Es noticia:
Pesadilla en la Cocina

«Chapuzas y mentiras», las acusaciones que persiguen a Alberto Chicote

«Pesadilla en la cocina» estrenó anoche temporada en La Sexta con una nueva remesa de restaurantes al borde de la ruina. Recordamos otros negocios tocados por la mano del cocinero y que no quedaron precisamente contentos con el resultado.

Alberto Chicote, en una imagen de archivo
Alberto Chicote, en una imagen de archivo
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

La Sexta estrenó anoche nueva temporada de «Pesadilla en la cocina», el programa protagonizado por el cocinero Alberto Chicote y en el que el reputado chef intenta salvar del desastre a negocios al borde de la ruina. Precisamente, durante la primera entrega de la nueva temporada Alberto Chicote afirmó enfrentarse a «la peor calidad de comida» de la historia del programa. Ocurrió en el Mizuna Thai, de Gerona, un restaurante regentado por una familia china y cuya oferta gastronómica superaba los cien platos.

«La mierda de la cocina no es de un año ni de medio. Es de los diez años que lleva el restaurante ahí. Todos los cocineros que han pasado por el restaurante han pasado de eso», explicó el dueño del local a Alberto Chicote. Solo el tiempo dirá si el Mizuna Thai remonta sus cifras de venta tras el paso del cocinero por sus fogones o si, por el contrario, sufre la misma suerte que otros locales como «El Castro de Lugo» o «La Mansión de Navalcarnero», cuyos dueños tacharon hace unos meses a Chicote de «estafador». «Las reformas son una chapuza, dejaron mi local a medias porque no les había dado tiempo a terminar la obra», relató a ABC un afectado por el programa.

Aunque Alberto Chicote y La Sexta optaron en un primer momento por no hacer frente a este tipo de acusaciones, la creación de la Asociación de Afectados por Pesadilla en la Cocina en enero del pasado año sí llevó a la cadena y a Warner Bros, que produce el formato, a anunciar posibles «acciones legales por daños de imagen».

Reformas «lamentables»

Fue precisamente a comienzos de 2017 cuando el dueño de «La Mansión de Navalcarnero» explicó a ABC cómo el equipo del programa le hizo «repetir tomas constantemente hasta dar con la adecuada», algo con lo que él no estaba de acuerdo. «Mi testimonio es el que es y me comporto como soy, no pueden obligarme a que salte, llore o dé botes de alegría».

Una de las quejas comunes de los afectados por Pesadilla en la Cocina se refiere, según explicó en su día el dueño de «La Mansión de Navalcarnero», a la reforma de los locales. «En mi caso la obra que hicieron fue lamentable, una chapuza con muebles viejos y de segunda mano que dejaron sin terminar. Me dijeron que no les había dado tiempo y que me mandarían el material para que lo hiciera yo. Ni siquera eso hicieron, es todo una mentira», resaltó.