La feria de la Gallina Utrerana es uno de los eventos avícolas más importantes de España
La feria de la Gallina Utrerana es uno de los eventos avícolas más importantes de España - A.F.
Agricultura

Utrera celebra el puente de diciembre con la «Feria de la Gallina Utrerana»

Casi dos mil aves estarán expuestas en una superficie de 1.500 cuadrados del 7 al 10 de diciembre

UtreraActualizado:

Es una de las tradiciones más señeras de Utrera, que en varias ocasiones se ha encontrado al borde de la desaparición, pero que una serie de medidas por parte de diferentes organismos ha logrado ofrecerle el impulso necesario para seguir siendo una realidad. La localidad de Utrera cuenta con varias razas autóctonas de gallinas, que se muestran al mundo en la XIV edición de la «Feria de la Gallina Utrerana», que tiene lugar del 7 al 10 de diciembre en una gran carpa que se ubica en el recinto ferial de la localidad. 

En total van a ser unos 1.500 metros cuadrados, donde los especialistas van a tener acceso a casi dos mil aves, en un evento que por primera vez se celebra durante el puente de diciembre, ya que tradicionalmente tenía lugar el último fin de semana de mes de diciembre. Se trata de una de las ferias avícolas más importantes de todo el territorio nacional a la que acuden profesionales españoles, franceses y portugueses y que por ejemplo el pasado año cerró sus puertas con prácticamente cuatro mil visitantes

Es un evento impulsado por la delegación municipal de Agricultura del Ayuntamiento de Utrera y la asociación nacional de criadores de gallinas utreranas. La feria se centra principalmente en las razas que están consideradas como autóctonas de la localidad y que están reconocidas de manera oficial, como es el caso de la Franciscana, Perdiz y Negra

Las principales novedades de este evento en 2017 se centran en un serie de importantes pasos que está dando la asociación en los últimos meses, ya que el colectivo ha recibido una subvención de 280.000 euros, concedida por la Unión Europea y la Junta de Andalucía, a través de fondos Feder, para llevar a cabo tareas de investigación que puedan reforzar las diferentes razas de gallinas utreranas. 

La ayuda ha llegado en un momento idóneo, no solo para que se sigan realizando tareas para consolidar las razas de gallinas utreranas ya reconocidas de manera oficial, sino también para que la asociación siga adelante con el proceso de recuperación de la variedad Blanca. «Todo estos nos va a permitir continuar dando pasos firmes a la hora de consolidar y expandir el proyecto de crecimiento de esta raza de gallinas autóctonas de Utrera, cada vez más valorada por los expertos en relación a su carne y puesta de huevos», han explicado desde la propia asociación. La recuperación de esta raza se ha convertido en un proyecto importante, ya que se trata de una variedad de gallinas utreranas que se extinguió a finales del pasado siglo XXy que ahora puede tener una segunda oportunidad. 

Además de los ejemplares pertenecientes a las diferentes razas de gallinas utreranas, en la feria también van a estar expuestas otras razas como la Andaluza Azul, Moñuda, Sureña y, además de otras aves como el Gallo Combatiente, aves palmípedas, palomos, pavos o especies silvestres. Las gallinas utreranas han alcanzado tal popularidad que también pueden encontrarse estas aves en otros puntos de la geografía nacional, así como en enclaves del Reino Unido y los Estados Unidos

La gallina utrerana destaca por unas interesantes características productivas y su rusticidad, como explican desde la asociación de criadores: «Lo demuestran en la escasa mortalidad durante la crianza, en la buena salud del ganado adulto y en la actividad con que se aplican en la búsqueda de alimentosen cuanto pueden gozar de alguna libertad». 

Los actuales criadores de las razas autóctonas de la gallina utrerana siguen la senda marcada por el recordado utrerano Joaquín del Castillo quien en 1926 inició una cuidada recolección y selección de huevos en numerosos cortijos y haciendas diseminados por la comarca del Bajo Guadalquivir. Joaquín estaba preocupado por la pérdida de las tradicionales razas de gallinas que habían proliferado tradicionalmente en la zona y terminó sentando las bases para que esta seña de personalidad de Utrera no terminara desapareciendo.