevillanos tras el juicio celebrado en Lesbos - Proem-Aid

Los bomberos sevillanos de Proem-Aid disfrutan en Lesbos y sueñan con nuevos proyectos

El presidente y el vicepresidente de Proem-Aid han invitado a los ciudadanos a mantener vivo este proyecto de ayuda humanitaria

SEVILLAActualizado:

Los tres bomberos sevillanos de Proem-Aid disfrutan este martes en la isla griega de Lesbos de su primer día sin preocupaciones judiciales pero ya con la vista puesta en poder emprender nuevos proyectos. Tras una noche en la que disfrutaron de una cena con familiares y amigos, Manuel Blanco, Julio Latorre y Quique Rodríguez, así como el presidente de Prome-Aid, Onio Reina, han dedicado la mañana para atender a los medios españoles en imparables entrevistas telefónicas.

La tarde la dedicarán a dar una vuelta por la isla, «a recordar lugares, a enseñar a nuestros familiares donde comenzó todo y qué es lo que hicimos. Vamos a compartir esos lugares con ellos para que entiendan mejor qué es lo que vinimos a hacer aquí», ha explicado a Efe Blanco en el hotel donde están alojados.

Las felicitaciones se han sucedido constantemente y aunque sus rostros demostraban cansancio, tenía escrito también un infinito alivio por haber dejado atrás una pesadilla que ha durado dos años. «Anoche no me lo creía y hoy ya soy un poco más consciente de lo que sucedió», ha confesado este bombero, el veterano de los tres, quien además es vicepresidente de Proem-Aid.

Tras un juicio que se prolongó casi diez horas, la jueza del tribunal de Lesbos finalmente los absolvió de todos los cargos, a pesar de que la fiscal insistió con vehemencia puntillosa que su intención era traficar con personas cuando el 14 de enero salieron al mar a rescatar a varios botes de refugiados, embarcaciones que nunca encontraron.

Aliviados de este lastre, los bomberos tiene ya la vista puesta en sus próximos proyectos, uno en Lesbos para niños refugiados y otro en el Mediterráneo central para poder seguir trabajando frente a las costas de Libia.

«Lo más inmediato es el proyecto Agua, que es junio, julio y agosto y parte de septiembre aquí en Grecia en un campo de refugiados. Es un proyecto que empezamos hace dos años que trataría de sacar niños de este campo a que disfruten del agua. La intención era enseñarles a nadar pero ya era demasiado idílico», ha señalado Reina.

Todo ello requiere fondos que todavía no están allí, como reconocen Reina y Blanco. En los últimos días no se han cansado de agradecer el respaldo que han obtenido de toda la ciudadanía, así como de las instituciones. Ahora piden ayuda para poder seguir adelante.

«La necesidad es económica, material, en forma de barco, en forma de material de rescate, gasolina, comida... es un proyecto logístico de gran envergadura», que requiere tener una perspectiva de al menos 4,5 o 6 meses. Para ello se requieren alrededor de 40.000 euros mensuales, ha precisado Reina.

El presidente y el vicepresidente de Proem-Aid han invitado a los ciudadanos a mantener vivo este proyecto de ayuda humanitaria. La forma de ayudar, explica Reina, es o bien mediante donaciones individual o bien haciéndose uno socio, lo que ya es mas que una ayuda puntual, «sino un compromiso» para cooperar con un equipo de rescate.

«La idea es seguir trabajando, el problema sigue estando en el mar. Queremos seguir salvando vidas y para eso necesitamos una serie de recursos que son imprescindibles como un barco, recursos económicos. No hay que olvidar que son misiones muy caras, desplazar a personas con material específico para el medio acuático es caro pero tenemos la ilusión y la esperanza de poder conseguirlo y poder seguir trabajando donde haga falta», ha recalcado Blanco.

Entre llamada y llamada, Latorre y Rodríguez intentan disfrutar algo del día después con sus novias, que han estado junto a ellos durante este juicio, en una sala en la que no entendían lo que oían, pues no había altavoces para la traducción.

«Fueron momentos muy tensos y muy largos pero al final se hizo justicia. Pensaba que sería un mero trámite, no pensaba que tendríamos que pasarlo tan mal al final», ha relatado Miriam Vázquez, la novia de Latorre, opinión que comparte la compañera de Rodríguez, Gabriela García, que ha confesado que no se imaginaba que lo el día sería tan «tenso», «duro» y «largo», a pesar de que todos confiaban en que no podía haber una sentencia negativa.

Latorre, por su parte, ha confesado que iba casi demasiado confiado y relajado y que por eso el juicio se le hizo tan pesado y duro y que la fiscal acabaría siendo tan quisquillosa. Una vez de vuelta en Sevilla, comienza la vida normal. Para Rodríguez incluso con una guardia este mismo viernes.