ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR

Una nueva combinación farmacológica reduce el ‘colesterol malo’ a niveles nunca vistos

La adición de evolocumab al tratamiento con estatinas logra la mayor reducción de ‘colesterol malo’ observada hasta la fecha y revierte la aterosclerosis

Las placas de ateroma obstruyen el flujo sanguíneo
Las placas de ateroma obstruyen el flujo sanguíneo - ARCHIVO

El colesterol es un lípido totalmente necesario para los seres vivos, incluidos los humanos. No en vano, y entre otras funciones, es un componente fundamental de la membrana de todas nuestras células. Sin embargo, y una vez alcanza unos niveles excesivos, este colesterol acaba depositándose en las paredes de los vasos sanguíneos, en las que forman las placas de ateroma que pueden llegar a obstruir las venas y arterias. Es decir, provoca el desarrollo de la aterosclerosis y, por tanto, aumenta el riesgo de enfermedad y mortalidad cardiovascular. Entonces, ¿qué se puede hacer para bajar los niveles de colesterol? Pues básicamente, adoptar uno estilo de vida saludable. Y en aquellos casos en los que la medida resulta insuficiente, combinarla con terapia farmacológica. Y en este contexto, ¿cuál es el tratamiento más efectivo? Pues según muestra el estudio GLAGOV, trabajo internacional dirigido por investigadores del Departamento de Medicina Cardiovascular de la Cleveland Clinic en Cleveland (EE.UU.), la combinación de estatinas con un nuevo fármaco denominado ‘evolocumab’.

Como explica Leopoldo Pérez de Isla, jefe de la Unidad de Imagen Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, a propósito de los resultados de esta investigación publicada en la revista «JAMA», «la evidencia científica que muestra el estudio GLAGOV da un motivo más de confianza en evolocumab, un fármaco que rápidamente se está convirtiendo en una inestimable herramienta terapéutica para pacientes con un riesgo cardiovascular elevado o para aquellos que ya han sufrido un evento cardiovascular».

Colesterol aún más bajo

Las estatinas son un grupo de fármacos que se utilizan para reducir los niveles de colesterol en el organismo. Unas estatinas que, a día de hoy, se encuentran entre los medicamentos más prescritos en todo el mundo, hasta el punto de que se estima que uno de cada cuatro estadounidenses mayores de 45 años las toma para bajar su colesterol. Sin embargo, y si bien es muy eficaz, el tratamiento con estos fármacos tiene un ‘alcance limitado’, por lo que podría resultar insuficiente para aquellos pacientes que ya tienen un riesgo cardiovascular muy elevado.

Como indica Steven E. Nissen, «en la Facultad de Medicina nos enseñaron que un colesterol ‘normal’ era cualquier nivel por debajo de 300 mg/dL. Pero a lo largo de cuatro décadas hemos acumulado más y más evidencias de que bajar estos niveles siempre se asocia con un beneficio».

Evolocumab se está convirtiendo en una inestimable herramienta terapéutica para pacientes con un riesgo cardiovascular elevado Leopoldo Pérez de Isla

Entonces, ¿cómo bajar aún más este colesterol? Pues según el estudio GLAGOV, hay que combinar las estatinas con evolocumab, inhibidor de la proteína convertasa subtilisina/kexina tipo 9 (PCSK9) ya aprobado para su uso en nuestro país.

Concretamente, el estudio fue llevado a cabo con la participación de 968 pacientes con cardiopatía isquémica a los que se administró, según un criterio totalmente aleatorio, la combinación de estatinas y evolocumab o de estatinas más placebo –grupo ‘control’– durante 76 semanas.

Los autores utilizaron la técnica de ecografía intravascular (IVUS) para evaluar los cambios en el volumen porcentual del ateroma –o PAV, que mide qué proporción de la luz del vaso sanguíneo está ocupado por la placa de ateroma– y en el volumen total del ateroma –VAT, con el que se mide el volumen de la placa–. Y de acuerdo con los resultados, el tratamiento combinado con evolocumab no solo indujo la mayor bajada de los niveles de ‘colesterol malo’ observada hasta la fecha en cualquier estudio –hasta un nivel medio de 36,6 mg/dL, por 93,0 mg/dL en el grupo control–, sino que también redujo el PAV en un 0,95% –mientras que con el placebo creció un 0,05%– y en un mayor número de pacientes –64,3%, por un 47,3% del grupo control–, y disminuyó el VAT en mayor medida –5,8 mm3 por 0,9 mm3 con el placebo– y en más participantes –61,5% por 48,9%.

Revertir la aterosclerosis

En definitiva, la adición de al tratamiento con estatinas se asocia con la mayor reducción de ‘colesterol malo’ vista hasta el momento y reduce la aterosclerosis. De hecho, y como muestran los resultados, hasta dos terceras partes de los participantes experimentaron una regresión de las placas de ateroma en sus arterias coronarias.

Como concluye Stephen J. Nicholls, director de la investigación, «a tenor de lo observado en los estudios previos, no sabíamos si nuestro trabajo mostraría una regresión adicional de la placa con niveles de c-LDL inferiores a 60 mg/dL. Así, uno de los principales hallazgos de nuestro estudio es la continua reducción de la placa de ateroma con niveles de c-LDL que se encuentran muy por debajo de los umbrales comúnmente aceptados».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios