La historia desconocida de los héroes españoles

«Rumbo a PyeongChang», de Eurosport España, muestra las historias que hay detrás de deportistas españoles como Javier Fernández, Ander Mirambell o Victoria Padial, que protagoniza la cuarta entrega el 8 de diciembre (Eurosport 2, 20.30 horas)

Victoria Padial - Eurosport
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Con el espíritu de ir más allá de los Juegos Olímpicos y mostrar el esfuerzo y sacrificio que los deportistas llevan a cabo para llegar a esa cita cada cuatro años, Eurosport España ha producido una serie documental de 9 capítulos titulada «Rumbo a PyeongChang». Esta serie mostrará las historias que hay detrás de deportistas españoles como Javier Fernández – bicampeón mundial que nos desvelará qué se siente al ser el causante de la fiebre por el patinaje en España -, Ander Mirambell – pionero español del Skeleton y primer deportista español de esta disciplina -, Lucas Eguibar – subcampeón del mundo de Snowboardcross que desvelará algunos de los momentos personales más duros a los que se ha tenido que enfrentar – o Queralt Castellet – subcampeona del mundo de snowboard que contará el poder curativo que ejerció sobre ella la montaña para recuperarse de la muerte de su novio y entrenador.

El programa mostrará las historias de estos héroes españoles como nunca antes se ha hecho, utilizando tecnología puntera como el 4K y acercando a la audiencia a la persona que se esconde detrás del deportista mostrando momentos muy emotivos sobre la exigencia y el afán de superación de estos grandes deportistas.

La biatleta Victoria Padial

Victoria Padial protagoniza la cuarta entrega de «Rumbo a PyeongChang», que se emite el 8 de diciembre en Eursoport 2. La biatleta

Empezó a practicar esquí de fondo cuando era una niña con su familia en Sierra Nevada: “Era la época maravillosa del fondo en España todavía, recuerdo que subíamos hasta dos autobuses completos los domingos. No sólo subía con mis padres, mi hermana y la familia, también subían un montón de amigas mías con sus padres. Al principio era como un juego y poco a poco se fue convirtiendo en un deporte, un hábito, una disciplina y poco a poco fui escalando.”

Tras estos inicios en el esquí de fondo, Victoria recibió una invitación de la Federación Internacional de Biatlón que no pudo rechazar: “Fue casi con 19 años -muy tarde- cuando me propusieron ir a un campamento de la IBU y fue la primera vez que pegué un tiro. Yo no tenía ni contacto con escopetas, ni en mi casa se ha cazado, nunca hemos tenido tradición de tiro.”

En Eurosport sí que veía mucho las pruebas de biatlón, me gustaba mucho esa combinación. Yo hacía fondo y pensaba en lo chulo que sería eso de disparar. Lo veía muy exótico y no pensaba que pudiera llegar un día a practicarlo. Cuando me propusieron esta invitación, ni me lo pensé. Tenía muchas ganas, la verdad es que era un reto nuevo, pero sí que es verdad que me di cuenta de la dureza de la disciplina.”

Además de a la dureza física y psicológica del biatlón, tanto Victoria como su entrenador Alex Nappa se enfrentan en su día a día a muchas complicaciones económicas ya que la biatleta española entrena sin recibir ningún tipo de apoyo, lo que le ha llevado a agudizar el ingenio para poder recaudar fondos.

Para ello ha puesto en marcha varias iniciativas como la organización de carreras benéficas para acercar el biatlón a la gente que no lo conoce, o la realización de calendarios. Desafortunadamente, estas iniciativas no son suficientes y se han visto obligados a ir más allá para poder seguir peleando por sus sueños como relata en el documental su entrenador: “Tenía 12 o 14 pares de esquíes la temporada pasada y hemos tenido que vender la mitad para poder continuar entrenando, hace dos años vendió todo su oro y esta es la situación. Es muy duro, pero forma parte de lo que hemos iniciado desde el principio. No tenemos dinero, tenemos que tener ideas y concretarlas.”

Victoria también habla en “Rumbo a PyeongChang” sobre estas dificultades: “Hemos estado 70 noches durmiendo en un camping entre julio, agosto y septiembre y ha sido muy duro porque no nos hemos ido de camping de vacaciones. Dormía y si me levantaba con dolor de espalda, me tenía que ir a subir un puerto, por la tarde otra vez entrenamiento, luego entrenamiento de tiro. El biatleta tiene muchos entrenamientos, además del físico también el psicológico, son muchísimas horas y todo eso durmiendo en una tienda de campaña, se ha hecho largo.”

Sin embargo, la pasión y la ilusión de la granadina por este deporte van mucho más allá. Padial ya participó en los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010 y de Sochi 2014 y ahora, está poniendo toda la carne en el asador para lograr una de las 5 ‘wild cards’ que están en juego para los de PyeongChang 2018: “Los Juegos Olímpicos están ahí en mi punto de mira. Ir a mis terceros Juegos Olímpicos es un gran objetivo y no son inalcanzables. Lo conseguí en 2010 sin apenas práctica de biatlón y es algo que me motiva mucho, que sé que está muy cerca y lo puedo conseguir, aunque sé que los criterios cada vez son más duros y más exigentes y hay que estar ahí al pie del cañón. Para eso hay que pensar en el presente, en cada prueba y dar lo máximo para poder estar ahí otra vez.”

El documental recoge el testimonio en primera persona tanto de la propia Victoria, como de su entrenador, sus padres, su hermana, su primo, sus amigos y un profesor de la facultad.

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